LA FFSP CONVOCO A UN DEBATE EN EL DIA DEL TRABAJADOR DE LA SALUD PUBLICA

Una reforma de la salud criticada pero que marcha

El panel principal se enfocó en realizar un balance del proyecto aprobado en el Senado y analizar las perspectivas gubernamentales de la reforma.

Estuvo conformado por el director general de Secretaría del Ministerio de Salud Pública (MSP), economista Daniel Olesker, la directora del Hospital de Clínicas, doctora Graciela Ubach el presidente del directorio del Banco de Previsión Social (BPS), Ernesto Murro, el decano de la Facultad de Medicina, profesor Felipe Schelotto, y el presidente de la Junta de ASSE, doctor Baltasar Aguilar.

 

Perspectivas del gobierno

Olesker dedicó su oratoria a realizar un balance del proyecto y repasó los principales puntos que la ley del Sistema Integrado de Salud establecerá a partir del 1 de enero de 2008. Enumeró en primer lugar la incorporación de tres grupos: las instituciones de Salud Pública, las mutualistas y los seguros privados que existían al momento de elaboración de dicha ley, según quedó establecido en el artículo 22.

Por su parte, Aguilar indicó que la ley de descentralización de ese organismo crea un nuevo servicio público con el objetivo principal de «dignificar la atención a todos los niveles».

En ese sentido, Aguilar señaló que la junta deberá apuntar «a ser un órgano de gestión con una fuerte coordinación política, para que todo lo que se haga no se desvíe de los ejes estratégicos que establece el proyecto de la reforma», con el fin de lograr un cambio en la atención y gestión, que son los pilares más fuertes del nuevo sistema.

 

Dejando las muletas

«Dejará de ser la ortopedia de los pobres y se transformará en un servicio prestador de atención médica», agregó Aguilar.

Los integrantes de la junta, en total cinco y designados por el propio Ejecutivo, asumirán sus respectivos cargos el lunes. Su presidente sostuvo que deberán hacerlo desde un «liderazgo participativo» en la red de atención del primer nivel de salud.

Desde la Universidad se criticó el proyecto del Sistema Integrado de Salud por no incluir en ninguno de sus artículos componentes universitarios que le den a la Facultad de Medicina «tranquilidad» sobre cómo trabajará en pos de dicho sistema. «No tiene ninguna mención sobre la coordinación que pueda generarse entre la Universidad, la facultad y ASSE», dijo el decano Schelotto.

 

Generador de recursos

No obstante eso, el decano manifestó su apoyo al nuevo sistema integrado y dijo que éste debe ser capaz de formar en temas de salud y ser un generador de recursos prácticos para todos los estudiantes de Medicina.

En tanto, la directora del Clínicas, Graciela Ubach, agregó que actualmente toda la red pública sirve para «formar y atender» a la población, pero que no sucede lo mismo con el sector privado del país. En su corta pero intensa alocución afirmó que debe colocarse «en el sistema público la alta tecnología de los privados, ya que es un elemento fundamental para poder formarse – formarnos en beneficio del país».

 

Falta poco tiempo

Por último, el presidente del BPS, Ernesto Murro, destacó el papel del organismo que él preside en varias de las reformas que el Estado lleva adelante, y en particular sobre la que implementa el Sistema Integrado de Salud y cómo se inscribe en el marco de todas las demás. «Debemos llevarla adelante dentro de dos meses y medio y todavía no está aprobada en este recinto que hoy nos recibe (el Parlamento)», reflexionó.

La doctora Mónica Xavier, senadora oficialista, insistió que la reforma de la salud es un proceso dinámico. «Este sistema trata de combinar dos sectores que estuvieron muy separados, el público y el privado», subrayó.

 

Acatamiento de los privados

Xavier hizo hincapié en la importancia del control del Estado en la salud que recibe la población. «El sector privado debe cumplir y acatar la rectoría del Ministerio de Salud Pública, que antes le daba la espalda a los controles», dijo. «La salud es un derecho fundamental y el Estado no puede mirar para el costado», agregó.

Para la senadora, el nuevo sistema no puede existir sin un cambio de modelo, de gestión y de financiamiento. Xavier reconoció que los trabajadores de la salud pública tienen una sobrecarga física y emocional importante, causada sobre todo por el multiempleo. «Las condiciones salariales y los salarios tienen que ser parte de la agenda del Parlamento. Para brindar salud el equipo de salud tiene que estar sano», indicó.

 

«No ponemos el palo en la rueda»

Otro de los participantes fue el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), doctor Alfredo Toledo, quien insistió en que su gremial está de acuerdo con la reforma de la salud. Señaló que los trabajadores no «ponen el palo en la rueda», como algunos sectores afirman. «Pero sí tenemos una visión complementaria, y nos hemos sentido desplazados en los ámbitos de discusión», explicó.

Toledo dijo que «si no se cambia la forma de trabajo de los médicos, no cambiará la atención a los pacientes». Según el profesional, los problemas de atención que existen hoy en día no van a cambiar a partir de enero de 2008, fecha en que entra en vigor el nuevo sistema.

El médico recalcó que se está dando una mala imagen del sector público a la población al decir que a partir del año que viene a 500.000 niños «se les va a atender mejor en las mutualistas», cuando hoy en día se atienden en los hospitales públicos con muy buenos profesionales. *

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