DURAN: "ESTA REFORMA LE VA A COSTAR MUCHO AL PAIS"

Mutualistas: "El sistema de salud va hacia la estatización total"

Plemu es una organización que nuclea a cinco mutualistas que suman 160.000 afiliados, 5.000 puestos laborales directos y 25.000 puestos indirectos. A través de Disse tienen 90.000 socios y la edad promedio de sus afiliados es (excepto en Impasa) de 36 años.

Esta edad, inferior al promedio que tienen las dos mutualistas más grandes del país, se debe, por un lado, a que la mayoría de sus afiliados son trabajadores de Disse, y por otro, a un plan de ayuda económica que promovió el gobierno anterior con dinero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual les exigió que bajaran la franja etaria.

 

«Una reforma de escritorio»

El Ministerio de Salud Pública (MSP) «hace una reforma de escritorio, y nunca se dijo lo que decía la letra chica», dijo a LA REPUBLICA el presidente de Plemu, doctor Antonio Durán. «El MSP ha ido incorporando prestaciones sin tener en cuenta la crisis estructural financiera que tiene el sistema mutual, que debe más de 60 millones de dólares, de lo cual el 80% se reparte entre cuatro instituciones que no forman parte del plenario», agregó.

El plenario está de acuerdo con la descentralización de Asse ­que ahora pasará a ser independiente del MSP y un competidor de las mutualistas­ «siempre y cuando sea una competencia leal y pareja, y por ahora no es así», criticó Durán.

En cuanto a la ley del Fonasa (Fondo Nacional de Salud), estas mutualistas consideran que el punto que más las perjudica es el de las cápitas, es decir las cuotas que va a pagar el fondo por cada afiliado. El pago será por edad y sexo. Para Durán, «en ningún lugar del mundo donde se pagan las cápitas hay pagos diferenciados».

 

El valor de la edad

El dirigente explica que la franja de 18 a 45 años (que constituye la mayoría de sus afiliados) tiene un precio sobre el costo sin ninguna rentabilidad. «No estamos de acuerdo con el lucro en la salud, pero sí en la rentabilidad que toda empresa tiene que tener para seguir existiendo», indicó.

Las otras franjas, en cambio, sí están calculadas teniendo en cuenta la rentabilidad. Sin embargo, Durán sostuvo que esos cálculos «no son claros ni transparentes». «Nuestras instituciones perderán aproximadamente el 10% de su recaudación, que oscila en alrededor de un millón de pesos por mes», aseguró el médico.

Plemu asegura que, debido a que sus instituciones tienen la mejor gestión, financian a las mutualistas que tienen las mayores deudas. «Nos han dado la razón por todos lados y sin embargo no sabemos, hasta el día de hoy, que se hayan modificado las cápitas», insistió Durán.

En el país hay 41 mutualistas. Entre ellas, 23 pertenecen a la Federación Médica del Interior (FEMI), seis son de Cofemi y doce están en Montevideo. «De todas ellas sólo van a ganar tres. Algunas se quedan sin rentabilidad, es decir en cero, y otras perderán hasta tres puntos», sentenció el presidente de Plemu.

 

La defensa del socio Disse

Al igual que el BPS, estas instituciones están de acuerdo en la importancia de defender al «socio Disse». «Al que tiene un nivel socioeconómico bajo nunca lo defendieron, y es el mejor contrato que tienen las instituciones», indicó el médico.

El plenario está de acuerdo en que el BPS determine cuáles son las prestaciones que tienen que dar las instituciones, porque es él el que paga. «Pero no estamos de acuerdo en que este proceso no se haya consultado, ni con las empresas ni con los actores, como el Sindicato Médico del Uruguay (SMU)», enfatizó.

Otro punto con el que no coincide el Plenario es con el control de calidad y de asistencia que efectuará el BPS. «Eso no le compete por ley; es facultad del MSP», explicó. También están en desacuerdo con que las empresas tengan que pagar los estudios que al banco y al médico del BPS se les ocurra realizar. Además, remarcan que si las empresas deben dinero al BPS, o si alguna de las prestaciones que ofrecieron no fueron suficientes, el banco está autorizado a retener parte de la recaudación que le corresponde a cada institución.

El plenario espera que todos esos temas se puedan solucionar a través de un acuerdo con el BPS, pero en caso contrario será «otro golpe muy duro para las instituciones».

 

«De acuerdo con la estatización»

Plemu quiere, sobre todo, una mayor participación en la reforma de la salud. «Si no se soluciona tendríamos que darles las llaves de las instituciones al MSP, para que las administren ellos. Creo que se está preparando todo para que en el próximo período de gobierno, seguramente de izquierda, se estatice el sistema de salud», opinó Durán.

El presidente de Plemu no se opone a la estatización del sistema nacional de salud, pero quiere que se realice ordenadamente y punto por punto, «parando cuando hay que parar» . «No voy a estatizar en cinco años ni en diez. Puede llevar hasta 20 años. Creo que esta reforma de la salud, si se hace como está estipulada en todos sus términos, le va a costar mucho al país», agregó.

Durán dijo que «a esta altura» ya no sabe lo que es la reforma de la salud, y denunció que constantemente se está «improvisando sobre la marcha». Explicó que lo más importante en la ley del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) ­llamada «ley grande»­, que está a estudio del Parlamento, es la estructura y las «superatribuciones» que tendrá la Junta Nacional de Salud.

La Junta estará integrada por cuatro representantes del Estado: dos del MSP, uno del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y otro del BPS. También habrá un representante de los usuarios y uno de los trabajadores.

«No hay representantes de las empresas, y la Junta tampoco estará integrada por ningún médico. Es una situación anómala, pero lo más grave es que el presidente tiene una función casi de dictador ­sostuvo­. Para levantar cualquier resolución se tiene que tener cinco votos, pero el presidente tiene los cuatro estatales, y además el suyo vale el doble». *

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