Beneficio. Por cada cd trucho comprado en la feria, el falsificador obtiene un 500% de ganancia

Piratería: un negocio redituable

Mediante folletos que fueron distribuidos por todos los videoclubes, la Asociación de Videoclubes y Afines del Uruguay (AVA) procura combatir la piratería de películas «truchas» y concientizar a la población sobre este flagelo mundial que viene ocasionando pérdidas millonarias desde que apareció el DVD en nuestro país.

 

A dos frentes

Laurino comenzó diciendo que decidieron encarar la lucha de la piratería de las películas a dos frentes. Además de denunciar y cerrar los puestos de venta de las ferias y los laboratorios, donde se producen las miles de copias, pretenden concientizar a la gente que compra regularmente películas apócrifas en la feria.

El presidente de AVA confesó que la tarea no es nada sencilla. «El trabajo del falsificador es muy redituable, y cambiar la mentalidad y la idiosincrasia de los uruguayos que eligen esas películas es también muy difícil», dijo.

AVA es una asociación creada en agosto de 2006 que nuclea a 100 videoclubes de los 200 que existen en todo el país. Fue creada con el objetivo principal de combatir la piratería, que ocasiona a los videoclubes y al Estado pérdidas millonarias.

Integra, junto a la Cámara Uruguay del Disco, la Unión Uruguaya de Video, Agadu, Software Legal Uruguay y otras asociaciones, la Comisión Permanente de Defensa de los Derechos de la Propiedad Intelectual, que funciona en la órbita del Ministerio del Interior. «Somos una comisión más estratégica que operativa. Realizamos cursos dirigidos al personal policial y autoridades ministeriales, para que sepan cómo actuar ante la piratería», señaló Laurino.

 

Peor calidad

Las películas «truchas» tienen peor calidad de imagen y sonido debido a que su información está comprimida.

El formato de las películas apócrifas (VCD, DIVX, SVCD) es distinto al de los DVD originales y exigen mayor trabajo al DVD para leerlos. Es por eso que el mecanismo se va desgastando y su vida útil es cada vez más corta.

«En algunos casos, a los seis meses de uso dejan de funcionar, cuando deberían durar por lo menos tres años», explicó Laurino.

Son comunes las quejas de damnificados que compran títulos falsos en las ferias de películas como Shrek V o Nemo 2, que ni siquiera fueron producidas. «Cuando uno compra un título trucho no compra calidad», comentó el presidente de AVA.

 

El falsificador

A diferencia de los propietarios de los videoclubes y de otros negocios amparados por ley, el falsificador de películas tiene cero gasto pero muchas ganancias.

«Es un negocio muy redituable. Un CD al por mayor les cuesta 2 pesos, más la carátula y el sobre: $5. La venden desde 25 a 50 pesos; es un supernegocio», manifestó.

Bajar aun más el costo de los alquileres y de las entradas de cine es, para Laurino, totalmente imposible. «Un DVD original les cuesta a los videoclubes entre 21 y 27 dólares. No se pueden comprar por menos dinero en el mercado. Además, un alquiler en un videoclub ronda los 35 pesos; es el entretenimiento más barato de todos», afirmó.

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