Tiene la palabra
De alumnos del Liceo Bauzá
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Le escribíamos para comentarle que como en estos tiempos se habla mucho de la situación que se vivió en el Uruguay en la década de los 70 (la dictadura militar) nos vemos en la obligación de informarles a ustedes la situación que se está viviendo en la institución.
Por ejemplo:
-Los compañeros que se encuentran en el gremio en vez de ocuparse y reunirse para solucionar asuntos pura y exclusivamente relacionados con la educación o el liceo se reúnen para hablar de lo que fue ese proceso.
Si uno camina por los pasillos del Bauzá lo único que ve en los pizarrones y en el salón del gremio son anuncios relacionados con la dictadura militar, además de no hacer nada las autoridades del liceo apoyan dichas acciones del gremio.
-Muchos docentes en vez de estar dando clases de su materia se pasan todo el horario hablando de política sabiendo que en una institución pública eso no está permitido.
-Hoy por hoy muchos alumnos están recibiendo una «discriminación de muchos profesores por motivo de que se enteraron que su intención es entrar al ejército, policía, marina y/o fuerza aérea.
Todos estos problemas se lo han planteado a las autoridades del liceo (directora, subdirector, adscriptos) pero como siempre sin ninguna respuesta.
Es por eso que le pedimos a ustedes que por favor si pueden hacer algo aunque sea comentarlo en algunos de sus programas para que alguna autoridad de secundaria tome «cartas en el asunto» para poder tener una educación como corresponde.
Desde ya muchas gracias.
ALUMNOS DEL LICEO BAUZA
Quijano y Fasano; custodios de la memoria del enorme forjador de esperanzas, Emilio Frugoni
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hemos comentado en más de una oportunidad en círculos medianamente reducidos, algo que queremos que hoy lo sepa el país entero. Los últimos años de lucha de Emilio Frugoni no fueron sencillos ni agradables. Octogenario ya, y resuelto a terminar sus días en el placer de su soledad tranquila, con la caricia de sus libros, el reposo y la escritura de sus últimos poemas (estaba preparando sus dos últimos poemarios), debió verticalizarse por los insucesos que llevaron a «su» Partido Socialista a sumergirse en la más grave crisis de su historia.
Nos tocó estar a su lado en aquellos duros momentos, tratando de dispensarle todo el afecto recibido por él durante tantos años e intentar mitigar su amargura de anciano con la alegría del adolescente que le quiso como si fuera su propio abuelo. Pasamos momentos muy hermosos, es cierto; pero también de tristeza. Fue calumniado, vilipendiando, destratado, por todos aquellos que habían recibido como herencia su trabajo inagotable de casi sesenta años. Se le quedaron con todo, menos con su dignidad. Por eso aquel hombre con 83 años se volvió a ergüir como el Lázaro bíblico, y con la rapidez de un relámpago y el ruido de un trueno reunió a sus más consecuentes compañeros y se lanzó a la tarea de reconstruir el Partido por el que tantos habían dado tanto en la construcción del ideal. Casi nada tenía. Ni sede partidaria, ni dinero, ni medio de prensa. Sí tenía, encarnizados adversarios convertidos en enemigos que se habían quedado con todo lo que él había construido. Pero había acumulado cariños y amistades en el transcurso de su vida tan limpia. Entre otros, tal vez ni siquiera el más importante, el doctor Carlos Quijano, con quien tantas veces había estado en discordia. Con la generosidad propia de los grandes hombres, le puso a su disposición su órgano de prensa, nada menos que «Marcha» para que don Emilio tuviera un lugar donde expresar sus puntos de vista ante tanta desventaja. Hemos dicho que lo comentamos más de una vez, Frugoni pudo sobrevivirse a sí mismo, ¡triste final el de un hombre que mereció mejor paz!, por Jaurena, Andrade, «Pepe» Valdés, Giudice, Firpo, Figueredo, Efraín D’Elía, Crespi, Cocco y tantos otros, pero de nada hubiera valido tanto esfuerzo y amor de no ser por Carlos Quijano. Quijano y «Marcha» le permitieron al viejo guerrero proyectarse hacia delante y seguir construyendo su grande obra. Fueron sus verdaderos custodios en vida, capaces de perpetuarlo. Luego vino el ocaso. Hasta que reapareció la democracia y con ella al poco tiempo, LA REPUBLICA. Y con ella, obviamente el doctor Federico Fasano. Pues bien, entre Fasano y LA REPUBLICA rescataron del olvido la memoria del enorme forjador de esperanzas. Si Quijano pudo mantenerlo vivo, antes de su provisoria muerte, Fasano logró perpetuar su recuerdo en su resurrección definitiva, custodiando su memoria. Vaya entonces, el reconocimiento agradecido a estos dos grandes del periodismo que fueron capaces de construir lo que cientos se empeñaron en destrozar. Un país entero gratificado.
H. GERARDO GIUDICE
Sin función teatral en gélida noche
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por su intermedio y a través del diario LA REPUBLICA, deseo dejar constancia de mi reclamo ante las autoridades pertinentes de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) por la suspensión unilateral de la función del espectáculo del Teatro Negro de Bulgaria, en la Sala Zitarrosa, el martes 3 de julio de 2007, a las 21.00 horas, bajo el motivo de que número de entradas vendidas para el mismo era demasiado bajo.
Considero que, en ningún caso, dicho motivo puede ser causal suficiente para suspender un espectáculo para el cual mi familia y yo, así como un buen número de personas interesadas, la mayoría de ellos de la tercera edad, habíamos adquirido las correspondiente entradas y nos habíamos presentado en la entrada de la Sala Zitarrosa a las 21.00 horas, esa gélida noche de invierno.
Atentamente,
JAN STEVERLYNCK – C.I. 1.014.932-1
El «genocidio radial», según Rupenian
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los armenios suelen recordar con tristeza y emoción el terrible genocidio turco. Claro que en clausura de ondas de radio hablar de «genocidio» por parte de la Ursec, ya es harina de otro costal.
La conferencia de Prensa de los Rupenian, tildando de falta de libertad de prensa la clausura de sus cuatro emisoras, con todo respeto por los armenios, causa hilaridad. ¡Vamos Berch! ¡A vos no te cerraron las radios y te sacaron las ondas por un ataque a la libertad de expresión! ¡Vos, para decirlo pronto y claro, jodiste al Estado uruguayo evadiendo impuestos! Por eso hace años trajiste hasta un bus inglés de dos pisos, que según me lo dijiste a mí mismo, lo pagaste en aquella época (¡que era plata!) ¡50 mil dólares!
Todo lo actuado por el Sr. Z en la DGI no fue una persecución ni contra tu empresa, ni contra tu familia ni contra los armenios, que en un grupito de no más de 20 y a pedido tuyo, fueron a gritar el otro día muertos de frío, frente a la casa presidencial de Suárez y Reyes.
Tus radios, Rupenian, fueron bien clausuradas por la Ursec. Y no hay reclamo posible ni probable apoyo de la APU, ni de la SIP ni del mismísimo gobierno armenio!
ELBIO
Militares y policías molestos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los militares y policías están molestos porque con lo acaecido hace más de 30 años la Justicia se la está agarrando solamente y exclusivamente contra ellos.
Para mi modesto modo de ver las cosas tienen razón, evidentemente, a la vista está de todos.
En un Estado de Guerra Interno no interviene sólo un bando.
Lo hecho por los Tupamaros más que nada en vigencia de la democrac
ia, previo al golpe de Estado, se ha impuesto un manto de silencio preocupante, que es ignorado por la parte más joven de nuestra sociedad.
Y que lamentablemente puede terminar mal.
Como se dice siempre. Hay que escuchar las dos campanas.
Lo saluda atentamente
JOSE R. – C.I. 1.088.185-8
Compartí tu opinión con toda la comunidad