El después de la marcha
Con claras muestras de cansancio en su voz, Mauricio nos contó que marcharon el pasado viernes más de 3.000 personas. Según el activista, año a año el número se incrementa. En 2005 fueron 600 personas, y el año pasado fueron más de 1.200. En confianza, nos dijo que no sólo está contento por la cantidad de público, sino porque en la organización dijeron presente y se articularon muchos actores de nuestra sociedad, desde organizaciones de mujeres y ONG de diversidad sexual hasta la FEUU y el PIT-CNT. Además, contaron con el apoyo de colectivos de afrodescendientes, entre otros.
«La marcha, en los últimos años, tiene una tendencia a crecer. Diez años atrás éramos 50 personas. Ayer, y en los últimos años, observé a familias con hijos y gente de diferentes edades que no pertenecían a la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), lo que marca a las claras el respeto real por la diversidad», manifestó Coitiño, quien agregó que la organización del evento llevó meses de planificación.
El activista comentó que siempre tratan de hacer diferentes el trayecto y la movida de la marcha. En otros países las marchas son más masivas, sobre todo por un tema de población. «Nuestra marcha no es sólo un carnaval como muchos opinan. Tiene una alto contenido político, porque marchamos por nuestros derechos y se leen proclamas. También es una fiesta de color y de arte», dijo el integrante de Ovejas Negras.
Otras marchas
A diferencia de lo que ocurre con otras marchas mundiales, la uruguaya no cuenta con un masivo respaldo de las empresas. Solamente Cutcsa y los pubs Caín Dance, Kronos y De la Oliva apoyaron comercialmente el evento del viernes. Otro hecho que la distingue es que la gran mayoría de los presentes están vestidos de particular, y hay muy pocas personas disfrazadas.
«Siempre es así. Solamente los trans hacen sus shows disfrazados. En esta marcha vinieron muchos de Argentina. La gran mayoría viste de particular», comentó.
Algo que no pasó desapercibido por este cronista en la noche del viernes fue la presencia de vecinos o porteros de la zona que miraban el masivo evento con sorpresa.
Para Miguel, un vecino de la zona de la puerta de la Ciudadela, que observó con asombro el evento, casi sin poderlo creer, la marcha fue un «mamarracho». Sobre la anécdota, Coitiño aclaró que cada uno es libre de opinar de lo que quiera. «Es un comentario normal dado el nivel de discriminación en el que vivimos todos los días», confesó el activista, quien destacó que no se registró, como en todas las marchas anteriores, ningún incidente con o entre los manifestantes.
El papel de los medios
Coitiño dijo que en los últimos años se incrementó el número de medios de comunicación que cubren la marcha. Como es sabido, el combinado nacional de fútbol gay, «Uruguay Celeste», compitió con éxito, a pesar de quedar eliminado en cuartos de final, en el décimo Mundial de Fútbol Gay que se viene celebrando en Argentina. Muchos medios nacionales y extranjeros cubrieron y difundieron el evento, algunos, según el activista, con mala intención.
«En Crónica TV y hasta incluso en medios gráficos nacionales discriminaron abiertamente con títulos como ‘Con dos pepinos ganó la selección gay’. Me da mucha tristeza porque son medios masivos, más allá de la libertad de expresión, dirigidos a la gente.
No digo que todos, pero a algunos periodistas ver personas con diferente orientación sexual les ocasiona hacerse muchos cuestionamientos propios sobre su sexualidad, y escriben y dicen estas atrocidades», finalizó Coitiño. *
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