De cómo arruinar nuestro patrimonio
Al oeste de la desembocadura del San Gregorio, en el Río de la Plata, había un importante sitio arqueológico frecuentado, desde Chebataroff en adelante, por científicos y aficionados a recolectar vestigios de los antiguos habitantes de estas costas.
Hace unos años, Sergio Veira y Virginia Zunino fueron una vez más al lugar.
Es un campo privado y el dueño había plantado pinos.
En ese lugar, conocido popularmente como «el cementerio indígena», había un taller lítico.
Allí trabajaban la piedra los charrúas antes de la conquista; allí cocinaban la cerámica. (En su casa de Buenos Aires, Sergio tiene restos con diseños hermosos y poco conocidos). En una visita reciente al lugar se encontraron con los pinos ya grandes y el suelo tapado de pinocha.
Como lugar para buscar los vestigios de nuestro pasado está prácticamente arruinado.
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