CalenDiario
1976.– Wilson Ferreira Aldunate, desde el exilio, suele provocar calenturas grandes entre los compinches de la dictadura. En este día, Luis Vargas Garmendia, secretario de esa dictadura, publica una carta donde dice cosas como estas: » En el exterior seres despreciables han levantado una infame calumnia contra mi persona, en la que me atribuyen ser el autor intelectual de atrocidades cometidas en el país vecino, desde el cargo que ejercí como subsecretario del Interior. El inventor de esa bajeza es Wilson Ferreira Aldunate, hombre sin honor, envilecido por sus impulsos paranoicos, a quien la distancia me impide enfrentarlo en el único terreno que el agravio debe repararse(…) Mientras esté al frente de la alta investidura con que me ha honrado el señor presidente de la República, doctor Aparicio Méndez, y las Fuerzas Armadas, jamás vacilaré ni retrocederé ante esas lacras humanas vendidas a la conspiración antinacional, continuando con toda firmeza al servicio de los verdaderos intereses de la nación».
La furia es tal que Wilson resulta un ser despreciable, calumniador, sin honor, dominado por la paranoia, al que quisiera batirse en duelo, quizás a trompadas, y que además es una lacra humana y como tal comprado «por otros conspiradores internacionales». Impresiona tanto desprecio, pero ellos fueron ellos.
1980.- Cuatro después, Wilson, este día está en Londres. Tiene como idea vil, paranoica, sin honor, pedirle a los uruguayos que voten por NO en el plebiscito que pretende reformar la Constitución para hacerla un instrumento permanentemente útil a los militares. No será el único opositor. Pero la gente, votando igual, les dará a los golpistas un «estate quieto» que los pondrá rojos de vergüenza, con todo pronto para festejar y tener que tirar todo, para llorar.
IN MEMORIAM
En este 19 de setiembre no recordamos cumpleañeros relevantes, que los hay, pero podemos irnos atrás en el tiempo y encontrarnos que un día como este, en 1940, cuando nacía Eduardo Mateo, el músico y cantautor que se convirtió en maestro de todos los demás, aunque el éxito nunca le llegó directamente. Fue impulso puro del beat en castellano y se transformó en la base del candombe-rock. Integró el legendario «El Kinto», junto a Ruben Rada, Urbano Moraes, Walter Cambón, Luis Sosa. que no llegó a editar un solo tema, luego vino la serie «Musicanción 4″ y «Circa 1968″, y recién después grabó «Mateo solo bien se lame», «Cuerpo y Alma», «La máquina del tiempo» y muchos más que dejaron una huella y un campo abierto para todos los cantautores que le siguieron.
Durante la dictadura estuvo preso un par de veces. Murió en 1990, casi solo, con mucha droga y mucho andar, en la peor pobreza. *
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