Tiene la palabra
Los blancos quieren darnos «clase»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* No pasa día ni oportunidad en que tengamos que aguantar el «sermón» de los blancos, que, perdedores en las últimas elecciones, quieren enseñarnos a gobernar.
Pienso que los nacionalistas primero deberían arreglar algunos líos que tienen dentro de su partido. (Incluso hay los que tienen graves, gravísimos en sus hogares, pero, en fin, no deseo entrar en chismografía vulgar).
El senador Abreu nos quiere enseñar cómo se maneja una Cancillería. Gandini habla de minoridad y finanzas, como si lo supiera todo. Lacalle, que se va pero no se va, sigue tratando de perjudicar a Vidalín, que según las encuestas es favorito en el Herrerismo ante Chiruchi y Heber. Pablo Abdala, unido a Amorín Batlle, de la 15, quieren ser opositores pero ni eso saben. Lara, lanza denuncias gravísimas que en los hechos, nunca llegan a nada. Y así por el estilo, queriendo demostrar cómo se gobierna cuando a ellos, justamente a ellos, el pueblo les dio la espalda en la última elección.
Dejamos para el final al «Guapo». Habla de papelón por la postergación de la autorización de Botnia, de mala imagen ante el mundo, siendo que al mundo, lo de Botnia le importa muy poco, no mereciendo ningún titular en los medios de prensa de ningún país.
(Ah, no olvidamos de Javier García, preocupadísimo con la reforma de la salud y su incidencia en las emergencias móviles, de pronto porque teme quedarse sin trabajo. De Gonzalo Aguirre, agresivo contra el «matrimonio presidente» de Argentina, más vale ni hablar. ¡Los votos obtenidos por Cristina, lo han dejado anonadado!
Alguien dijo una vez, que «los blancos nacieron pobres y honestos y lograron superar ambos inconvenientes».
Lo que no han podido superar es su derrota ante el Frente Amplio.
EMILIA LUGARO – C.I. 1.542.444-3
Precisiones del Fondo Nacional de Recursos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En relación a la nota de Paciente Impaciente, C.I. 1.345.666, titulada «La prótesis de cadera y el dilema del Fondo Nacional de Recursos», publicada en ese diario el domingo 4 de noviembre, cúmpleme realizar las siguientes puntualizaciones.
1) Desde hacer varios meses se están realizando reuniones con la participación de técnicos del Fondo Nacional de Recursos (FNR) y directivos de la Sociedad de Ortopedia y Traumatología del Uruguay (SOTU), a efectos de normatizar en qué indicaciones, algunos pacientes, se beneficiarían de implantes distintos a los actualmente cubiertos por el FNR para artroplastias de cadera y rodilla. El 1º de noviembre se realizó una de estas reuniones.
2) En esta reunión, los técnicos del FNR han solicitado a la SOTU, la realización de la propuesta de normativa y en ningún momento han manifestado que no se dispone de recursos para financiar los implantes adecuados para cada paciente.
3) No existe en el FNR, ninguna solicitud de cobertura para el titular de la C.I. 1.345.666.
Atentamente
CR. MARIO GUERRERO – DIRECTOR GENERAL
Frente a las declaraciones del general Gloodtdofsky
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* He escuchado y leído en versiones de prensa las palabras de este general de nuestro Ejército Nacional, dichas en Haití, a un grupo de oficiales de la Marina y de la Aviación de nuestro país; quisiera creer que no las dijo, que no hizo esos comentarios que han llegado hasta nosotros, ciudadanos del Uruguay, que hemos confiado en las Fuerzas Armadas, que hemos confiado en nuestros oficiales, a quienes les hemos entregado el poder de las armas, para defender la integridad de nuestra patria. Sentí un gran dolor, señor general Gloodtdofsky, porque tenía la esperanza de que en estos últimos años algo hubiera cambiado en las mentes de ustedes, señores militares.
Quiero creer que, si es necesario un Ejército Nacional, este debe ser el Ejército nuevo, creado por el Gral. Artigas, que «marcha a dar la libertad a los pueblos» y no un ejército elitista al servicio de una clase poderosa y oligárquica o de un partido. Es que la derrota de Artigas en 1820 no sólo marcó un cambio en ese Ejército nuevo, popular y democrático. «Pueblo en Armas», como el mismo General lo definía; es indudable que lentamente, nuestro Ejército Nacional, creado el Estado Oriental en 1830, se fue transformando, por obra y gracia del gran Maquiavelo uruguayo, Fructuoso Rivera, en un «ejército de partido», llevado por éste, corrupto y corruptor de todo lo que tocaba, nuestro ejército se puso al servicio de ese partido fundado por él, como forma de dominar todo lo que impedía el proyecto entreguista, autoritario y personalista de ese nefasto caudillo.
Nuestro ejército achicado en su ideal, fue el ejército de Venancio Flores, que luego de derrotar lo mejor de nuestra Patria en Paysandú, cumple el mandado de Inglaterra destruyendo, con Argentina y Brasil, al hermano pueblo del Paraguay; es ese ejército el que gobierna con Santos, en la más cruel dictadura del Siglo XIX.
Ya en el siglo XX, luego de los procesos de maduración democrática del país, yo creía personalmente que habíamos reencontrado la senda democrática, definitivamente; pero en la madrugada del 27 de junio del 73, escuché algo, y pensé en mi pensamiento democrático, que jamás podía pasar en el Uruguay: ustedes habían ayudado a lo peor de nuestra Patria, a dar un golpe de Estado, con todas sus consecuencias conocidas y muchas por conocer; en 1973 ustedes gobernaron con conocimiento de que aquel grupo de civiles que los acompañaban, eran la casta más corrupta, de cuantos vivíamos en el país, se rodearon de lo peor y convirtieron al país en una gran cárcel, permitiendo todo tipo de atropellos e imponiendo un sistema económico antihumano, antidemocrático y nada nacionalista.
Soy cristiano, señor general, y creo en el arrepentimiento, que surge de sabernos imperfectos y capaces de cometer errores; pero usted, sigue en la soberbia de creerse perfecto, mesiánico, incapaz de haber cometido errores; sigue hablando de la lucha contra el «marxismo» y no se da cuenta o no quiere darse cuenta que la lucha hoy es entre «humanismo» y «antihumanismo», entre lo «moral» y lo «inmoral», entre la «libertad» y el «autoritarismo», la lucha general, es hoy, más que nunca por el Hombre, concreto y real, en toda su dignidad, para lograr entre todos, también con usted, «la pública felicidad». Vuelvan pues a ser el «Ejército Nuevo de Artigas», olvídense del ejército riverista, partidario y chiquito y así volverán a ser respetados y queridos por nuestro pueblo, que no verá en ustedes a «un enemigo», sino a una parte esencial en la marcha de una Nación que quiere ser «tan ilustrada como valiente».
Quiero un Ejército Nacional auténticamente republicano y democrático; quiero unas Fuerzas Armadas que no sean ni de izquierda ni de derecha, sino comprometidas por entero con un único partido, que es el de la Nación y dentro del mismo forjando el gran proyecto, de superar entre todos la pobreza extrema de nuestro pueblo, el desarrollo integral del país, donde nadie puede quedar de lado y todos tengan un lugar en el quehacer nacional; no es delito ni pecado, que todos los hombres y mujeres del país, vivan en viviendas dignas, trabajen, se eduquen, tengan derecho a la salud y a forjar un destino mejor, llevamos muchas décadas oponiéndonos a todo y entre todos; hemos perdido nuestro sentido de unidad, cada día más nos vemos como enemigos; usted señor general con esas expresiones vuelve a abrir heridas y brechas, que apuntan exactamente en contra, de ese hermoso proyecto, de hacer entre todos, una Patria para todos, donde no haya «hijos y entenados». Atentamente
JUAN RAMON SUAREZ – C.I. 3.693.574-0
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