Precios de frutas y verduras: público compra menos y vendedores gastan
Luego de una extensa recorrida por las dos ferias, LA REPUBLICA recogió la opinión de feriantes y compradores sobre el alto costo de algunos productos.
Entre puntos de vista muy diversos -«no está tan caro», «en un mes se normaliza», «los precios están altísimos»-, la gente recorría y compraba lo que se adecuaba a su bolsillo.
En la lista de los productos más caros se encuentra en primera fila el morrón rojo: su precio se mantiene a 90 pesos, y es la verdura que las personas nombran primero cuando son consultadas por el aumento de los precios.
Algunos transeúntes piensan que se trata de un monto desproporcionado; otros, que la causa es el mal tiempo. De todas formas, las ferias mantienen su masiva concurrencia de público, que cada semana llega para proveerse de su clásico surtido semanal.
Explicaciones diversas
Juan, un puestero que arma su local en la feria de Rivera y Brito del Pino desde hace un largo tiempo, no atribuye el alto precio de los morrones al estado del tiempo sino a que estamos «fuera de época». Sin embargo, la explicación lo satisface en el caso de los tomates, las papas y las zanahorias.
«La gente está un poco asustada», dice al contar que los clientes se quejan mucho a la hora de elegir qué llevar. No dudó en confesar que venden mucho menos de lo que gastan cuando van a comprar la mercadería al Mercado Modelo.
En la misma feria, las personas consultadas sobre el aumento de los precios, sobre todo de determinadas verduras, coincidieron, en su mayoría, en que en los puestos y supermercados los mismos productos están muchos más caros.
«No han aumentado mucho», opinó un comprador. «La verdura subió, pero la manzana y la tanjerina están baratas. Yo compré la manzana a más de 20 pesos en un puesto particular y acá está a 16. Es evidente: se nota la diferencia en un lugar y otro», aseguró.
Otra señora, sin embargo, alcanzó a decir que los precios eran «horribles».
«Ahora bajaron un poquito -concedió-, pero la papa es lo más caro. Además, mirá la lechuga: está a 16 pesos y tiene cuatro hojas». Mientras se quejaba, su marido se apuró a opinar: «Está más barato que en los avisos de los supermercados que pasan en la televisión». Su señora, sin convencerse, insistió: «Pero mirá que los morrones rojos acá están a 90 pesos».
El gesto de la señora explicaba el de muchos otros usuarios. Sobre todo cuando las personas ya pasaban los cincuenta años, la búsqueda de precios se hacía constante.
«Intermediarios atropellan»
María, otra puestera que compra sus productos en el Mercado Modelo, opinó que hoy existe una situación de «venta libre», por lo que «cualquiera cobra lo que quiere, lo que le da la gana».
«Lo que están haciendo en el mercado es un atropello; el intermediario es el que gana, porque cobra lo que quiere. Antes de anunciar las subas en los precios y antes de las inundaciones ellos ya cobraban lo que querían. Nunca vimos un atropello como el de este año», expresó.
En un punto alejado de la ciudad, otra feria se instalaba. En la calle Democracia esquina Lima, con menor cantidad de puestos y clientes, los precios no variaban demasiado. Sólo las zanahorias, que en Rivera y Brito del Pino se podían conseguir a 35 ó 40 pesos, según el criterio del puestero, aquí se ofrecían, en la mayoría de los casos, a 45. Papas, morrones y lechugas, acelgas y repollos no tenían precios demasiado distantes a los de Pocitos; tampoco las manzanas y el resto de las frutas.
Entre los pocos transeúntes que por allí pasaban, una pareja conversaba y se mostraba «asombrada» por los altos precios. Al ser consultados, expresaron que eran un «disparate».
«Nosotros somos del Interior, de Paysandú, y allá han subido un poco, pero no tanto como acá. La papa es un disparate; allá está a 10 u 11 pesos, y eso que la producen acá. Con la zanahoria pasa lo mismo: está a un poco más de 20, y los morrones entre 30 y 35. Acá todo es muy caro», coincidieron ambos.
Mientras tanto Pedro, uno de los puesteros, opinó que aunque todavía están altos, los precios han bajado.
«Esto es por el clima; se han perdido muchos cultivos -sostuvo-. El tomate y el morrón son lo más caro, pero son productos puntuales, no pasa con toda la verdura. Es la ley de la oferta y la demanda: cuando hay mucha abundancia los precios bajan, y cuando hay escasez suben». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad