Capacitan a funcionarios del Ministerio del Interior en tutela social policial
Tutela Social Policial es el nombre de la capacitación que está recibiendo el funcionariado de la Caja Policial, dependencia del Ministerio del Interior (MI) que fue elegida, por las características de su personal, para participar de un proyecto piloto que será evaluado en dos meses.
De resultar positivo, las autoridades buscarán desarrollarlo en otras áreas, en el marco de una búsqueda de cambios en la actitud del personal y la calidad de atención al público. Para ello, apuestan a la profesionalización y la dignificación de la tarea.
En principio, el proyecto nació de un diagnóstico que reveló carencias en el relacionamiento y la comunicación interna de la Caja Policial. Ante tal situación, el MI decidió comenzar su capacitación, que estará a cargo de la Escuela de Psicología Social de Montevideo.
Su director, el operador psicosocial Hugo Monetti, dijo que esos funcionarios necesitan una real capacitación, ya que pasan muchas horas de su trabajo atendiendo a gente que tiene necesidad de hablar y «usa» al funcionario para contar sus problemas. «Ellos no están capacitados para ocupar ese rol», expresó.
Al ser consultado por LA REPUBLICA, Monetti explicó que la atención al cliente «es sumamente especial, ya que atienden a una población muy carenciada. Todo el tiempo están escuchando problemas de personas que necesitan de alguien que los escuche, y eso desgasta mucho a la persona que está del otro lado del mostrador. Estos funcionarios presentan determinadas patologías como malestar y angustia».
Reivindicaciones y buenos vínculos
Los trabajadores comenzaron la nueva capacitación en diciembre de 2006, con dos reuniones de encuentro que utilizan una dinámica de trabajo grupal coordinada por un operador psicosocial. Durante el verano la tarea fue suspendida por las licencias anuales, pero se la piensa retomar luego de la Semana de Turismo.
La apertura de estos espacios hace que aparezca todo tipo de reclamos y reivindicaciones. El director de la escuela, Hugo Monetti, explicó que eso sucede «en todos los organismos públicos o privados que abren estos espacios.
Cuando la gente se junta lo primero que aparece son los problemas laborales, pero después las reuniones se van direccionando en función de la tarea propuesta. En este caso, el objetivo es construir una actitud de preservación emocional en relación a la población que se atiende».
Monetti dijo que hasta el momento lo que ha surgido es que las personas que llegan a la Caja Policial «hablan mucho». «Si se da una lectura rápida se observa que la gente necesita ser escuchada y el funcionario se siente con la responsabilidad de escuchar», aseguró.
En este tipo de trabajo, los logros y los buenos vínculos no son lo primero en aparecer, según Monetti, quien añadió que las frustraciones y las quejas son «esperables».
«No nos asustamos porque aparezcan; al contrario, si no surgieran sería sospechoso», concluyó. *
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