Uruguay, en escala de grises
La niebla constante, el predominio del color gris y la falta de visibilidad han sido la constante en nuestro país en las últimas 72 horas.
El fenómeno, que se ha extendido desde la costa hasta el norte del río Negro, no sólo provoca malestar en las personas; también ha causado conflictos en el ámbito productivo, fundamentalmente en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y en los puertos.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió el jueves, Policía Caminera explicó que no se puede atribuir a la niebla ninguno de los accidentes registrados ayer.
La niebla en el mar
María Eugenia Giacosa, predictora de turno de la Dirección Nacional de Meteorología (DNM), informó a LA REPUBLICA que el fenómeno atmosférico continuaría hasta hoy y que a partir de la madrugada del domingo la niebla disminuirá.
Además, detalló que Meteorología lanzó ayer una advertencia de baja visibilidad en el pronóstico marítimo, fenómeno que dificulta la navegación.
Frente a la situación atmosférica, en la pasada jornada algunos de los puertos del país cerraron sus puertas durante gran parte del día. La medida se tomó en Montevideo y los puertos del Este -Piriápolis, Punta del Este y La Paloma-, que no tuvieron actividad. Los restantes puertos mantuvieron en funcionamiento sus servicios, ya que contaban con «buena visibilidad», según el informe del Comando General de la Armada.
Para mañana la DNM prevé tiempo frío a fresco en la tarde, con cielo claro y nuboso. Además, pronostica la presencia de escasas lluvias sobre la frontera norte del país durante la mañana.
Aviación
En el Aeropuerto Internacional de Carrasco, la actividad quedó suspendida entre la madrugada y las primeras horas del jueves. Hacia la tarde de ese día, cuando el cielo se despejó, los servicios se restablecieron y la actividad se reanudó. La situación estuvo «casi normalizada», según informaron fuentes del aeropuerto, aunque muchas compañías optaron por suspender algunos vuelos, fundamentalmente los internacionales.
El viernes, la salida y arribo de aviones también tuvo que ser suspendida por la escasa visibilidad. Hacia el mediodía, más precisamente a la hora 12.30, la actividad se reanudó.
El aeropuerto volvió a quedar operativo, aunque no con normalidad, puesto que nuevamente muchas empresas volvieron a cancelar algunas salidas. A partir de las 16.00 horas, cuando la neblina se intensificó, el aeropuerto nuevamente operó bajo condiciones mínimas, y en cada momento que la visibilidad mejoraba salía o arribaba algún vuelo.
Más de sesenta vuelos fueron suspendieron o se retrasaron por el corte de las actividades, lo que causó gran malestar entre los pasajeros, que tuvieron que pagar con dinero de su propio bolsillo una noche de hotel, esperando que disminuyera la niebla. Funcionarios del aeropuerto comentaron que ante la espera algunos pasajeros se ponen muy nerviosos, lo que genera una «euforia colectiva», pero la ansiedad se debe a «las ganas que tienen de irse». «De alguna manera es comprensible», admitieron.
Por otra parte, muchos uruguayos decidieron cancelar viajes hacia Buenos Aires por barco para evitar la incertidumbre y futuras esperas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad