Prohibido para nostalgicos

El baile del ladrillo

Fueron los días de auge de la canción italiana. El Festival de San Remo y sus triunfadores marcaban los llamados «hits» de la radiotelefonía. En la televisión uruguaya el programa itálico «Estudio Uno» estaba en la cresta de la ola. Todos hablaban de la muy alta cantante Mina que asombraba con su milagrosa voz. También actuaron en ese legendario programa Luigi Tenco, Domenico Modugno y Gigliola Cinguetti estrellas de la RAI, la Radio y Televisión Italiana.

A eso hay que sumarle la popular banda de sonido de la película «Il Sorpasso» con su éxito titulado «Mira cómo me balanceo», cantado por Adriano Celentano, que las radios montevideanas pasaban a cada rato. Todo estaba dispuesto para la visita de una luminaria italiana a esta Tacita del Plata.

Y por el invierno del año 1964 llegó una estrella de enorme impacto que vendía miles de discos en Europa y en el Río de la Plata fue tremendamente popular. Esa visita se llamó Rita Pavone y era muy jovencita, de pequeñísima estatura y con una simpatía y magnetismo que cautivó a todo el Uruguay.

Acá se la conocía por su éxito discográfico llamado «El Baile del Ladrillo» que se había puesto de moda. La integrante del Club del Clan porteño Violeta Rivas, aprovechando esta moda realizó una versión en español de ese exitazo de la Pavone.

La ágil y vivaracha Rita había llegado para actuar en el Canal de Las Familias, Teledoce, que hizo una fuerte inversión económica para traer a esa estrella.

La atrayente vida nocturna de esos años 60, también aprovechó la presencia de la cantante italiana y la contrataron para actuar en la mítica «Curva del Ensueño» de Punta Gorda donde estaba «Chez Carlo». Era la época del twist y la juventud se movía al compás de ese acalambrante ritmo. La simpática Rita Pavone tenía varios de esos temas en su repertorio que integraban discotecas de salas bailables como el Coben Club y también el Rowing de la rambla portuaria.

Su presentación en Canal 12 la mostró como una muchachita menuda, vestida más que sencilla pero moviéndose como una ardilla y, lo más importante, cantando «en vivo» sin hacer «play backs» como decía antes. Fue por esa virtud de cantar en vivo y en directo que se destacó el director uruguayo Panchito Nolé, que junto a su profesional orquesta acompañó a Rita en su presentación televisiva.

Cuentan que la cantante y sus asesores europeos que la acompañaban en la gira se mostraron más que conformes con esa orquesta de Nolé y la compararon con las que habitualmente secundaban a la artista en la influyente televisión italiana.

La Pavone encantó a los televidentes y se comprobó que en su personalidad había toques de Charles Chaplin en su manejo de la mímica, de Judy Garland en la ternura y de la gran Giulietta Massina en la emotividad que emanaba al interpretar los temas lentos. Rita Pavone había actuado, cuando visitó a los Estados Unidos, en «El Show de Ed Sullivan» enloqueciendo a los americanos como lo hizo con los uruguayos en aquel invierno del 64. Con más recuerdos y música los esperamos en la 1410 AM LIBRE. *

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