CalenDiario
1975.- No este día sino años antes, cuando se preparaba el golpe de Estado, el senador Amílcar Vasconcellos advertía sobre «los latorritos», una expresión descalificadora de los militares que estaban listos para ser dictadores. De esa manera se entendía que quienes venían eran iguales a uno de los presidentes de la República, allá en el siglo XIX, de más fulera historia. Latorre estuvo poco tiempo y se fue; en realidad se fugó hacia Brasil y luego hacia Argentina. Ingresó en Uruguay dos o tres veces, una cuando murió su esposa, pero luego, siempre, era desterrado y así murió en la orilla de enfrente, degradado.
Este día, de este 1975, «los latorritos» ya transformados en dictadores tuvieron la idea de marcar su estilo. Así la Junta Departamental montevideana como el Intendente intentan la sesuda fantasía de reivindicar a Latorre. Acuerdan cambiar el nombre de la calle Convención, de 18 de Julio al sur.
Es un fulano que tiene a su favor el haber seguido a José Pedro Varela en la reforma de la educación. Pero el resto, queda en sangriento olvido. Fue, con todo, un adelantado. Cuando renunció al cargo sostuvo: «Los orientales son ingobernables». Pero sus enemigos, como la gente de El Día, llegó a decir cuando se produjo su muerte: » Acaba de morir el tirano más horriblemente cruel que ha tenido la República en los últimos tiempos: ¡Latorre! Un cuarto de siglo de desgracias y de corrupción debemos a su carácter sanguinario y a su desprecio por todo lo noble y respetable» (Ref. Washington Reyes Abadie, «Latorre, la forja del Estado»).
El dictador tuvo sus minutos de fama cuando los dictadores decidieron traer sus restos desde Argentina y darle sepultura en el Panteón Nacional.
Y la calle tuvo sus siete años de vida porque al volverse a la democracia se revoca la decisión municipal y Convención sigue llamándose tal en toda su extensión.
Lo que significa mucho. Por ejemplo, se imagina el problemazo de Jaime Roos cuando escribiera «Durazno y Lorenzo Latorre». Problema que tiene su actual recuerdo en el edificio «La Torre», así separado, porque comenzó a construirse con el nombre de Latorre y luego, para no quedar pegados en la historia, quebraron el nombre. El edificio está en la esquina suroeste de nuestra principal avenida y Convención. Por otro lado, un gallego dueño de una parrillada, entre 18 y San José, no cedió al cambio y siguió vendiendo sus asados en el restaurante «Latorre».
.FELIZ DIARIO
1954.- Nace María Urruzola, periodista. En la prensa escrita ha puesto letra en «Brecha», «El País Cultural», » Tres». Como comunicadora radial estuvo en «Compromiso» en El Espectador y en NuevoTiempo. Uno de sus artículos motivó el film «La historia casi verdadera de Pepita la pistolera», y su investigación sobre trata de blancas y la complicidad de muchos uruguayos para llevarlas a Italia fue el centro de su libro «El huevo de la serpiente», que también fue película, «En la puta vida», dirigida por Beatriz Flores Silva.
LO PIENSO, LO DIGO
» Excelente cosa es tener la fuerza de un gigante, pero usar de ella como un gigante es propio de un enano». William Shakespeare.
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