Escrito por: VICTORIA ALFARO

Las listas vinculadas tradicionalmente a la izquierda son mayoría entre las que se presentan a la elección de autoridades del SMU, que se desarrollarán hoy. Fosalba, la agrupación que lidera el sindicato, presenta este año un candidato a la presidencia joven. “La nuestra es una propuesta de renovación generacional que piensa en el futuro del sindicato y su viabilidad”, dijo a LA REPUBLICA quien encabeza la lista, el doctor Julio Trostchansky.
El dirigente de Fosalba explicó que se juegan diversos intereses en esta elección y aseguró que existen algunos medios de prensa que favorecen el rumor de que la agrupación vinculada a los partidos tradicionales la UGM lograría la mayoría en el Ejecutivo. “Los rumores van a terminarse el día de la elección (por hoy), porque los que definen quién gana son los médicos y no ciertos sectores vinculados a partidos políticos”, afirmó.
Para los integrantes de esta lista, el SMU debe ser rediseñado en forma urgente, al igual que el Casmu. Una de las propuestas es generar núcleos de base en los lugares de trabajo, para que los médicos vuelquen allí sus inquietudes. Además, esperan renovar los estatutos para que las asambleas requieran de un número mínimo de asistentes para resolver temas relevantes. De lo contrario, “sucede que un Comité Ejecutivo elegido por un porcentaje importante de los socios queda relegado por una asamblea de 30 personas”, dijo Trostchansky.
Otro tema que plantean, al igual que otras listas, es definir el rol del médico dentro de la reforma de la salud. Para Fosalba no es demasiado claro el papel que representarán en este importante cambio de sistema. El dirigente sostuvo que la reforma tiene que tener como objetivo final la asistencia correcta del paciente, para lo cual el médico debe contar “con ciertas garantías”, que pasan por “definir claramente qué entendemos por trabajo médico: cuántas horas debe trabajar un profesional diariamente, cuáles son sus necesidades de descanso y qué condiciones laborales físicas y tecnológicas tiene que tener”.
Para Fosalba, la reforma de la salud no puede ser un mero acto administrativo, recaudatorio y de distribución de dinero. Opinan que todos los cambios tienen que ocurrir en los ámbitos privado y público, por lo que están de acuerdo con un laudo único para los médicos del Interior y los de Montevideo. En este aspecto, coinciden con sus rivales electorales.
A criterio de Fosalba, el Casmu también necesita ser refundado. El candidato aseguró que la mutualista “requiere de propuestas que no sean demagógicas ni suicidas”.
“Hemos tenido malas experiencias con la intervención del Casmu en la época de la dictadura. Nos trae malos recuerdos”, agregó. La agrupación propone cambios políticos y administrativos. En lo político consideran que debe haber una discusión a fondo entre el sindicato y la mutualista, para que se le brinde a esta última una mayor autonomía que le permita incorporarse al SNIS y proyectarse como empresa. En lo administrativo, proponen disminuir el número de integrantes de la junta directiva y aumentar los años de gestión, para hacerla más ejecutiva y con dedicación exclusiva. “Lo importante es tener una junta fuerte, capaz de llevar a cabo lo planificado, pero sin estar libre de auditorías cuando sea requerido”, dijo el médico, quien sostuvo que la mutualista “es una institución cristalina en su conducción”, ya que sus balances y actas pueden ser consultados “por quien quiera”.
El dirigente señaló que si la mutualista no cambia ahora, seguramente no podrá subsistir en los tiempos que se vienen. Sin embargo, hizo hincapié en que el Casmu “ya se venía preparando para la reforma” a través de varias decisiones, como la descentralización. La mutualista cuenta con más de mil consultorios en los diversos barrios de la capital. *
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