La Catalina conquistó México
Después de quince días de exitosa gira por la ciudad de México, hoy regresa a Montevideo la murga Agarrate Catalina, agotada por el desgaste físico pero también, sin duda, muy satisfecha por los resultados obtenidos. El momento más destacado de esta breve pero muy sustanciosa estancia fue la presentación en el Teatro Helénico, en una función dedicada a la comunidad uruguaya en la que la murga ofreció El corso del ser humano en una sala llena (incluso hubo gente que no pudo entrar) y ante un público especialmente receptivo.
El ambiente fue excepcional, tanto por la calidad de la función como por la respuesta de los espectadores, que en algunos casos hacía cuarenta años que no veían una murga y en otros -entre ellos los no pocos mexicanos que había en la sala- la veían por primera vez. Banderas uruguayas en el teatro, mucha emoción, risas, llanto y una ovación constante obligaron a varios bis, con el público de pie durante veinte minutos, coreando «la murga no se va».
Antes y después de esta presentación, Agarrate Catalina, que llegó contratada por el Festival Internacional de las Culturas en Resistencia, Ollín Kan, demostró que la cultura popular hecha con calidad e inteligencia trasciende las fronteras. Los escépticos que pensaban que la murga es una expresión muy local, que las letras no se iban a entender y que el público mexicano no iba a aceptar las convenciones de un espectáculo desconocido y ajeno fueron desmentidos por una realidad totalmente diferente: desde la primera canción, espectadores de distintas edades, clases sociales e intereses fueron atrapados por el inmenso poder de comunicación de la murga. La reacción de niños y adultos no fue muy distinta a la que tienen en el Carnaval uruguayo.
Y por los diferentes barrios de México, desde el Jardín Xóchitl del sur de la ciudad a la Alameda Central, próxima al Palacio de Bellas Artes, pasando por el Coyoacán, Tlalpan, San Lorenzo Tezonco y la Colonia del Valle, el público mexicano vibró con Agarrate Catalina y disfrutó de sus canciones, entre las más aplaudidas El sueño americano, Las cucarachas y El ser humano y la educación. También se sacó fotos con los murguistas, pidió autógrafos y compró discos, DVD y remeras.
La presencia de Agarrate Catalina en México es especialmente importante porque por primera vez una murga llega a México. El enorme éxito de esta aventura, en principio incierta, a la que se lanzaron los jóvenes murgueros, abrirá las puertas a otras manifestaciones y otros intercambios similares, posibles si se conjugan esfuerzos como en este caso, en el que diversas instituciones se sumaron a la labor del Festival Ollín Kan, de la Casa de la Amistad Uruguay México, de los Consejos Consultivos y de la Embajada Uruguaya. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad