Discapacitados hoy

Aprendiendo sobre la epilepsia

«Epilepsia» es el nombre que se da a un desorden del sistema nervioso central. Las células del cerebro (neuronas) se activan y descargan energía eléctrica en forma excesiva y descontrolada. Esto es lo que produce la convulsión o, propiamente, el ataque de epilepsia, que puede ser leve o severo, temporal o permanente.

El enfermo pierde el conocimiento por un lapso muy breve, y puede caer al suelo con violencia, ya que pierde el control muscular y, muchas veces, ciertas funciones de su cuerpo.

También pueden producirse contracciones musculares de carácter regular y sin el control de la persona afectada.

Estos ataques pueden ser frecuentes, incluso diarios, o aparecer en distintas etapas de la vida y luego desaparecer.

Algunas personas sienten un preaviso, que les alerta sobre la posibilidad de sufrir un ataque, por lo que pueden tomar medidas especiales, como sentarse o avisar a alguien. Luego de producido el fenómeno, la persona suele desear descansar hasta reponer su ritmo habitual.

No es una enfermedad contagiosa y suele ser confundida con otro tipo de estados (drogas o alcohol), ya que muchas veces se encuentra a los epilépticos tirados en la calle y con cierta confusión sobre lo ocurrido.

Obviamente, existen muchos y variados tipos de epilepsia según la edad y el tipo de cada paciente. Lo importante es conocer a fondo la situación para encontrar mejores soluciones. Tanto en niños, adolescentes o adultos suele generarse cierto rechazo en las personas que presencian los ataques.

Se desconoce el origen de esta enfermedad, aunque muchas veces pueden determinarse algunas causas que colaboraron a su aparición, como traumatismos, virosis, nacimientos demorados, etcétera.

 

Qué hacer para ayudar a un enfermo:

– Acomodar a la persona en el piso, de costado.

– Aflojar la ropa apretada.

– Quitarle los anteojos si los tiene.

– Esperar a que terminen los movimientos tónico-clónicos, que no suelen pasar de unos minutos.

– No tratar de abrir la quijada, vigilar su respiración y escuchar al paciente en lucidez mental.

– De prolongarse más de diez minutos, llamar al médico.

 

En general, ese tipo de enfermedad suele provocar angustias y miedos en los pacientes y su entorno familiar. Ultimamente han surgido grupos de autoayuda que permiten, a través del intercambio de experiencias, un mejor proceso de conocimiento de la enfermedad, para asumir la realidad de convivir con ella. Además, el hecho de ofrecer información en escuelas, centros deportivos o sociales es un importante medio para ayudar a los enfermos y sus familias.

Los grupos de autoayuda funcionan en LUCE (Liga Uruguaya contra Epilepsia). Se reúnen los enfermos por un lado y sus familiares por otro. La idea es fortalecerse mutuamente, contándose experiencias y ayudándose a saber más sobre el tema. Por informes, deben dirigirse a la calle Ciudadela (Mercado Central)- Salón Comunal, primer piso, sala 2.

Cualquiera puede ser enfermo epiléptico, al nacer o en el correr de su vida.

 

Transporte metropolitano

Con gratas esperanzas escuchamos a través de algunos medios de comunicación que se estaría estructurando un Servicio Metropolitano de Transporte, lo cual estaría buscando una ansiada integración.

Esperemos que la solución a los problemas de transporte que enfrentan las personas con discapacidad se vea cristalizada con la nueva estructuración. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje