
Cada vez que la tierra, en su trayectoria, cruza con los restos que dejó un cometa en su camino, se produce una lluvia de meteoritos que, dependiendo de su ubicación geográfica, se divisa con más o menos intensidad.
Los cometas dejan en su trayecto fragmentos de hielo y roca, que al chocar con la tierra ingresan a gran velocidad en la atmósfera. Esto produce un aumento de su temperatura y adquieren un color brillante, que se divisa hasta que los restos se terminan de consumir. En la tierra, el meteorito pasa del estado sólido al gaseoso. El fenómeno es conocido a nivel popular como “pasaje de estrellas fugaces”. Cuando los restos del cometa son grandes pueden ingresar a la tierra pequeños trozos de rocas.
Mañana la lluvia de meteoros se producirá en la región de la constelación de Perseo, ubicada en el Hemisferio Celeste Norte, que es prácticamente invisible desde nuestra latitud.
Gonzalo Tancredi, integrante del Observatorio Astronómico Los Molinos del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), explicó que entre las cuatro y las seis de la mañana del lunes, momento en que comenzará el crepúsculo, se puede divisar la lluvia de meteoritos desde “cualquier punto del país, aunque con baja intensidad”. Para ello es necesario mirar hacia el norte con un horizonte despejado. “Desde la rambla, por ejemplo, no se puede ver. Hay que buscar una zona despejada que mire hacia el norte”, subrayó Tancredi.
Por último, el especialista detalló que lo que se va a observar en ese momento será el pasaje de “decenas de estrellas fugaces al mismo tiempo”. En cambio, los habitantes del hemisferio norte verán “cientos o miles de estrellas a la vez”. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



