Piden que avioneta incautada a los narcos se convierta en avión ambulancia en Salto
Antiguamente Salto poseía un servicio de avión ambulancia, el cual fue eliminado en 1985 por falta de rubros. En su exposición ante la Junta Departamental, los legisladores comunales Carballo y Guarino historiaron la existencia del servicio, que funcionó durante varias décadas, y su posterior desaparición.
«El 4 de octubre de 1935 fue fundado el Centro de Aviación de Salto. En el año 1937 se trae el primer avión para escuela y para prestar servicios a la comunidad. Desde ese momento la parte más aislada del departamento comienza a contar con apoyo para el traslado de enfermos o necesitados de atención médica urgente», relataron.
Los ediles recordaron que en 1942, mediante una campaña de colaboración de ciudadanos de Salto se realizó una colecta Pro Avión Ambulancia, que permitió comprar el primer avión en Estados Unidos. Sería el primer avión ambulancia de América del Sur. Un segundo ejemplar se adquirió en 1945, y el tercero llegó en 1965, para cubrir el departamento de Salto y la región.
En su ponencia los ediles explicaron que el Centro de Aviación de Salto se hacía cargo del proyecto, aunque con apoyo permanente de distintas comisiones de ciudadanos. También el Ministerio de Salud Pública colaboraba con combustible, equipo técnico (médicos, enfermeros, parteras) e insumos. La Intendencia Municipal de Salto lo hacía con la construcción y mantenimiento de pistas en distintos lugares del medio rural. La Policía contribuía con su sistema de comunicación, coordinando los viajes y traslados de enfermos o accidentados, mientras que las emisoras de radio emitían los comunicados a los efectos de informar a la población del interior del departamento.
En la década del 70 se sumaron más especialistas, pero el sistema duraría sólo otra década.
Sanguinetti eliminó el servicio
«En 1985, una vez restituida la democracia, se dan por finalizados los servicios prestados al interior del departamento, por falta de apoyo del Ministerio de Salud Pública a este gran proyecto que ya era una realidad. El Centro de Aviación de Salto siguió contando con dichos aviones pero el utilitario debía de pagar una cuota especial para realizar los traslados, cosa que con el tiempo dejó de ser un servicio social para convertirse en un servicio comercial, sólo al alcance de los que podían pagarlo. El Ministerio de Defensa Nacional prestaba apoyo de traslado de Salto a Montevideo a requerimiento del hospital local, pero basado en la carencia de material de vuelo de dicha institución estas misiones también se vieron resentidas o no se les daba cumplimiento», relataron los ediles.
Meses atrás, a iniciativa de algunos ediles e integrantes del Centro de Aviación de Salto, se comenzaron a efectuar estudios para evaluar la posibilidad de reanudar el proyecto. Se establecieron contactos con las autoridades de la salud a nivel departamental y nacional, así como también con Ancap. En una visita al Centro de Aviación se constató que las avionetas disponibles carecían del espacio suficiente para la instalación de nuevos equipos tecnológicos. Además, sólo posibilitaban realizar traslados diurnos.
Sin embargo, en el operativo policial antidroga realizado en Salto días atrás se incautó una avioneta bimotor, para seis o más plazas, «con todo el equipamiento tecnológico aeronáutico actualizado», describieron Guarino y Carballo.
Los salteños consideran que ésta es una oportunidad única para reflotar el tradicional servicio. Varios han sido los ciudadanos que reclamaron que la avioneta incautada quedara en manos del departamento para transformarse en ambulancia y los ediles recogieron la iniciativa.
En su exposición insistieron en que es necesario «volver a brindar un servicio indispensable a la población más desprotegida y desamparada (…) intentando crear un movimiento que solicite al Ejecutivo Nacional que otorgue la avioneta decomisada en ese operativo policial, poniéndola al servicio de la salud. Pocas veces se ha visto un esfuerzo de tantas instituciones y ciudadanos coordinados y trabajando en pos de brindar un servicio.
Pensemos en cuantas vidas podremos salvar, en cuánto podemos ayudar a los habitantes del interior de Salto y la región (Rivera, Tacuarembó, Artigas, Cerro Largo y Paysandú), en el ejemplo de que con voluntad y la colaboración y aporte puntual de varias instituciones es posible quebrar barreras y alcanzar objetivos», concluyeron los ediles. *
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