Ensanchando caminos para el gobierno de izquierda

Ese programa del Frente Amplio, hoy programa del gobierno, que nos enorgullece haber contribuido a forjar junto a tantos compañeros, luego de tantos intercambios de posiciones políticas, es hoy la luz que marca el camino y es la referencia permanente que invoca el Presidente de la República.

El gobierno va logrando avances en la dirección del programa. Basta comparar lo ocurrido en el año 2004. En ese año, último de la Administración Batlle, la actividad productiva se recuperó 12,5% pero no hubo mejora alguna ni en el salario, ni en el empleo, ni en los altísimos niveles de pobreza e indigencia. Luego de dos años del gobierno frenteamplista, el crecimiento de la economía siguió tallando puntos altos pero la tasa de desempleo, que estaba en el 14% ahora ronda el 10%, el poder adquisitivo del salario subió por encima del 9% y hubo notorias mejoras en los indicadores de pobreza e indigencia. A ello se agregan los notorios avances en el sentido del programa de gobierno, que se visualizaron en la instalación de los Consejos de Salarios, en la política sobre derechos humanos, en el tratamiento de la deuda externa, en la mayor formalización laboral, en el control de la inflación y del déficit, entre otros muchos aspectos destacables. Este gobierno no defrauda, avanza con la gradualidad y la firmeza necesarias, dejando desairados a los que auguraron desordenes financieros o mercados desconfiados. Lo importante del caso es que se avanza sin desconocer las restricciones fiscales y del agobiante endeudamiento que heredó, pero al mismo tiempo logra mejorar los salarios y la inversión pública y sobre todo, aplicar el programa social.

Pero este Gobierno no está para detenerse, dormirse en los laureles, va a seguir profundizando el programa más y más, pero con plena participación de la ciudadanía, lo que significa adicionar un valor fundamental que transforme verdadera e irreversiblemente a la sociedad.

Los aportes provendrán de todos lados, pero la OPP se destacará por la singularidad del suyo. A la hora de pasar la posta, luego del esfuerzo realizado, digo que estoy plenamente conforme. En el haber, destaco que dejamos una Oficina reposicionada, fortalecida, que supo poner de relieve el tema del desarrollo integral, que encaró acciones hacia una auténtica descentralización, y en esa tarea hemos demostrado que hay otra forma de hacer política y los intendentes de todas las fracciones se han encargado de reconocerlo. Esto último quedó plasmado en una emotiva resolución de la Comisión de Descentralización, que agradezco enormemente.

El cambio será positivo para el proyecto político, y eso es lo que importa. A la hora de ir a luchar desde otra trinchera, me complace que haya un reconocimiento de lo hecho y estoy seguro que irá creciendo y extendiéndose al equipo técnico que me acompañó, a medida que se transite por el sendero que hemos contribuido a ensanchar.

Encontré una OPP débil para cumplir con sus fines sustantivos, como los que ahora nuestro Presidente pone de relieve, pero además, con absorción de cometidos indebidos, y con una fama de poder que en todo caso respondía a situaciones personales, no institucionales. Muchas veces debimos luchar contra la corriente para rescatar este poderoso instrumento que la Constitución puso al servicio del Poder Ejecutivo, fortalecerlo y encauzarlo hacia sus cometidos sustantivos. Gracias al trabajo de equipo, logramos poner la Oficina en ese camino, aunque quede mucho por hacer.

En todo proceso hay etapas y hay énfasis que corresponden a cada una de ellas. Transitamos una etapa, en lo cual, permítaseme la figuración, logramos arreglar el auto, salir del tránsito pesado y entrar en la ruta, donde se puede avanzar más rápido. Ahora se ingresa en otra etapa, más ambiciosa, con énfasis renovados y me siento muy tranquilo porque el nuevo director, quien toma ahora el volante, conoce lo que hicimos y conoce el camino tanto o mejor que nosotros. Además con la afinidad política de 40 años de militancia será fácil y rápido contarle como funciona el auto.

Los objetivos sustantivos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto los marca la propia Constitución. Fue una contribución relevante de la CIDE. Algunos surgen a texto expreso del artículo 230. La OPP debe asesorar al Poder Ejecutivo en materia de planes de desarrollo y políticas de descentralización. Debe asimismo, desde el Poder Ejecutivo, con la equidistancia y la autoridad que ostenta, articular dichas políticas entre los Ministerios, que son parte del Poder Ejecutivo, pero también con las empresas del Estado y fundamentalmente con los gobiernos departamentales. Pero la clave está en que todo ello lo debe hacer sin imposiciones, sin invasión de potestades específicas, sino asesorando y facilitando. Nunca más un PIAI en Presidencia en vez de estar en el Mvotma y nunca más absorber parte de las tareas de la ONSC en materia de recursos humanos, para mencionar dos casos patéticos.

Pero volviendo a los temas del desarrollo económico y políticas de descentralización. Como he afirmado, encontramos una Oficina débil porque no tenía equipo técnico para esos fines y nunca se había acercado a los gobiernos departamentales. Estoy realmente satisfecho de haber aportado para poder revertir las cosas en estos dos aspectos. Convocamos y tuvimos un gran apoyo, de un equipo técnico formidable. Dejamos una Oficina funcionando distinto y además un proyecto de reestructura, para que sea funcional a lo que debe ser.

Entiendo que esa es, en ciernes, la OPP que quiere el Presidente, a lo que se agrega que reasumirá una fuerte injerencia en la reforma del Estado con especial énfasis en la descentralización política y en la desconcentración administrativa. Una OPP que impulse y permita el seguimiento de una política que contribuya a crear ciudadanía plena, propendiendo a abrir espacios válidos para que los ciudadanos sean escuchados, que se llegue con ellos a acuerdos en temas que los involucren y además que tengan la posibilidad de realizar el contralor social.

Hemos abierto espacios para una nueva modalidad de acercamiento entre el gobierno central y los gobiernos departamentales. Advertimos que la Comisión de Descentralización instituida en la Constitución de la República, era un poderoso puente y la jerarquizamos. OPP la cita, la coordina, tiene en ella voz pero no voto y le brinda apoyo de infraestructura. Es un vínculo importante porque desde allí se deciden muchas cosas que se relacionan con el desarrollo local y con las obras de infraestructura que deben ser funcionales al mismo. En esta etapa hubo un fluido funcionamiento de dicha Comisión y logramos acuerdos que no dudo en tildar como históricos, como cuando se incorporó a Montevideo en la distribución de los recursos que se descentralizaban, cosa que se logró sin detrimento de los recursos que se distribuyeron a cada Departamento y luego cuando se concretaron Compromisos de Gestión. En suma, hay un cambio notorio y positivo en el relacionamiento entre el Gobierno Central y las Intendencias, que todos valoran y que está por encima del signo político del intendente.

Creo interpretar bien lo que nuestro Presidente quiere con el cambio que ha decidido. Considero que no se trata acá de políticos versus técnicos. No creo que haya técnicos que actúen en política ni políticos que solo junten votos. Pero a diferencia de Enrique Rubio, no soy figura política de primer nivel y el Presidente ha decidido ponerse al frente de la reforma del Estado y valerse de una OPP con mayor peso político. Mi amigo Rubio lo tiene más que yo sin lugar a dudas.

Por supuesto, he dicho que estoy muy tranquilo con la actuación del pasado, con el cambio del presente y con el desarrollo que tendrá la actividad en la OPP. Desde ese estado de ánimo estaba dispuesto a proyectarme allí donde se considerasen de utilidad mis servicios. Pero también expreso mi complacencia porque se me ha honrado con asumir responsabilidades en un lugar donde el país tiene des
afíos impostergables y no puede darse el lujo de no asumirlos: la promoción de las exportaciones y de las inversiones. Allí trabajaré con la motivación de siempre, allí también se necesita impregnar el programa del Frente Amplio, desde allí nos seguiremos encontrando para ensanchar el camino que transita el gobierno de izquierda. *

(*) Economista. Ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP)

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