DIGAN LO QUE DIGAN, HOY SE CELEBRA HALLOWEEN EN ESTADOS UNIDOS Y EL MUNDO

Invasión de diablos, brujas y calabazas

La costumbre en Norteamérica es que el 31 de octubre los niños salgan disfrazados a pedir golosinas puerta por puerta. Una vez que el dueño de casa abre la puerta, los chicos en coro pronuncian la frase «truco o trato» o «dulce o truco». Aceptar el trato implica darles un puñado de caramelos y que se vayan contentos. En caso contrario los chicos le hacen una broma a la persona, que en la mayoría de los casos consiste en arrojar huevos en la puerta de la casa.

En nuestro país solo rige la parte del «trato». De otro modo, es posible imaginar a un vecino haciendo la denuncia en la comisaría más cercana, porque «unos pequeños vándalos» atacaron su morada tirando huevos en la puerta.

Otra diferencia que caracteriza a los niños uruguayos es que se dedican preferentemente a pedir en los comercios, y ahí no existe la excusa de «no tengo caramelos para darles». Es más, existen golosinas de Halloween que los comerciantes más piolas dejan a mano para recibir a los chicos. Eso sí, siempre y cuando estén disfrazados para la ocasión.

 

Consumo de calabazas

Los adornos y accesorios para disfrazarse de Drácula, calavera, brujita o diablito se han vuelto moneda corriente en nuestro país. Las fiestas de Halloween ya no sólo implican que los invitados caigan disfrazados, sino que el anfitrión decore la casa con base en los colores negro y anaranjado, tonos representativos de la fiesta.

La oferta de productos es cada vez mayor. Además hay diversidad de precios. Las vinchas rojas con cuernitos van desde los 27 a los 100 pesos. La diferencia de precios se da de un local a otro y dentro de un mismo local, lo que asegura la posibilidad de comprar productos de Halloween a todos, independientemente de que sea fin de mes.

En una recorrida por el Centro de la capital se aprecia todo tipo de artículos para festejar la costumbre norteamericana. Los gorros de bruja andan entre los 50 y 200 pesos, mientras que los disfraces más elaborados rondan los 500 pesos.

Hace ocho años que Cristina trabaja en la casa de artículos para fiesta, Superfiestas Cotillón del Punta Carretas Shopping. Entusiasmada, contó que gracias a Halloween «octubre se transformó en el mes de zafra de ventas y trabajo». En octubre se vende más que en las fiestas de Navidad y Año Nuevo y que en febrero, el mes del Carnaval. La razón principal es que además de comprar novedades de Halloween personas de todas las edades, también hay comerciantes que recurren para decorar sus vidrieras o salones de fiesta.

Las ventas comenzaron a ser intensas hace dos semanas, mientras que ayer Cristina calificó la jornada de «impresionante». Asimismo para hoy esperan un gran ritmo de ventas en los comercios de distintas zonas. Sandra, que trabaja en el Centro, comentó que desde el viernes su comercio «es una locura» y supone que hasta mañana el movimiento de clientes no va a amainar.

 

Fiesta de disfraces

Los niños no son los únicos preocupados por conseguir un disfraz para Halloween: los adultos también participan de la celebración. Muchos boliches organizan fiestas temáticas para aprovechar la ocasión, que cada año tiene mayor alcance. La principal diferencia entre los grandes y los chicos es que estos últimos «no salen a comprar disfraces», improvisan algo con «lo que encuentran y se hacen un buen diseño», dijo Agustina, que vende disfraces para niños.

En el caso de los mayores, quienes asisten al boliche disfrazados, además de tener diversión asegurada, entran gratis a la fiesta. Y en el mejor de los casos, si resultan premiados por el «traje más original», ligan algún trago gratis.

Si bien el día de Halloween es hoy, algunos boliches ya hicieron la fiesta de disfraces el fin de semana que pasó. Otros celebrarán «la noche de brujas» el jueves, en vísperas al feriado del Día de los Difuntos.

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