Boletos electrónicos
Finalmente se concretó la introducción de nuevas tecnologías en los ómnibus capitalinos. Ayer en la sede del Directorio de Cutcsa, ubicada en la peatonal Sarandí, la empresa de transporte firmó un contrato con Conatel por la adquisición de equipamiento y software necesarios para llevar adelante este proceso, que llegará definitivamente a los ómnibus poco antes del final de este año.
Son tres las nuevas incorporaciones que hará Cutcsa en los próximos meses: máquinas digitales expendedoras de boletos, sistema GPS de monitoreo satelital y cámaras de seguridad en todas las unidades. Se estima que el total de la inversión será de 5 millones de dólares. Juan Salgado, presidente del Directorio de Cutcsa, resaltó que uno de los apoyos fundamentales para tomar la decisión de la compra fue la exoneración de impuestos de más del 30% sobre el total que autorizó el Ministerio de Economía y Finanzas.
Las máquinas se compraron a Mikroelektronika, una empresa checa especializada en equipamientos para el transporte colectivo de pasajeros. La tarjetas inteligentes que se usarán incluyen las que ya tienen los estudiantes, las que actualmente están en proceso de renovación para los jubilados y los pases libres. Salgado dijo a LA REPUBLICA que las tarjetas se venderán al público en los 40 locales de venta de boletos de Cutcsa. También indicó que se propone que puedan adquirirse en las redes de cobranza y supermercados, para facilitar el acceso del usuario.
Salgado aclaró que la inversión en estas máquinas no afectará el precio del boleto. «Si incide lo hará de forma positiva, porque por medio de las ofertas o de algún sistema nuevo de viaje va a permitir que viajen cada vez más personas. Si el mercado aumenta, la tendencia debería ser que el boleto costara menos», dijo.
Controles en los recorridos
La nueva tecnología permitirá controlar las unidades satelitalmente y obtener información sobre recorridos, frecuencias, cantidad de pasajeros y horarios. Estos datos, que hasta ahora no se tenían ya que ni las empresas ni la comuna contaban con los recursos humanos y materiales para realizar los controles, serán un insumo para la próxima reestructura del sistema de transporte colectivo.
Según Salgado «la mayoría de los recorridos de Montevideo se mantiene desde 1960 y va a haber que hacer cambios». Asimismo, para el intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, la nueva tecnología «permite habilitar cambios en el transporte que serán percibidos rápidamente por la población: ganar en seguridad y comodidad, y buscar abaratar costos a través de un sistema más racional».
Por otra parte, las tarjetas electrónicas permiten eliminar gran parte del dinero que manejan los ómnibus. Otro elemento disuasivo para disminuir los robos y mejorar la seguridad en el transporte será la instalación de cámaras que filmarán la entrada de los pasajeros en todas las unidades de Cutcsa. Las filmadoras transferirán los datos a una central, lo que permitirá que aunque las cámaras sean destruidas preservar la filmación.
A partir de mañana y durante dos meses se recibirán los equipos y se usarán para la capacitación de los conductores. En agosto se realizarán pruebas con los usuarios y en octubre o noviembre se instalarán definitivamente.
La transformación del trabajo
Actualmente el 42% de las unidades de transporte urbano cuenta con un conductor cobrador, pero son dos mil los guardas que trabajan en Montevideo. La incorporación de esta nueva tecnología eliminará paulatinamente el cargo del guarda de ómnibus, ya que si la mayoría de las personas usa las tarjetas será innecesario que alguien esté a cargo de la cobranza de los boletos.
Sin embargo, eso no significa que se pierdan estos puestos de trabajo, ya que según Salgado «hay otras tareas nuevas a realizar». Señaló que se necesitarán personas para el control y el procesamiento de la información y para el área de informática. Además, algunos trabajadores pasarán a realizar tareas administrativas.
Para Hugo Bosca, secretario de la Unión de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott), el proceso será «más lento de lo que algunas empresas piensan». Con la Intendencia de Montevideo existe actualmente un convenio que asegura que hasta 2010 se mantendrán la cantidad de puestos de trabajo y el cargo de los funcionarios. Aseguró que las tareas «se van a transformar», pero que será un proceso largo en el que influirán el número de personas que se jubilen y la necesidad de más conductores por el aumento de líneas. *
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