Tiene la Palabra
Desmentidos
Señor Director dec LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la edición del diario El Observador de fecha 23 de octubre se publicó una carta bajo el título «Acerca de la formación del Movimiento Antiplancha» firmada por G.D.; C.I. 1.897.767-7 en la que se hacen apreciaciones sobre personas vinculadas al ámbito docente y a un movimiento social de actualidad. La misma carta fue publicada por el diario LA REPUBLICA en su edición del 25 de octubre bajo el título «Reforma Educativa» firmada por «Inspectora de Matemática de Educación Secundaria; C.I. 1.897.767-7″
Es conveniente señalar que el número de Cédula de Identidad de los docentes de Educación Secundaria es de conocimiento público al aparecer en el documento oficial «Escalafón Docente» y que las firmas de los inspectores quedan registradas en los informes de inspección.
Por este medio declaro que las mencionadas cartas no fueron escritas por mí y que constituyen un claro agravio a mi persona y a mi trayectoria docente, formuladas con clara intención de causarme perjuicio por lo que ya he formulado, a todos los efectos, la denuncia penal correspondiente y la aclaración de este hecho ante las autoridades del Consejo de Educación Secundaria.
INSPECTORA GRACIELA DELFINO – C.I. 1.897.767-7
Para que todas las uruguayas tengan los mismos derechos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la carta que la envié a propósito de la Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva, transcribí parte del libro de Oriana Falacci, «Carta a un hijo que nunca nació», pero como faltó el final, cuando en su sueño o pesadilla, se le aparece, El hijo que no llegó a nacer le dice a la madre: Mamá, ¡Déjame hablar, mamá! No tengas miedo. No hay que tener miedo a la verdad. Por otra parte, la verdad ya se ha dicho. Cada uno ha dicho una verdad, y tu lo sabes: tú me enseñaste que la verdad está hecha de muchas verdades diferentes entre sí. Tienen tanta razón los que te han acusado como los que te han defendido, los que te han absuelto, como los que te han condenado. Pero esos juicios no cuentan para nada. Sólo yo puedo afirmar que me has matado sin matarme. Sólo yo puedo explicar cómo lo hiciste y por qué. Yo no había pedido nacer, mamá. Nadie lo pide. Allá en la nada, no hay voluntad. No hay elección. Sólo la nada. Cuando se produce un desgarrón y nos damos cuenta de que empezamos, ni siquiera nos preguntamos quién lo ha querido, y si es un bien o un mal. Sencillamente, aceptamos, y luego aguardamos a descubrir si nos agrada haber aceptado. Cuando hayas nacido, no deberás desanimarte, decías, ni ante el sufrimiento ni ante la muerte. Si uno se muere, quiere decir que ha nacido, que salió de la nada, y nada es peor que la nada. Lo malo es tener que decir que uno nunca existió. Para salvarte del miedo, un día me atribuiste a mí la decisión de existir, mamá. Afirmaste que habías obedecido una orden mía, no a tu elección. Hasta me acusaste de ser tu amo: tu mi víctima y no yo víctima tuya. Y cuando te diste cuenta, era demasiado tarde: yo ya me estaba suicidando. No llores mamá; me doy cuenta que obrabas así, por amor, a fin de prepararme a no ceder el día que me abrumara el horror de existir. No es cierto que tu no creas en el amor, mamá. Tu estás hecha de amor. Pero, ¿es suficiente creer en el amor si uno no cree en la vida? Cuando vi que realizabas un esfuerzo para habitar en ella me permití la primera y última elección: rehusar nacer. En mi universo que llamabas huevo, la finalidad existía: nacer. Pero en tu mundo la finalidad es tan solo morir; la vida es una condena a muerte. Y yo no veo porqué hubiera tenido que salir de la nada para regresar a la nada. Pero yo te perdono mamá. No llores. Naceré otra vez. Espléndidas palabras niño, pero palabras y nada más. Todos lo espermatozoides y todos los óvulos del mundo, reunidos en todas las combinaciones posibles, jamás podrán crearte nuevamente a tí, al que eras y hubieras podido llegar a ser. Tu no renacerás, no volverás nunca más.
Y sigo hablándote de pura desesperación. El final sigue, pero por hoy termino aquí, y dejo que los uruguayos sigan pensando, sobre esta ley, que es sólo para que todas las uruguayas, tengan los mismos derechos y que no haya más diferencias entre ricas y pobres. Un abrazo desde Israel.
ABRAHAM ALISKEVICH (ALIS) – [email protected]
¿Qué quiere decir AEBU?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hay quienes afirman que su significado es: avivados en bancos del Uruguay. Ja, Ja…!
Sea lo que sea el significado de la sigla que usa dicho gremio es evidente que tienen medio país (¿o más?) en contra, siendo que son unos auténticos privilegiados en materia de retribuciones.
Sus medidas de lucha en procura de que los «salven» del IRPF causan estupor. Justamente ellos con altísimos sueldos, son los que quieren la eliminación de este gravamen cuyo fin, es justamente favorecer la grueso de la población más carenciada del país. Como otros muchos privilegiados, sus mayores críticas al gobierno, radican en que este «iguala de arriba para abajo».
¡Es insólito! Porque bueno fuera que el gobierno lo hiciera al revés, privilegiando la situación de los «de arriba» perjudicando a los más pobres!
La revelación del presidente del BROU de que un portero de la institución gana N$27.000 los ha «calentado» más. Y en su «locura» gremial y reivindicatoria de privilegios, han declarado «persona non grata» a su ex asesor y actualmente directivo del BROU Juan José Cladera, quien de ahora en adelante, no podrá entrar en la sede gremial (¿los familiares tampoco?) de Camacuá y Reconquista.
Su condena «a todos los afiliados al gremio que actúan en el gobierno», nada ha dicho de su querido ex compañero y hoy día director vicepresidente del Banco de Seguros del Estado ¡Vaya olvido!
La «locura» de los muchachos de AEBU tampoco ha perdonado declaraciones del dirigente judicial Gustavo Signorelli, que los acusó de mantener «privilegios» que algún día «tendrán que ser juzgados por la historia». Una verdad grande como el Palacio Salvo, más aún viniendo de los judiciales cuya labor es inmensa y tienen sueldos «de hambre».
Mientras muchos jubilados bancarios sostienen que «por lo único que hay que luchar en el presente es por la salvación de la Caja», los agremiados de AEBU, un gremio con sueldos de primer mundo para lo que percibe hoy día la mayoría de los uruguayos, amenaza con medidas más graves, incluso perjudicando el comercio exterior, lo que de concretarse no sólo perjudicara a los bancos oficiales sino al país todo.
Es indudable que a los bancarios oficiales se le ha ido la mano. Y muchos recuerdan aquella tristemente célebre huelga de 1968, cuando la inmensa fila de lujosos coches por las adyacencias del gimnasio de Bohemios, donde se realizaba una asamblea, los llevó a la mayor derrota gremial que recuerda la historia. ¡Ojo muchachos con seguir «tirando de la piola» con tanta insistencia!
E. ORCAJO – C.I. 1.887.345-0
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