FERIANTES DICEN QUE LAS VERDURAS BAJARON Y ALGUNAS FRUTAS SUBIERON EN LA FERIA DE POCITOS

"Hoy sale sopa de verduras"

Pasadas las once de la mañana nos dirigimos a la pequeña feria de la calle Brito del Pino, que va desde Rufino Bauzá hasta Pedro Viera, para dialogar con los puesteros y conocer los precios actuales en materia de frutas y verduras.

Ciro Canero, de 41 años, hace poco tiene su amplio puesto. En confianza, nos dijo que las verduras de hojas, por las condiciones atmosféricas y porque aumentaron la oferta y la demanda, bajaron de precio significativamente.

«Es el tiempo de las verduras, ya que se fueron las heladas de invierno, lo que hizo aumentar la producción», señaló el feriante, quien comentó que fija los precios de su mercadería en base a su criterio.

En cuanto a la fruta, como la mayoría no es de estación, los precios se mantuvieron, y otros se incrementaron debido a los costos de la cámara de frío. En la actualidad, el kilo de manzanas lo vende a 25 pesos y el de bananas a 15. Las naranjas las ofrece a 2 por 20.

 

La feria es segura y tranquila

Ciro, que además trabaja en otras ferias los martes, viernes y sábados, comentó que, en materia de seguridad, la feria «es supersegura y tranquila». «Acá nunca pasa nada, pero aparte hay un 222 en este horario», concluyó.

Enfrente a su puesto, Carlos Hadar (65) dijo que hace 26 años trabaja en la feria. Tiempo atrás la feria estaba instalada sobre la calle El Viejo Pancho, y antes sobre Obligado. Con su esposa se levantan todos los miércoles a las 3.30 y parten de Los Cerrillos (Canelones), primero hacia el Mercado Modelo y luego a la feria, para instalar su puesto.

Además, los sábados van a la feria de Colón. «Hace como 30 años que trabajo en ferias, toda una vida», explicó el feriante, quien agregó que la feria de Colón es mucho más insegura que la de Pocitos.

 

Verduras en baja, frutas en alza

En cuanto a precios, Carlos dijo que la verdura bajó considerablemente en comparación con los últimos meses, pero en su comercio no las vende. «No es negocio comprar verdura de hoja, ya que si no la vendo hoy (por ayer) no me aguanta hasta el sábado para la feria de Colón», aseguró el puestero, quien señaló que en su casa quinta planta algunas verduras. «A veces sucede que no es negocio plantarlas, por los gastos que ello implica, y me sale más barato comprarlas directamente en el Modelo», comentó.

En cuanto a la fruta, aseguró que subieron la manzana y la pera, al igual que otras frutas que no son de estación, debido a que el costo se incrementa por las cámaras de frío.

Al final de la feria, en la esquina de Pedro Viera, hace cuatro años que está instalado el puesto de Jesús Lorenzo. El feriante, de 37 años, nos dijo que bajó significativamente el precio de las verduras (zapallito, espinaca, lechuga, remolacha), en comparación a dos meses atrás. Además, el kilo de tomates, que antes vendía a 40 pesos el kilo, hoy lo ofrece a 15. El kilo de zanahoria antes lo tenía a 50 pesos, y ahora lo vende a 25. «Principalmente bajaron las verduras, por las condiciones atmosféricas y porque aumentó la oferta», graficó Jesús.

Por el contrario, la mayoría de las frutas mantuvo su valor, y el kilo de banana, que antes estaba a 15 pesos, ahora cuesta 18.

 

La lengua popular

Mientras dejamos que Jesús atendiera a una clienta en su puesto, le preguntamos a un joven, creyendo que se trataba de un empleado al verlo pesando unas papas: «¿Se vende poco hoy?». Riendo, nos respondió: «No soy empleado, sólo soy un cliente».

Gonzalo Vidal, luego de la confusión, nos dijo que viene desde siempre el puesto de Jesús. «Vengo sobre todo porque tengo buena onda con él», aseguró el cliente de 34 años, que vive junto a su señora y su bebé recién nacido en la calle Baldomir. Con un cajón en su hombro, como si fuera un feriante más, emprendió el retorno a su hogar. Antes de partir nos dijo que llevó banana, naranja, mandarina, frutilla, cebolla, tomate y otras verduras más.

«Hoy encontré algunos precios más baratos, como el tomate, el zapallito y la zanahoria», comentó el joven padre, quien nos confesó que en los últimos días le toca cocinar a él. «Siempre me gustó cocinar. Hoy (por ayer) voy hacer una sopa de verduras», finalizó Gonzalo, quien se fue comentando que su bebé había llorado toda la madrugada y no pudo pegar un ojo.

 

«Jesús es bárbaro»

En el mismo puesto, nos encontramos con una señora de 68 años que toda su vida vivió en Brito del Pino y fue maestra de Dibujo en el IAVA, durante años. Nos dijo que no notó cambios en los precios, pero confesó que tampoco compara mucho porque se amarga. Además de hacer el stock semanal, nos comentó que llevó romero y orégano. «Jesús es bárbaro: me los trae especialmente para mí. Los vecinos de la zona le traemos el termo calentito; son gente divina», aseguró la señora, que prefirió omitir su nombre y agregó que la seguridad del barrio no es la misma que en su niñez. «Antes dejábamos la puerta abierta todo el día y no pasaba nada. El barrio cambió para mal, pero lo único bueno es que las chusmas se mudaron todas», finalizó diciendo la simpática vecina. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje