Pacifista propone que cien jóvenes iraquíes estudien en Uruguay
Rasouli nos recibió en la habitación de un hotel céntrico de nuestra capital. En la pantalla de su computadora personal había un niño realizando una seña con los dedos. Esta seña significaba «te quiero», según explicó. Luego abrió un archivo y compartió cientos de fotos. En ellas se veían imágenes de Irak, o del propio Rasouli con personalidades internacionales de la política.
«Aquí estoy yo con un legislador venezolano, un político israelí, un chiíta y un sunnita», relató. El mensaje de todas las imágenes era el de la «convivencia pacífica» entre personas que provienen de diferentes lugares y piensan también de forma diferente. Más adelante, sacó de debajo de su cama una cantidad de pinturas. «Estas las hicieron artistas de Irak y yo las vendo por el mundo para poder financiar nuestra organización», explicó. Una parte va para la organización y otra la recibe el autor de la obra, tal como explicó Rausoli.
Durante la entrevista, el iraquí contó que sus compatriotas más jóvenes, además de correr grandes riesgos, «no pueden estudiar, porque fueron desplazados, y algunos están en países donde deben pagar la escuela, y no pueden hacerlo». En otros casos, al carecer de documentación, ni siquiera bajo el régimen de asilados pueden concurrir a los centros educativos.
Necesidades de un país
Sami A. Rasouli vino a nuestro país con el claro objetivo de contarle al mundo las necesidades de millones de iraquíes que hoy padecen las consecuencias de la guerra. Recordó que su país «es muy rico», en referencia a los depósitos naturales de petróleo con los que cuenta la región. Sin embargo, la intervención estadounidense, en colaboración con Israel, «está destruyendo» todos sus recursos financieros.
Rasouli lleva adelante una organización no gubernamental denominada Muslim Peacemaker Team (Equipos Pacificadores Musulmanes – EPM), que atiende las necesidades de las personas en Irak. La organización cuenta con el trabajo continuo de treinta personas, además de otros colaboradores que participan para mejorar la vida de los iraquíes.
«Hemos podido unir a chiitas con sunnitas y personas de distintas regiones de Irak», destacó Rasouli . La unión se produce en el marco del trabajo comunitario que realiza la organización que él integra. «Mi señora, por ejemplo, es sunnita, y yo soy chiita», contó el entrevistado. En cuanto a las diferencias entre ellos, explicó que «son mínimas», y se dan, básicamente, en la forma de rezar de uno y de otro. Aseguró que sus hijos han adoptado algo de cada uno de los pueblos de sus padres, y consideró que todas las religiones están regidas por un mismo Dios.
Promoción de la educación
El trabajo de Sami A. Rasouli comprende también la preocupación por la educación. El lunes fue recibido por el Consejo Federal de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU). Pedro Guidobono, dirigente del gremio estudiantil, dijo que realizaron «un intercambio» y escucharon la propuesta que trajo Rasouli.
El visitante plantea que cien estudiantes iraquíes desplazados de su tierra por la guerra vengan a nuestro país a estudiar. La idea surgió luego de que Rasouli se contactó con el profesor Gregory Randall, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República, y supo de la alta calidad académica que hay en nuestro país. Si bien el entrevistado reconoció que Uruguay no es rico, consideró que ésta sería «una forma de ayudar a quienes han sido desplazados tras la ocupación norteamericana».
Es así que Rasouli decidió venir a Uruguay a presentar su proyecto. Anoche dio una conferencia en la Facultad de Ciencias Sociales. Aunque propone que lleguen a nuestro país cien estudiantes, admitió que esa cifra es tentativa, «y si vienen 20 ya es un gran avance». Por otra parte, solicitó colaboración a organizaciones internacionales para que ayuden a financiar la estadía de los jóvenes. De concretarse el proyecto, los jóvenes vendrán en marzo del próximo año.
Bush en Irak
Rasouli dijo que tanto Estados Unidos como Israel quieren «destruir» a su país. «Es mentira que vinieron para liberarnos y democratizarnos», afirmó. A pocas horas de una visita fugaz del presidente norteamericano a Irak, donde comunicó su intención de retirar parte de las tropas, Rasouli definió a George Bush como «un pobre tipo», que «en vez de usar la cabeza, utiliza el puño».
Rasouli destacó que la diferencia existente entre los hombres y los animales es la posibilidad de «conversar» y «debatir», dejando a un lado el «uso de la fuerza». *
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