San José: el oeste nos conquista
Cuando el sol se refugia en las oscuras y tibias aguas del río hay una magia en el ambiente que es propia de cada lugar. Los atardeceres en Kiyú son inolvidables. El lugar es ideal para pasar un par de días (si consigue alquilar, porque se llena todo). Para estadías de varios días, el descanso está asegurado.
Buena comida
No hay hoteles, ni restaurantes de categoría. Sí, en cambio, buena pizza, parrilla y minutas en los paradores. O cocine usted mismo. Hay buen aprovisionamiento y se consigue pescado recién sacado de las aguas del río. (Los que disfruten de la pesca pueden obtenerlo con sus propias cañas).
Boca del Cufré
Esa mezcla de olor a pino con humo, que tanto nos gusta sentir en esta época, sólo puede tener un lugar de origen: la playa. El calor agobiante nos conduce hacia allí. A sólo 53 kilómetros de San José, Boca del Cufré es una buena opción, pero distinta.
Muchos kilómetros de costa permiten que la gente prefiera ese lugar para veranear. Las tardecitas son ideales para caminar. Para quienes les gusta navegar, el río y el arroyo están a su disposición. El paisaje agreste y la naturaleza en todo su esplendor, hacen que muchos se sientan «como en el Paraíso», según definen los más entusiasmados.
La pesca es otro de los fuertes en la zona. Algunos prefieren la escollera; otros, la pesca embarcados. Hay quienes pescan en el río y hay quienes lo hacen en el arroyo. Todo depende del gusto y las ganas: en «la Boca» hay tiempo y espacio para todo…
Con buena onda
Acampar en Boca del Cufré cuesta $120 por día la parcela; por ese precio se pueden quedar hasta cinco personas. Después del quinto acampante, se cobran $10 por persona.
El camping tiene luz eléctrica y parrilleros. Cuenta con duchas de agua caliente, de 20.00 a 23.00 horas. Hay un total de diez parrilleros, que no alcanzan para todas las parcelas, pero cada una tiene un fogón. Las parcelas tienen un espacio de de 6 por 5 metros, y hay 100 en total. Los fines de semana se completan.
«Acá hay que venir a pasar buena onda», dice Juan Carlos Taliercho, encargado del camping, que es municipal. Después de la 1.00 de la mañana, ya no se permite hacer ruido para que todos puedan descansar tranquilos. Cuenta con sereno las 24 horas. Además, la Policía Turística cumple una importante labor en la zona.
Los alquileres de casas están entre los $300 y los $800. Los precios de las comidas y las bebidas son muy similares a los de la ciudad. A modo de ejemplo, una milanesa al pan sale $70, el plato de pastas caseras $55, el refresco $30 y la cerveza $40.
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