Tiene la palabra
¿Hasta qué punto perdió Chávez?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Para quienes daban poco menos que por descontado que habría fraude en el referendo llamado por Chávez en Venezuela, el presidente venezolano aún en la derrota por poco margen, les dio una lección de democracia a sus detractores reconociendo la misma y no dejando dudas del proceso electoral ante muchos observadores nacionales e internacionales.
A nuestro juicio, Chávez perdió pero ganó en la imagen internacional, que comprobó que nada del misterio ni trampa había en el llamado a reformas importantes en la vida ciudadana de la potencia petrolera sudamericana.
El polémico hombre de estado y su revolución bolivariana, a nuestro juicio salieron fortalecidos de esta votación, donde curiosamente no ganó porque muchos de sus propios simpatizantes no estaban de acuerdo con el cambio anunciado.
Tanto la CNN como muchos de sus «pichones de aspirantes» en varios países del continente, incluyendo el nuestro, si bien dejaron entrever previamente que «algo olía mal en este referendo», no tuvieron más remedio, conocidos los resultados, que meter «violín en bolsa» y llamarse a cierto silencio, salvo el utilizado para decir que Chávez Frías había admitido su caída.
Con muchos enemigos dentro y fuera de su patria, Chávez prometió seguir adelante y luchar por el mejoramiento de una situación social por muchos años relegada por una oligarquía que, justamente, nunca pudo ser tildada de enteramente democrática.
Para quienes dudaban de fraude en anteriores llamados a elecciones y referendos en Venezuela, el triunfo del «No» si bien lo festejaron, en cierto modo les cayó como un verdadero «baño de agua fría».
En suma, perdiendo o ganando, nada le viene bien a los que se oponen a las políticas novedosas del presidente Hugo Chávez, les guste o no, un hombre que goza de muchísima popularidad dentro y fuera de su país.
Saluda atentamente,
HERNAN – C.I. 678.999/6
Jubilaciones: ¿Renta o ahorro?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Rentista: «Persona que vive de las rentas que posee. Utilidad, producto o beneficio a quien se le paga por su arrendamiento, ya sea en dinero o especies». (Diccionario Enciclopédico de la Lengua Española – Editorial Sopena)
Renta: «Ingresos ganados emanados por factores productivos ya sea por tenencia de tierras, trabajo o capital recibido de terceros». (Gran Diccionario Salvat)
Jubilado: «Funcionario o trabajador que, por razones de edad o incapacidad física en el ejercicio de su trabajo, recibe una pensión mensual en dinero o especias». (Sopena)
Jubilación: «Ahorros obligatorios de un trabajador y su empleador -por partes iguales, destinado a asegurar una vejez tranquila y adecuada». (Sopena y Salvat, y BPS-Banco de Previsión Social) Estas citas fueron tomadas exactamente de los responsables de la lengua castellana y de los avisos incitadores al ahorro de varias publicaciones con llamamientos a cumplir estos ahorros obligatorios, destinado a quienes terminan un período laboral.
Significado general: El sistema de depositar un dinero cualquiera en un banco, que normalmente reciben, cuidan y pagan además, intereses pecuniarios a esos depositantes, devolviendo ahorros en forma convenida por el documento. Esto incluye al BPS que utiliza las cifras monetarias recibidas por los dadores como forma de utilizarla en sus propios quehaceres; luego debe retornar al ahorrista, su único propietario, en la forma de devolución de aportes y no préstamos que devengan en intereses confiscantes.
Agrego a todo lo dicho, que nuestra cuenta de jubilado en el BPS lleva como título: Caja de Ahorro Nº…
Con el debido respeto a quienes han laudado por confiscar, según Sopena y Salvat -dos confiables enciclopedias de la correcta utilización del idioma- se trata de «privar uno de sus bienes y aplicarlo al fisco».
A buen entendedor, más palabras sobran.
Jubilado de 83 años, con 64 de trabajador ahorrista.
IBM – C.I. 479.952-8
Diciembre
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Un año más a punto de finalizar. Diciembre es el mes de las fiestas, del bullicio, de la alegría. De las despedidas que marcan el encuentro fraterno con gente amiga. Para mí, es el mes del amor, color, sabor. Muchos mencionan la melancólica y conocida frase: «un año menos». Yo contesto: «un años más». Estamos vivos. Juntos. Hermanados, recorriendo la majestuosa vida. Haciendo un rápido y fugaz balance fue un año netamente positivo. Se alcanzaron metas, que marcarán sin lugar a dudas futuros caminos de bienestar. Trazando surcos de salud, trabajo y sobre todo, paz. Más para algunos, poco menos para otros, pero en constante aumento. Para lograr más y mejor justicia social e igualdad. Dando paso a merecidas sensaciones de felicidad para todos quienes habitamos este bendito país. Bajo el mismo cielo, la misma bandera, el mismo sol. Diciembre. Fechas proclives para dar, regalar, recibir, reír, besar. Decir sin falsos pudores a amigos, hermanos, compañeros, te quiero mucho. Que bonita sensación. No cuesta nada y produce tanto gozo…
Escrito por NN, voy a compartir con todos ustedes, «Decálogo Navideño». Dice así:
Si tienes tristeza ¡alégrate! La Navidad es gozo. Si tienes enemigos ¡reconcíliate! La Navidad es paz. Si tienes amigos ¡búscalos! La Navidad es encuentro. Si tienes pobres a tu lado ¡ayúdalos! La Navidad es don. Si tienes soberbia ¡sepúltala! La Navidad es humildad. Si tienes compromisos ¡cumple! La Navidad es justicia. Si tienes pecados ¡conviértete! La Navidad es gracia. Si tienes tinieblas ¡Enciende tu faro! La Navidad es luz. Si tienes errores ¡reflexiona! La Navidad es verdad. Si tienes odio ¡olvídalo! La Navidad es amor.
Para todos ustedes, compañeros de ruta, auguro que estas fiestas traigan:
1 año de dicha,
12 meses de felicidad,
54 semanas de éxito,
365 días de buena suerte,
8.760 horas de alegría,
525.600 minutos de salud…
y muchas, muchísimas felicidades.
Con mis más cordiales saludos, y mis bendiciones para todos ¡Viva la Vida! siempre.
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
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