Escrito por: Emilio M. Muracciole | Corresponsal Servicio Alternativa | (Florida)

“La situación de fondo, hoy, fines de noviembre de 2007, permanece incambiada”. De ese modo se cierra un volante que están entregando diariamente los integrantes de la comunidad del Centro Dr. Jacobo Zibil, una institución de referencia nacional en atención a niños y jóvenes discapacitados en la que se atienden 124 chicos y trabajan 41 funcionarios.
El Jacobo hizo saber a mediados de agosto que estaba atravesando una difícil situación, pues padece un déficit mensual que oscila entre los 75 mil y los 85 mil pesos. Los fondos previstos para la construcción de una sede propia se convirtieron en la salvación de cada mes.
Conocida la situación, se sucedieron los beneficios y anuncios tendientes a cambiar el panorama. Una rápida respuesta de la Intendencia de Florida, que organizó una serie de espectáculos que llenaron el teatro 25 de Agosto, y del propio intendente, que resolvió una partida mensual de 6 mil pesos, permitieron comenzar a alimentar esperanzas. Se sumaron luego una emisión del programa de Jorge Da Silveira, que organizó un remate de camisetas de futbolistas, así como numerosas donaciones. También el Ministerio de Desarrollo Social apoyó con una partida para combustibles.
Pero todas estas señales no son suficientes, pues la directiva y los funcionarios insistían en que eran necesarias “soluciones de fondo” para “dejar de acudir al remedio de la caridad”.
Plantearon que si bien el centro atiende a 61 niños a través del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), el Jacobo Zibil abona por 40, y la partida que se le destina del Presupuesto Nacional está congelada desde 2000 en 316 mil pesos. Frente a lo primero, tras una reunión entre el presidente del INAU, Víctor Giorgi, el intendente Giachetto y otras autoridades, se informó que la situación sería corregida a corto plazo. Sobre lo segundo, se tomó conocimiento de que la partida aumentaría, para 2008, unos 15 mil pesos mensuales. Si bien lo celebraron, los directivos aclararon que aún están lejos de solucionar el problema
El panorama en el centro ha tenido como variante la colaboración de la población, pues si bien el compromiso del INAU (ver nota) se hizo público, hasta el momento no hay certezas de que se corregirá la situación, dijo la directora del Jacobo Zibil, Imelda Astengo. “Estamos lejos de las soluciones de fondo”, comentó, y destacó que se esperan nuevas donaciones, como una que llegará este verano desde Houston.
“¿Permitiremos que nuestros niños y jóvenes discapacitados queden sin atención en educación, salud y alimentación?”, se pregunta la comunidad del Jacobo en el volante que entregan. Por el momento, dijo Astengo, no hay respuestas concretas, pese a que se han golpeado todas las puertas posibles.
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