Tiene la palabra
Apelo al BPS
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace más o menos un mes, me acerqué a una mesa en la que estaban evacuando consultas por los descuentos en la reforma tributaria y me entregaron un folleto, además de informarme que de acuerdo a mi jubilación, me corresponde pagar poco menos de $3.600. Saqué también mis cuentas y me dio lo mismo que a la funcionaria, pero grande fue mi sorpresa, cuando recibo la factura de cobro del BPS con $4.020 de descuento y no encuentro de dónde pueden salir esos $620 de diferencia en mi contra, ni la razón de la voracidad de recaudación que le atacó al BPS. Me jubilé siendo gerente de una empresa del Estado, donde me pagaban dos cuotas de salud, mía y de mi señora, que luego tuve que pagar de mi pasividad.
Ahora no sólo pago mi cuota, sino la de mi hija que hace varios años está sin empleo, y mi nieto, que con 13 años está en el liceo y nunca percibió la Asignación Familiar, que no dudo le corresponde. Como se comprenderá, no me alcanza lo que gano para los gastos que me ocasionan mis necesidades, y por lo tanto, solicito se revise mi situación.
WASHINGTON RUBEN ALEN – C.I. 788.727-1
Recibido de Atabaque
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Debido a versiones no debidamente corroboradas, nuestro medio de prensa emitió un comunicado cuyo título refería a que la JDM habría retirado el apoyo a la peatonal Curuguaty lo cual es falso.
Lejos de nosotros el querer entorpecer en lo más mínimo una tarea que nos involucra en tanto hace a la fortaleza del colectivo afro, visión que es nuestra razón de ser hace casi una década.
El trabajo social denodado volcado hacia la dignificación de la cultura afrodescendiente, podría hacer innecesaria esta aclaración que sin embargo nos parece de orden.
ATABAQUE – WWW.ATABAQUE.COM.UY
La violencia en el fútbol…
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Según la Real Academia, violencia es: «Una de las causas de exclusión de la culpabilidad, ya que, aunque el agente es imputable, la culpabilidad se excluye por existir fuerza física irresistible…».
Los violentos que reiteran sus actos de vandalismo en nuestras canchas de fútbol, ¿habrán leído esta definición y se amparan en ella? ¿Se sentirán impunes pues son incapaces de contener esa fuerza que los domina y solo pueden liberarla agrediendo, sin saber cuándo, dónde y a quién? Esos violentos que arrojan la piedra y esconden la mano ¿tendrán familia? ¿imaginarán, por un instante, que puede ser un familiar suyo el agredido? ¿pensarán brevemente, en la consecuencia de sus actos? ¿sentirán que por ese medio, cambiarán el resultado del partido? ¿hasta cuándo y hasta dónde tendremos que llegar a tomar conciencia de que la violencia sólo engendra más violencia? ¿Habrán también leído esta frase de Gandhi?
«Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia».
¡Qué corta es la memoria del ser humano! Hace apenas 19 meses de la muerte de Héctor Da Cunha y ya se olvidaron.
¿Tendrán que morir muchos Héctor para que los barrabravas reflexionen definitivamente y entiendan que el fútbol no es más que un deporte en el cual se gana, se empata o se pierde y punto; pero si una vida se pierde, no hay opciones. Ningún resultado justifica la pérdida de un ser humano y esa piedra pudo, no tengo dudas, costar la vida de otro ser humano.
¿Estamos perdiendo nuestra identidad? ¿Es tan fuerte el poder que ejerce en nuestros barrabravas lo que ocurre «enfrente»? ¿Aprobamos lo que allí pasa cada fin de semana y estamos tomándolo como ejemplo?
Ya no alcanza ningún discurso ni pedido de reflexión para detener esta violencia. Desde todos los ámbitos, se han escuchado voces que claman por ¡basta de violencia! sin ningún éxito…
Desde la misma Mutual Uruguaya de Futbolistas se emitió, en aquel marzo de 2006, tras la muerte de Héctor, este comunicado:
«… pedimos a todos los uruguayos en general (y a las autoridades nacionales en particular), la mayor reflexión y la puesta en marcha de las medidas necesarias para que tamaños actos de salvajismo y cobardía no se repitan nunca más.» (*)
¿Qué se ha hecho al respecto? ¿Alguien tomó en cuenta este pedido?
La AUF, máxima autoridad en el tema fútbol, ¿tiene la certeza de que todas nuestras canchas están aptas para que en ellas se desarrollen partidos en los que, dados los resultados que se van obteniendo, todos los cuadros tienen cada vez más hinchada y como consecuencia, más «fervor» en las plateas?
El Ministerio del Interior, que luego del receso del año pasado, comenzó a proceder con firmeza y buen criterio en cada partido, ¿continuó haciéndolo? ¿contamos con personal idóneo y suficiente como para contrarrestar actos masivos de violencia como el de ayer?
Las autoridades nacionales ¿han adoptado alguna medida al respecto? Si se plantearon el tema de la violencia en el deporte con la seriedad que el mismo requiere y se determinaron pautas a seguir, ¿qué pasó con los resultados? Si existe una Comisión de deportes, ¿a qué conclusión ha arribado luego de estos sucesos que a todos nos avergüenzan?
Lo que más duele es que, hace no mucho tiempo, nuestro paisito era conocido, aún en remotos lugares, por sus éxitos en el fútbol; ¡la garra charrúa!; me temo que hoy, si alguien nos reconoce, debe ser por la desaparición de la garra pero sí, el retorno de un comportamiento primitivo… ¡qué ironía!
NOEMI DA CUNHA – C.I. 843.844-9
En mi casa flamea ahora la bandera de la necesidad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La situación de los pasivos en el Uruguay es indignante para todas las familias de los uruguayos en el territorio, o acaso no es una realidad que en cada familia, o en su mayoría, hay uno o más en esta situación, y hablo de situación por lo de extremada pobreza, salarios que ni por un momento sería bueno estar en el bolsillo de estas familias con el paradigma de si hay como, y cómo comer pagando el resto de las cosas que también son de primer orden como la higiene, la salud y la vestimenta. Aunque parezca demasiado porque no una casa o un vehículo, cuando todos o la mayoría de los otros miembros de la comunidad lo tienen en demasía y no digo que esté mal, pero por qué tanto para unos y tan poco para otros.
Será porque los pasivos, pensionados y jubilados no representan peligro para el gobierno y todo su equipo ya que no adoptan medidas de lucha y solo miran el paso de la vida con tristeza, porque queda demostrado que este gobierno tuerce el codo con los que lo presionan o extorsionan. Esta es la única vía acaso para que éste se sensibilice con su pueblo, serán necesario cortar calles y tomar instituciones o golpear platos para que se sepa que con tres mil pesos no se puede vivir en forma digna.
Acaso es muy difícil comprender esto y la importancia de estas personas al no tener un caudal de lucha como tienen casi todos los otros sectores dependientes del Estado. Dónde queda la promesa del gobierno en la explanada municipal que adornó con sus propias palabras, que tenían que tener tanto jubilados como pensionados derecho hasta para vacacionar y que iba a dar aguinaldo, ni siquiera se acuerda de los aumentos cuanto menos esperar esta utopía, los jubilados y pensionados van a atener que tener cohesión (unión) si quieren que sean respetados sus derechos ya que el único que parece estar entrado en la tercera edad es el gobierno, que perdió la memoria, y lo que antes criticó, hoy por hoy hace lo mismo o yo diría peor, ya que la canasta básica junto con el costo de vida supera a gran margen el porcen
taje percibido por el actual y cruel sistema.
En mi casa flameaban las banderas del Frente Amplio y hoy día flamea la necesidad conjuntamente con la exclusión.
JUAN CARLOS DAVILA – C.I. 3.134.637-0
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