Investigación arqueológica en El Perdido está suspendida por falta de fondos
El jefe del equipo de arqueólogos que trabaja en El Perdido, Andrés Gascue, se queja por la falta de apoyo económico estatal al proyecto. «Me está matando la burocracia», expresó el jefe del equipo que trabaja en esa zona limítrofe entre los departamentos de Soriano y Flores. Este trabajo de investigación científica apunta a explorar las raíces más profundas de asentamientos humanos en esta región pero, según Gascue, ha recibido un muy escaso apoyo económico.
Como informara LA REPUBLICA en su oportunidad, un grupo conformado por Gascue, cuatro arqueólogos y varios estudiantes de la Facultad de Humanidades iniciaron una investigación en la zona de El Perdido, en procura de encontrar vestigios de las culturas originarias. Los arqueólogos ya detectaron yacimientos de ocupaciones prehistóricas entre los arroyos El Perdido y Grande, en el límite entre los departamentos de Soriano y Flores. Las excavaciones se enmarcan en el proyecto «Estudio del poblamiento temprano de la región central del Uruguay», que estudia ocho puntos ya identificados.
En diálogo con LA REPUBLICA, Andrés Gascue expresó con desconcierto: «Me está matando la burocracia», en referencia tanto a la Facultad de Humanidades como al Ministerio de Educación y Cultura, que financia el proyecto. «Hace dos meses que no me dan plata y no he podido seguir trabajando», sentenció. Pese a ello, Gascue afirmó que el proyecto ha avanzado. «Ahora estamos por presentar unos trabajos en un congreso en Argentina y ya los hemos mandado a varias publicaciones. Trabajar, se está trabajando», remarcó, y agregó: «Cuando me den otra partida de dinero volveré por los pagos».
El proyecto insume una cifra que en otros países resultaría irrisoria: $ 120.000 para los dos años en los cuales se preveía desarrollarlo. Sin embargo, «ya va poco más de un año y medio y me han dado $ 26.000, nada más. Bastante he hecho con lo que me han dado», expresó Gascue.
Escollos
En cuanto a la investigación, Gascue explicó que se han detectado nuevos asentamientos prehistóricos en Arroyo Grande y se están elaborando modelos de ocupación de la región. Según el investigador, no había ningún registro de ellos. No obstante, admitió que el equipo encontró nuevos escollos para avanzar en la investigación, ya que no se ha podido datar la antigüedad de los elementos encontrados. Gascue indicó que meses atrás mandó fechar una de esas muestras, pero se rompió una bomba de vacío de la máquina de carbono 14 de la Facultad de Química. Gascue dijo que el elemento aún no se ha comprado, por lo que la muestra sigue sin fechar.
El investigador concluyó que existen elementos como para seguir profundizando los relevamientos de esta zona del departamento, aunque por el momento la investigación científica se ha visto limitada por los contratiempos económicos y burocráticos.
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