Principales obras en el Teatro de Verano fueron suspendidas
El 29 de diciembre de 2006 fue inaugurado el nuevo cono del Teatro de Verano, ubicado en las canteras del Parque Rodó. La primera impresión causó reacciones en algunos uruguayos, pero la opinión general era que, debido a su antigüedad, el teatro necesitaba ser remodelado.
Las reformas iniciadas el año pasado, que las autoridades municipales pretendían continuar durante 2007, no han seguido su normal curso. La causa de la interrupción de las obras fue una descoordinación administrativa que impidió aprobar los recursos económicos. Fernando González, director de Turismo de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), dijo que la licitación «va a ser aprobada en estos días», pero advirtió que «ya no alcanza el tiempo para empezar».
A comienzos del mes próximo se inician nuevamente las actividades sobre el escenario que cada febrero ve pasar a cientos de murguistas. «Decidimos suspender las obras y no la temporada de mayor trabajo en el teatro», resumió Fernando González. De esta manera quedó suspendida la construcción de las reformas en el bajo escenario, el foso de orquesta y la parrilla de luces.
No obstante, «se han iniciado algunas pequeñas obras que eran necesarias», explicó Daniel Porciúncula, director del Teatro de Verano. La altura del muro perimetral que separa las plateas se levantó unos centímetros, «de modo que nadie quede viendo el espectáculo parado en un lugar donde debe transitar la gente», detalló Porciúncula. El muro pretende entonces prevenir incidentes que se generaban por la oscuridad y la acumulación de personas. Asimismo, el pasillo estará alumbrado desde el piso, de modo que siempre haya luz, aun cuando sólo el escenario permanezca iluminado. Además se pretende que el muro sea pintado y decorado por estudiantes de Bellas Artes.
Otra de las obras a punto de culminar es el espacio especial destinado para el jurado de Carnaval. Se trata de un lugar con visión directa para poder «ver el espectáculo en su totalidad», dijo el director del teatro, quien agregó que en el caso de otros espectáculos el productor será libre de elegir qué hacer en esa pequeña zona.
Reformando un emblema nacional
Reciclar el Teatro de Verano Ramón Collazo es para las autoridades «una gran responsabilidad». LA REPUBLICA le preguntó a Daniel Porciúncula si era necesaria la reforma y la respuesta no se hizo esperar. «Era absolutamente necesaria», enfatizó. El teatro se encontraba en muy malas condiciones. Lo primero que se hizo fue intentar reparar el cono, es decir la vieja cúpula metálica. Sin embargo, el interior acústico de madera y la estructura donde se colgaban los telones y escenografías estaba en tan mal estado que se prohibió colgar cualquier cosa por temor al derrumbe, indicó Porciúncula.
Al constatar que no había tiempo ni posibilidades de repararlo decidieron hacer un nuevo cono, el cual fue inaugurado el año pasado. «Cuando técnicos y obreros comenzaron su trabajo comentaron sorprendidos que el teatro no había colapsado antes por milagro», contó el director. La construcción sustitutiva pretendió que no se generara «un despegue en el paisaje geográfico al que estábamos acostumbrados los uruguayos», puntualizó el entrevistado.
A pesar de no haber comenzado las obras previstas para la segunda etapa, Porciúncula mantiene el optimismo. Aclaró que el proyecto fue calculado en un plazo de cinco años». «Quizás el año que viene podamos realizar las dos etapas siguiente de una sola vez», dijo confiado. *
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