Piriápolis comenzó plan de recuperación de la Rambla de los Argentinos
El gran problema cada vez más notorio de la Rambla de los Argentinos de Piriápolis radica en las grandes concentraciones de jóvenes en horas de la noche. En algunas ocasiones, la arteria de tránsito prácticamente ha quedado cortada. Allí, centenares de personas se reúnen para consumir alcohol libremente. Algunos de ellos generan escándalos, o incidentes entre sí o con terceros. Los peatones deben soportar insoportables ruidos desde vehículos que, con sus puertas abiertas, dejan escapar la música elegida. También organizan improvisadas picadas, tanto de automóviles como de motos.
Cada verano, desde los últimos años, la escena se repite, ahuyentando a quienes desean caminar por la zona céntrica del balneario, provocando perjuicios al comercio establecido y molestias a los residentes de la zona.
Primeros pasos
El doctor Asdrúbal Serrón, secretario de la Asociación de Fomento y Turismo de Piriápolis (Afytp) reconoció en diálogo con LA REPUBLICA que esta «no es una problemática nueva, sino un aspecto de la vida del balneario que se ha ido generando. Ha motivado a través del tiempo planteos a las autoridades que tienen competencia sobre ese tema, especialmente en lo que tiene que ver con el orden público y el tránsito».
Serrón aclaró que este tipo de problemas no es patrimonio exclusivo de esta ciudad. Por el contrario, «es propio de los centros urbanos y de los balnearios, en la medida en que se producen aglomeraciones, especialmente de jóvenes, con ingesta de alcohol». Según Serrón, esas conductas motivan a veces alteraciones del orden, excesos de velocidad o dificultades con las personas que caminan por la vía pública. Subrayó que la problemática genera «una gran inquietud en los pobladores, en los comerciantes y en los operadores turísticos, porque la rambla es uno de los atractivos del balneario».
El secretario de Afytp afirmó que se pretenden conservar las características principales de la Rambla de los Argentinos, basadas en la tranquilidad, rasgo que la convierte en una opción disfrutable «especialmente para la familia o para las personas mayores, que salen a hacer sus caminatas por allí en horas de la noche, fundamentalmente durante la temporada».
Buscar soluciones con tiempo
El doctor Serrón dijo que ante esta situación la Afytp decidió convocar a un primer encuentro, adonde llegaron inquietudes de asociados, comerciantes y vecinos. También estuvo presente el titular de la Seccional Policial 11ª del balneario, comisario Raúl Eula, un representante de la Sub Prefectura del Puerto local y el secretario de la Junta Local, José Valencia, debido a que se entendió que era el momento propicio para generar una instancia de diálogo entre todas las partes.
«Finalizada la temporada, tenemos un año por delante para trabajar sobre la problemática, a los efectos de instrumentar mecanismos y hacer un puzzle de herramientas que nos permita encontrar soluciones viables y sustentables para que en los próximos años esto se pueda revertir», sostuvo Serrón.
Respecto a los resultados de este primer encuentro, el dirigente turístico dijo que fue «muy positivo», ya que «se puso sobre la mesa, con mucha sinceridad, la problemática en sí y las dificultades que las distintas autoridades tienen para encontrar una solución definitiva».
Para Serrón, el resultado más importante fue la resolución de continuar trabajando en el tema. Al respecto, informó que se desarrollará una nueva reunión «a la cual se invitarán autoridades departamentales con competencia en el tema, de cuyas decisiones dependen fundamentalmente aspectos como la mejora en materia de medios logísticos y de recursos humanos». Serrón aseguró que quedó al descubierto que los policías e inspectores que cumplen funciones en Piriápolis tienen múltiples carencias y limitaciones. Los inspectores «no cuentan con espirómetro, carecen de radar y tienen un número limitado de efectivos, que no cuentan con la posibilidad de que se les asignen horas extras». El secretario de Afytp opinó que la situación «conspira contra la efectividad del servicio. La Policía tiene sus dificultades, que quizá no son nuevas. Necesitan motos y otros medios».
También se estuvieron analizando las herramientas legales actualmente vigentes, que en ocasiones no se aplican. Serrón sostuvo que la falta de recursos hace ineficaz su cumplimiento. Como ejemplo, explicó que, en el gobierno anterior, el Ministerio del Interior aprobó toda una normativa para controlar la venta de alcohol en horas de la noche, y mecanismos legales para aplicar sanciones y garantizar su efectividad. «En la reunión detectamos que esto no se está cumpliendo con la efectividad que debería cumplirse», dijo Serrón, quien agregó que la ocasión fue propicia para sensibilizar a los comerciantes, a través del Centro Comercial, sobre la problemática. «Debe tenerse en cuenta que esto no se logra sólo con que las autoridades apliquen las normas. Todos los involucrados deben cumplir lo que está establecido», dijo Serrón.
Los siguientes pasos
La próxima reunión para seguir analizando el tema no tiene fecha confirmada aún, pero ya se adelantó que serán invitados la jefa de Policía de Maldonado, doctora Graciela López, el jefe departamental del INAU, profesor Roberto Arévalo y, probablemente, los directores de Tránsito y Transporte e Higiene Ambiental de la Intendencia de Maldonado, ingeniero Alvaro Luzardo y doctora Mary Araújo, respectivamente, entre otras autoridades. *
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