CRITICAS ANTE LA CASTRACION MASIVA DE PERROS EN ASENTAMIENTOS

Nuevas líneas de acción para evitar contagio de zoonosis

El mes pasado se publicó en diversos medios de comunicación, incluido el diario LA REPUBLICA, un comunicado de la SMVU, en el cual se expresaba su «profunda preocupación y disconformidad» ante «la conducción de la Comisión Nacional Honoraria de Zoonosis».

El cambio en las técnicas, efectuado por la comisión, para combatir la hidatidosis fue lo que impulsó el malestar entre los integrantes del SMVU.

 

Castración canina

Antiguamente la Comisión Nacional Honoraria de Hidatidosis estaba encargada de combatir la enfermedad que transmite la población canina a los seres humanos. Hoy es la Comisión Nacional Honoraria de Zoonosis (ex lucha contra la Hidatidosis) la responsable de controlar la hidatidosis y otras zoonosis, enfermedades que transmiten los animales a las personas.

Ciro Ferreira, doctor y actual director de la comisión de Zoonosis, explicó que lo primero que hizo la directiva fue «poner la casa en orden», porque en el 2004 el déficit era de 12 mil dólares y al año siguiente de asumir la nueva comisión «se cerró con superávit». Ferreira dijo que los resultados obtenidos luego de un año de trabajo demostraron que «lo más importante es la gestión» de la institución.

Luego de reestructurar la administración, casi 20 meses después, comenzaron a efectuarse cambios en las técnicas de lucha contra la formación del quiste hidático.

Hasta ese momento se utilizaban las perreras «que implicaba la captura y el sacrificio masivos de los perros», detalló Ricardo Púrpura, presidente de la Asociación Nacional de Protección Animal (ANPA).

Las perreras, cuyo objetivo era el de disminuir la cantidad de perros, fueron sustituidas por la castración masiva. Para controlar la reproducción de la población canina se están realizando campañas de castración de perros en los asentamientos y zonas que se caracterizan por la falta de higiene y el buen trato hacia los animales.

Los veterinarios que efectúan las operaciones, «están capacitados para castrar a ritmo de campaña», comentó el integrante de ANPA, es decir «están acostumbrados a castrar un perro cada ocho minutos, por lo que en 45 minutos operan seis o siete animales».

La implementación de la castración masiva es una técnica que «resulta económica para financiar, por los materiales que se utiliza para la operación y porque la mano de obra resulta más rendidora considerando los costos que se manejan en la actividad privada, donde una intervención no dura menos de 45 minutos», agregó Ricardo Púrpura.

Desde la SMVU consideran que el ritmo que tienen los veterinarios para operar «no es de campaña», sino que de «cadena de hamburguesas», explicó Carlos Morón, presidente de la sociedad. «No se tiene en cuenta que es un animal y que no puede ser operado sin conocer su historia», y sin considerar que «luego se le debe realizar un seguimiento y control posoperatorio», enfatizó el veterinario.

Otro punto de discrepancia para los veterinarios, es que los voceros de la comisión «hablan de castración masiva» y que «en promedio se van a castrar entre 20 mil y 30 mil perros pero no existe, ni se está haciendo un censo real de la cantidad de perros que hay», dijo Ariel Saez, integrante de SMVU.

 

Informar a la población

Desde el comienzo se hizo mucho hincapié en la educación de la población. Para ello, personal capacitado se dirigía a los establecimientos rurales y daban la dosificación correspondiente a cada perro, además de informar que los animales no debían comer achuras crudas para evitar la propagación del quiste. Las charlas educativas también se realizaban en centros escolares o instituciones.

Actualmente la campaña se está realizando de otra manera. Veterinarios y educadores informan las precauciones que la gente deben tomar para el cuidado de los perros, en el transcurso de la jornada de castración. Cortando, en opinión de la SMVU con el ritmo constante de información que se le brindaba a la sociedad.

 

Una patente para las zoonosis

Mientras que la visión del presidente de la Comisión es que la enfermedad no ha disminuido todo lo que debería, la opinión de la SMVU es que la enfermedad se ha reducido «notablemente» desde principios de la década del noventa.

Un aspecto que resulta contradictorio para la sociedad veterinaria es que lo recaudado por el cobro de las patentes se invierta para combatir todas las zoonosis y no únicamente la hidatidosis, como ocurrió hasta ahora. «Cada patente cuesta 170 pesos, que antes eran invertidos en una sola enfermedad, ahora la misma cantidad de dinero se va a tener que destinar para hacer frente a todas las zoonosis que hay en nuestro país», destacó Carlos Morón. *

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