"El vuelo de la intención": de cómo la medicina puede "alcanzar lo espiritual"
El vuelo de la intención» tiene la particularidad de haber sido escrito por un médico con un posgrado en medicina y diplomado en acupuntura. Marcelo Montes de Oca comenzó, a través del contacto con sus pacientes y gracias a un interés especial en la búsqueda de mayor conocimiento espiritual, un camino cuyo desenlace quedó plasmado en las páginas del libro.
Conversación paciente-doctor
Las inquietudes del autor nacen, entre otras cosas, del trato con sus pacientes.
«Me gusta estar con el paciente, dedicarle tiempo. Por ejemplo, si viene a contarme un dolor que tiene en el cuello, termino preguntándole qué problemas tenía con la mamá, el papá, su esposa o los hijos», explicó Montes de Oca. «
Al enfermo intento verlo desde el punto de vista general; no como un esqueleto que está sufriendo, sino como un ser humano con una psiquis, con pensamientos y emociones», subrayó.
De la rutina médica nace el contacto directo con las personas, que permitió a Montes de Oca descubrir que la ciencia, «sin un concepto social o humanitario, no es un conocimiento que tenga una proyección realmente útil». Por eso escribió en su libro: «Debemos buscar preferentemente ser hombres de sabiduría, más que de razón».
Uno de los aspectos que destaca el médico y autor a la hora de describir los problemas que sufren los pacientes es que «psicosomatizan», es decir, a través de dolores de cabeza o distintos malestares, canalizan «un problema emocional no resuelto». La acupuntura fue lo que le permitió el acercamiento a los pacientes y el desarrollo de una cura que no es temporal, como ocurre muchas veces en la medicina tradicional.
Aprendizaje mediante la acupuntura
«Me apasionó desde el comienzo la visión y la importancia que se le da en el Oriente a las emociones», contó Montes de Oca. Luego de unos años de desarrollar la técnica, sintió que había llegado a un tope.
En ese momento trató de contactarse «con personas que eran capaces de ver al paciente y sólo viéndolo podían dar un diagnostico», explicó el autor.
Esas personas son consideradas por él como sus «maestros».
«El vuelo de la intención» es una compilación de las conversaciones mantenidas con ellos y de otras cosas aprendidas en la vida. «No tuve la intención de escribir un libro explicó; eran resúmenes de conversaciones que escribía para mí y me di cuenta de que quizás, aunándolas, podía tener un libro donde se plasmara la visión de un médico observando la espiritualidad».
Un libro para los curiosos
Al ver el libro impreso, Montes de Oca sintió «una emoción tremenda». La portada, diseñada por un familiar suyo, fue lo más sorprendente. «Se ve el cóndor, que para los incas representa lo divino, porque es el animal que vuela más alto. Acá el ave rompe con las estructuras del conocimiento y se escapa; representa mi proceso personal». La contratapa, escrita por Alejandro Corchs Lerena, es otra de las cosas que más le gustan, al igual que el prólogo, redactado por Carlos María, a quien considera su maestro. El autor de la obra espera que el libro llegue «a todo el que tenga curiosidad» y a aquellos que tengan «interés en cómo desde la ciencia se puede llegar a la religiosidad y en cómo la religión está unida a la ciencia». *
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