Un clásico. La sutileza de sus textos y la estética lo tornaron un conjunto muy competitivo

A Contramano siempre apuesta a ganar; esa es su meta para 2008

Dieciséis años han transcurrido desde aquel momento en que un grupo de jóvenes entusiastas decidiera sacar su propia murga. Un par de meses atrás recordábamos, junto a su director, Gustavo Cabrera, una nota que le realizáramos en octubre de 1992, junto al entrañable amigo Juan Carlos «Pájaro» García.

El nos decía que era la primera entrevista que le hacían a A Contramano, y para nosotros, también era una de las primeras que grabábamos para un nuevo programa que se preparaba para debutar en el éter: Carnaval del Futuro. Fue, prácticamente, un nacimiento conjunto.

Poderío consolidado

Mucho tiempo ha pasado y muchas caras han cambiado. Aún recordamos al querido Luis Cannavero, su cupletero de aquellas horas, hoy perdido allá por el norte, como tantos otros uruguayos que optaron por buscar su lugar lejos de nuestro cielo.

En 1999, A Contramano dejó de ser la murga simpática que salía a divertirse para convertirse en una de las poderosas que siempre quieren ser protagonistas. Un segundo puesto, con la polémica Violeta la burra, fue su pasaporte para jugar en ligas mayores. Después se sucederían «El loco manicomio», «Los cuidanoches», su «Búsqueda del hombre nuevo», «El beneficio de la duda» y «Por amor al arte», sustentados en talentos como «Pinocho» Routín, Pablo Barrios, «Coco» Rivero, Leo Pereyra, Albino Almirón, Pablo Pereiro, Alejandro Balbis, Federico Alberti y tantos otros.

 

Reforzada

Para esta temporada, su plantel se ha visto reforzada con las llegadas de Rafael Antognazza, uno de los mejores arregladores del medio e ideal para el estilo de la murga. Fernando Esteche (ex Los Rebeldes y La Soñada) se incorporó al grupo creativo y también estará sobre las tablas, y en el coro estarán la calidad interpretativa de Martín Duarte (Agarrate Catalina) y Carlos Sanjurgo (Colombina che), que hasta ahora siempre habíamos rebautizado como Sanjurjo (más vale corregirse tarde que nunca).

Con los señalados, más la desnivelante presencia de Albino Almirón, el aporte de los laureados César Troncoso, Paula Villalba y Martín Blanchet en la faz técnica, más la calidad de su plantel, es posible augurar que A Contramano será uno de los puntales de la categoría.

Este nuevo ciclo los encuentra con cambio de casa, ya que tras un montón de febreros decidieron afincarse ahora en el Club Goes, en Vilardebó 1931. Permitirá reencontrarnos con sus clásicas peñas, que permiten a Dios Momo vivir durante los doce meses.

«Tiempos modernos» será la idea que desarrollará, con dos grandes bloques diferenciados: El recalentamiento global y La era del hielo, los cuales ameritarán la introducción de una serie de personajes que nos harán reflexionar sobre algunas de las características del Uruguay de nuestro tiempo, en donde el vértigo, la velocidad, el desenfreno y la falta de planificación, nos han ido haciendo perder varios de los valores que otrora tantos nos enaltecían. Crítica, humor y reflexión se combinan en su justa dosis en este nuevo espectáculo que nos ha preparado A Contramano.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje