Espectador
Uno de lujo, si se quiere. Sociedad Anónima se benefició con la presencia de Carmelo Vidalín, intendente de Durazno, quien se encontraba en la primera fila de la platea, disfrutando primero de Jacquet´s y después de los maragatos, que lo aluden en su humorada. Recibieron su saludo de pie, iluminado por un seguidor. Aprovechamos para intercambiar algunas palabras con el jerarca y nos dijo que se había acercado a ver a Sociedad Anónima, por supuesto, y a consolar un poco las penas, ya que estaba algo amargado pues era hincha de Queso Magro. «Vinimos a contagiarle la suerte al conjunto -dijo-, porque somos hombre de suerte. La clase política tiene que saber que la esencia es esto y si por ahí te dicen algo, hay que saber aguantar». *
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