UNA NUEVA PROFESION SE PERFILA PARA APOYAR A LAS EMBARAZADAS

Las "doulas" quieren desembarcar en las maternidades uruguayas

La palabra «doula» viene del griego y significa asistente, acompañante o sirviente de la madre. Es un rol típicamente femenino (aunque hay hombres que lo practican), que implicaba a mujeres, familiares o no, que acompañaban a la embarazada en el parto.

Esta palabra fue tomada por las instituciones desde el lenguaje perinatal para definir este nuevo rol profesional: la asistencia de las embarazadas y sus familias en los períodos pre, intra y posparto.

 

Asistencia y cariño

«Se trata de un acompañamiento continuo a la mamá, su familia y su pareja, para fortalecer la experiencia del embarazo y el nacimiento», explicó a LA REPUBLICA una de las dos doulas certificadas uruguayas, Flavia Previtali.

Este nuevo rol no implica ninguna tarea clínica: su trabajo es complementario a los demás profesionales del equipo de salud. «La doula, si bien tiene conocimiento de lo que es anatomía y fisiología del parto, nacimiento, lactancia y recién nacido, solamente complementa la atención clínica que usualmente hace el ginecólogo o la partera», indicó Previtali.

En Uruguay recién el año pasado se dictó el primer curso en formación de doulas, organizado por el Instituto Perinatal del Uruguay, en conjunto con la Universidad Católica. Este año, el 18, 19 y 20 de octubre se realizará el segundo taller. Diecisiete participantes del primero de ellos optaron por seguir su proceso de certificación y son estudiantes en vías de acreditación.

 

Doulas norteñas

En Uruguay existen solamente dos doulas certificadas, una en Estados Unidos y otra en Brasil. Para acreditarse, las doulas tienen que participar en este curso intensivo que dictará una entrenadora estadounidense.

Otro de los requisitos para obtener la certificación es acompañar a tres mujeres en su trabajo de parto. Para ello se requiere la firma de la madre, el ginecólogo, la partera y la enfermera.

Una de las estudiantes se llama Myriam Alvez y dice que no es fácil conseguir la certificación porque en nuestro país «hay un desconocimiento de lo que es la tarea y el tema genera resistencia a una nueva figura en salud». Alvez integra la organización Casa Luna, que está dedicada a apoyar a las madres adolescentes.

 

Doulas al ritmo de samba

Las entrevistadas dijeron que en Brasil la doula está incorporada al sistema de salud y que allí ya está comprobado científicamente que la presencia de esta profesional disminuye la cantidad de cesáreas y el tiempo del trabajo de parto. «En Uruguay estamos tratando de desarrollar y fortalecer la doula de familia», indicó Previtali.

«En Casa Luna, la experiencia que hemos tenido con las adolescentes ha sido muy gratificante, sobre todo para la madre y el acompañante, que suele ser la futura abuela», dijo Alvez.

Otro punto que Previtali quiso destacar es que la doula no sustituye a la familia, ni al padre del bebé, sino que sirve de nexo y contención en momentos de mucha ansiedad. «La ley dice que la madre tiene derecho a estar acompañada durante el parto y también que si no tiene a nadie, debe acompañarla alguien debidamente preparado para hacerlo. No establece un rol, pero las doulas son las personas idóneas para encargarse de esta tarea», relató la profesional.

 

Una vocación de 24 horas

El trabajo de la doula es estar con la mamá y su familia todo el tiempo que requiera el trabajo de parto; pueden ser pocas horas o días enteros. La doula apoya a la futura madre quitándole las dudas, enseñándole respiración, ejercicios e incluso dándole masajes en caso de ser necesario. Pero también ayuda al padre para que esté más tranquilo e informado y sepa lo que está pasando. De este modo, podrá disfrutar del momento, que es único.

«La experiencia que tenemos en Casa Luna es que la madre de la adolescente embarazada va mucho más tranquila al parto de su hija. En las entrevistas previas se trabaja el tema de los miedos. Básicamente existe el miedo de la embarazada al dolor y el temor del acompañante a no poder estar con ella», explicó Alvez

Incluso, la doula sirve como nexo entre la embarazada y el médico, cuando la futura madre no entendió o no quiere hacer lo que el profesional considera necesario. «Nosotras estamos para facilitar la comunicación y por eso es importante el trabajo en equipo», dijo Previtali.

 

Doulas comunitarias

El anhelo de las entrevistadas es que en Uruguay se puedan desarrollar las doulas comunitarias y hospitalarias. En Brasil existen como parte del equipo de salud doulas voluntarias, que han sido entrenadas por el propio ministerio de salud público de ese país.

«En las maternidades existen doulas que cumplen guardias.

Muchas veces la madre no conoce a esa doula, pero ésta tiene la capacidad y la habilidad de sintonizar con esa mamá y de asistirla con calidez», relató la profesional.

Otro tema importante es «que ningún otro profesional se sienta amenazado o desplazado», porque la tarea de las doulas es absolutamente complementaria.

«Una doula jamás va a dar consejos sobre la salud del niño o la mamá, que son exclusivos del médico», explicó Previtali.

Aquellas personas interesadas en el curso pueden inscribirse a través del correo electrónico institutoperinatal@ gmail.com, o por los teléfonos 200 4235 y 098 631 998. Hay becas para aquellos que trabajen en centros de salud. Por más información ingresar a:

www.institutoperinatal.org.uy. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje