GRACIAS AL EMPEÑO DE LOS TRABAJADORES, MAS DE 20 EMPRESAS NACIONALES PUDIERON REABRIR SUS PUERTAS

Por el esfuerzo de la clase obrera

Una de esas empresas recuperadas es Funsa. El secretario general del Sindicato de Funsa (Fábrica Uruguaya de Neumáticos SA) y presidente de la Cooperativa de Trabajadores (Funsacoop), Enrique Romero, dijo a LA REPUBLICA que esta emblemática industria nacional cerró definitivamente sus puertas en diciembre de 2002, cuando solamente producía guantes. Para Romero, en el año de la crisis hubo dos factores que produjeron el cierre de Funsa: la pésima administración de Titan (empresa norteamericana que en 1998 adquirió el 88% de las acciones) y aspectos externos, como la devaluación de Brasil.

Una vez que se produjo el cierre de Funsa, un grupo de operarios acampó frente a la planta de camino Corrales y Suñer y Capdevilla (Villa Española), para resguardar los bienes y evitar saqueos. Durante la ocupación, como veían a la empresa recuperable, empezaron a realizar un proyecto de viabilidad con el economista Juan Manuel Rodríguez y comenzaron a buscar inversores en busca de saldar la deuda de cinco millones de dólares para reabrir la empresa.

«Estábamos abiertos a cualquier posibilidad, pero optamos por inversores nacionales. Formamos, además, una cooperativa de trabajadores que se asoció con ese capital», dijo Romero, quien agregó que mediante una autorización de la Justicia más de 100 trabajadores, en forma honoraria, realizaron el mantenimiento de la planta durante 2003 y parte de 2004, para que no se deteriorara. Luego se remató la maquinaria endeudada de la fábrica, que fue comprada por el grupo inversor y por los trabajadores.

 

La reapertura del ícono de la industria nacional

Fue así que, en setiembre de 2004, Funsa volvió a abrir sus puertas, primero con la producción de guantes y luego (abril de 2005) con la de cubiertas, con 250 trabajadores en su plantilla. En la década del 60 tenían 3.000 personas empleadas, y quedaban 400 cuando cerraron.

«Este año ha sido muy bueno. En la actualidad importamos 300 toneladas mensuales de neumáticos a Brasil y a Paraguay, y unos 150 mil pares de guantes mensuales a la Argentina», afirmó el secretario. A nivel local, señaló que tienen la competencia de la producción importada. «Es una competencia desleal de neumáticos de medio uso, que entran al país para ser recauchutados y se largan al mercado como vienen», subrayó.

Sobre las fábricas que han sido reabiertas por el esfuerzo de la clase obrera, comentó: «Gracias al empeño de sus trabajadores, luego de la crisis de 2002 aproximadamente 20 empresas pudieron salir a flote nuevamente. La reapertura de Funsa fue muy importante, porque es un ícono de la industria nacional desde 1935 y ha tenido además mayor impacto que las demás empresas recuperadas», concluyó.

 

La historia de Cofatex

Otra de las fábricas que volvió abrir sus puertas fue Cofatex (Cooperativa Familiar Textil), anteriormente Ananá, reconocida empresa textil de vestimenta para damas.

Su presidenta, Nancy Olivera, dijo a LA REPUBLICA que luego del vaciamiento de cuentas, en setiembre de 2002, los propietarios de Ananá pretendieron cerrar la empresa hasta nuevo aviso. Fue así que los 50 trabajadores decidieron ocupar la planta de la calle Capri (Carrasco Norte), cuando los propietarios pretendían vender la maquinaria existente. «Eso fue lo que produjo la medida de ocupación para salvar nuestra fuente de trabajo», señaló Olivera, quien agregó que durante la ocupación se diseñó el plan para la reapertura de la empresa ante el cierre de Ananá, empresa con presencia en todos los shoppings de Montevideo y que contaba con dos locales en Punta del Este.

Presentándose como ex trabajadores de Ananá, comenzaron a visitar a los clientes directos y de a poco iniciaron la producción, con la antigua maquinaria de la que lograron apropiarse. En enero de 2003, por orden judicial, tuvieron que abandonar la planta de Carrasco Norte, y en marzo de ese año pasaron a instalarse con el nombre de Cofatex en Pan de Azúcar casi 8 de Octubre, en el barrio de la Unión.

 

«Necesitamos el apoyo del gobierno»

La presidenta manifestó que salieron adelante gracias a la cooperativa de trabajadores de la empresa, el PIT-CNT, el apoyo del Departamento de Desarrollo de la comuna capitalina y el aporte de los grupos de economía solidaria y comercio justo. «Todos los trabajadores de las empresas que queremos salvar nuestra fuente de trabajo seguimos necesitando del apoyo del gobierno», dijo Olivera, quien manifestó que en su momento se conformó la Mesa de Empresas Recuperadas del PIT-CNT, que sirvió para el empuje y reapertura de su empresa.

En la actualidad, Cofatex tiene 12 empleados y cuentan con talleres de apoyo trabajando en la confección de prendas. La tarea no es sencilla porque «el mercado textil está en un momento difícil, porque el ingreso de mercadería china a muy bajo precio deja en desventaja a las empresas textiles nacionales», explicó la presidenta de Cofatex.

 

Catorce meses de ocupación

Durante 407 días, más de 100 trabajadores de Cristalerías del Uruguay ocuparon la planta de Comercio y Rivera. Durante ese meses, diseñaron un proyecto de viabilidad para la instalación de una nueva planta de producción de vidrio, que finalmente se concretó en diciembre de 2005, con el comienzo de las obras de Envidrio, empresa instalada en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro (PTIC).

Daniel Placeres, presidente de la Asociación Civil de Envidrio, dijo que en abril de 1999 una decisión empresarial decidió el cierre de la empresa, por lo que un total de 220 trabajadores ocuparon la planta durante 14 meses.

Cuando tenían acordado con los propietarios la venta de la fábrica, el gobierno de Batlle, en el 2000, les negó a los trabajadores el crédito para comprarla. Por diferentes motivos, 110 trabajadores siguieron ocupando la planta hasta mayo de 2001, cuando por decisión conjunta decidieron abandonar la fábrica y quedaron a la deriva.

«La gran mayoría vivía de changas, y hacíamos lo que podíamos», manifestó Placeres, quien señaló que todo cambió en el 2004 con el gobierno de Vázquez y la visita del presidente venezolano Hugo Chávez. «El propio Chávez le comunicó a Tabaré que quería apoyar emprendimientos productivos, y el gobierno se contactó con nosotros para generar el proyecto de viabilidad. En el Primer Encuentro de Empresas Recuperadas, celebrado en octubre de 2005 en Caracas, nos entrevistamos con Chávez, que nos dio todo el apoyo para seguir adelante», subrayó.

 

El apoyo de Chávez y el comienzo de Envidrio

En ese encuentro, el presidente venezolano creó el Fondo Sur para nuestro país, aportando 5 millones de dólares para financiar tres emprendimientos nacionales (Funsa, Envidrio y Midover). Fue así que en diciembre de 2005 comenzaron las obras en la planta del PTIC. Según Placeres, 62 trabajadores de Cristalerías del Uruguay comenzarán en diciembre de este año con la fabricación de envases de vidrio para el medio local. «Existen además posibilidades de exportación para el norte de Brasil, pero todavía no está sellado el tema», manifestó el presidente de la Asociación Civil de Envidrio.

Para Placeres, los trabajadores que son excluidos del aparato productivo pueden generar un proyecto de viabilidad y asumir ellos mismos la gestión de las empresas. «Gracias al esfuerzo y al empeño de nosotros muchas empresas mal administradas pudieron salir adelante», puntualizó el entrevistado.

«Siempre vamos a estar agradecidos a Venezuela, ya que gracias a ellos pudimos llevar a cabo este emprendimiento», dijo Placeres, quien agregó que el propio gobierno venezolano, por la experiencia que tienen en el tema, les pidió ayuda para instalar una fábrica de vidrio en la zona de Trujillo (Venezuela). *

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