Más de 4.500 personas evacuadas en todo el país por las inundaciones
En Durazno, la crecida actual del Yi, si bien no llegó al récord de 1959, ha tenido «un impacto mayor en el departamento que entonces, porque hoy es mucho mayor la trama urbana», explicó a LA REPUBLICA José Pedro Rodríguez, miembro del Comité Departamental de Emergencia de Durazno. En 1959, fue necesaria la evacuación de más de 40 mil personas, entre ellas todos los habitantes de Paso de los Toros (9.500) en prevenciòn de un posible desborde de Rincón del Bonete.
El departamento más céntrico del país, junto a Treinta y Tres, ha sido el más afectado por las intensas lluvias que cayeron sin cesar sobre fines de la semana pasada. Sin embargo, el buen tiempo regresó ayer, y con él la esperanza de que la situación se normalice.
El 10% de la ciudad de Durazno -3.000 personas- ha tenido que abandonar sus hogares a causa de la crecida de las aguas. Clubes sociales y deportivos, instituciones del agro, el hipódromo de la ciudad y cientos de domicilios solidarios colaboraron para acoger a los damnificados. Veintitrés barrios de la capital fueron invadidos por las aguas.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) realiza controles periódicos en la situación sanitaria de la población, junto a un médico de las Fuerzas Armadas en Santa Bernardina.
La creciente continuaba ayer a un ritmo inferior al del fin de semana -4 centímetros la hora- pero aún preocupante. El río Yi llegó a tener 11,70 metros, y se espera que crezca aún más -aunque a un ritmo inferior- cuando bajen las aguas de su curso superior.
En el resto del departamento, Sarandí del Yi está aislada de Montevideo al permanecer cortada la Ruta 6. En esa localidad ayer 60 personas permanecían evacuadas.
Rodríguez informó a LA REPUBLICA que la planta potabilizadora de la ciudad de Durazno podía asegurar el abastecimiento de agua sólo por medio día más, aunque se cuenta con una planta UPA 2000 para proveerla.
Para hacer frente a la situación, la comuna de Durazno ha contado con el apoyo logístico de la vecina Intendencia de Flores. Ayer por la tarde, el presidente del Sistema Nacional de Emergencia, Jorge Vázquez, se hizo presente en el departamento para observar la situación.
Olimar récord
En el departamento de Treinta y Tres el río Olimar alcanzó los 11 metros, muy por encima de los 9,40 metros del año 1959. A pesar de ello, los 450 evacuados del departamento han sido albergados en las dependencias municipales y clubes barriales, sin necesidad de recurrir a domicilios de particulares y otras dependencias. Las personas que debieron abandonar sus hogares reciben atención médica, sanitaria y alimentación. Hasta el momento, su estado de salud es satisfactorio.
A esta cifra de evacuados se debe agregar otro altísimo número de autoevacuados, de los que no hay cifras oficiales. Sin embargo, el director de Prensa y Relaciones Públicas de la comuna, Raúl Martínez, informó que 750 personas se registraron en las listas abiertas por la Intendencia, por lo que se sospecha que el número final es mucho mayor. La zona comprendida entre el Olimar y el Cebollatí permanece anegada, y los rescates en lancha y helicóptero eran constantes hasta ayer. Sin embargo, las condiciones del tiempo mejoraron y las aguas, que habían rozado el puente principal sobre el Olimar -algo nunca visto por los habitantes de la ciudad- comenzaron a bajar. No obstante, el puente del Yerbal permanece desbordado. A pesar de que la Ruta 8 permanece habilitada -salvo un pequeño tramo- los caminos que conducen a las principales poblaciones del departamento permanecen bloqueados.
Las autoridades pidieron a la población que tomara precauciones con las reservas de agua, ya que las bombas potabilizadoras se inundaron. No obstante, los daños no alcanzaron sus partes eléctricas y se espera que el suministro no sufra inconvenientes.
La comuna considera que a partir de ahora se deberá resolver la atención de la emergencia sanitaria producida, entre otros elementos, por el desborde de pozos negros, cuyas aguas hoy inundan los hogares. Pronto comenzarán las fumigaciones y desinfecciones. Otro elemento prioritario en la agenda departamental será la solución de las múltiples pérdidas que ocasionó esta crecida, que van desde muebles, ropas y colchones hasta la mortandad del ganado en las zonas bajas.
Creció número de evacuados en Soriano
Un intenso trabajo vienen desarrollando el personal municipal y del Batallón Asencio en la evacuación de las viviendas que se verán afectadas por la continua crecida del río Negro. Como en otros puntos del país, la actual inundación es comparada por los mercedarios con la registrada en 1959, cuando el río Negro trepó a los 10,14 metros por sobre su nivel.
Más de 50 familias debieron ser evacuadas, y ya han sido alojadas en instalaciones del Estadio Koster, el Velódromo Municipal y los gimnasios de los clubes Racing y Olímpico, que cedieron sus instalaciones con tal fin.
Previamente, personal de la Intendencia de Soriano realizó un intenso trabajo casa por casa en las zonas donde se preveía que llegarían las aguas del río Negro, buscando fundamentalmente que los pobladores tomaran las previsiones necesarias para poner a resguardo sus pertenencias con el tiempo suficiente. El propio intendente Guillermo Besozzi pidió a las familias -fundamentalmente aquellas que residen por debajo de la cota 9- que no esperaran hasta último momento para preparar sus pertenencias.
Todos los antecedentes fueron superados al constatarse que el río Negro crecía a razón de 5 y 7 centímetros la hora en la mañana de ayer, algo pocas veces visto en esta zona del país. El Comité Departamental de Emergencias advirtió que la situación puede verse agravada aún más con el correr de las horas, en virtud de que la represa de Palmar continúa evacuando agua. *
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