UN PROBLEMA CON MUCHAS ARISTAS

Ediles reclamaron presencia de autoridades para discutir sobre alcoholismo en los jóvenes

El punto referente al consumo de alcohol en los menores de edad figuró en el Orden del Día de la Junta Departamental como consecuencia de un planteo realizado por el edil José Luis Pittamiglio.

«Comprobamos que una de las características más sobresalientes de nuestras fiestas populares más representativas son los adolescentes y jóvenes absolutamente alcoholizados. Es difícil decirlo, pero cualquiera que haya ido a la Fiesta de la Primavera de Nueva Palmira sabe de qué estoy hablando; es una celebración hermosa que poco a poco se ha ido empañando», señaló el curul.

Pittamiglio también puso como ejemplo la fiesta del 25 de agosto en La Querencia. Allí se venden, según el edil, bebidas alcohólicas a menores de edad, algo que está prohibido por la ley. El tema no es sencillo y se arrastra desde hace años. «Debajo de este asunto se esconden múltiples problemas en los que tienen responsabilidad la familia, la comunidad y el Estado, en ese orden. Creemos que lo peor que se puede hacer al hablar de esto es estigmatizar a los jóvenes. El asunto no se soluciona si se corta el hilo por lo más fino», sostuvo el edil, quien agregó que esta realidad oculta «una actitud culturalmente aceptada por los mayores, muchas veces hipócrita».

También hizo hincapié en las consecuencias del consumo de alcohol, como «los accidentes de tránsito y domésticos, o la violencia en las canchas de fútbol y a la salida de las discotecas. Se trata de un hábito que está ampliamente extendido y aceptado en todos los países occidentales. Por lo tanto, no es solamente individual, sino que está influenciado por el contexto sociocultural y económico en el que vivimos».

De cualquier modo, Pittamiglio destacó como un gran cambio «la incorporación masiva de adolescentes y jóvenes al consumo de alcohol. Es una cultura con características propias, diferenciada de lo que se conocía tradicionalmente. De a poco se va consolidando un patrón juvenil de consumo, caracterizado por llevarse a cabo los fines de semana y por su papel como articulador del ocio en las relaciones sociales de adolescentes y jóvenes».

 

Problema multicausal

El edil afirma que hay que leer su comportamiento «en clave de adolescentes, teniendo en cuenta el momento en que los chicos están, su ensayo de identidad, su necesidad de vivir libremente fuera de sus familias y sus fantasías sobre el consumo de sustancias como agentes para encontrar nuevas sensaciones y placer». Pittamiglio agregó que «todo forma parte de un proceso por convertirse en persona. No es ni más ni menos que el deseo de transgredir lo establecido, algo que todos conocemos. Por eso para los muchachos muchas veces es mejor estar en la calle que en el bar, en la noche que en el día, una botella que un vaso».

Para analizar el tema señaló varias aristas: «El contexto actual, los valores de la sociedad, el sistema productivo, la publicidad y el papel de la familia, la escuela y los grupos de pares». Por ello, la respuesta a este problema es compleja y global. «Algunas líneas consisten en ayudar a que los muchachos encuentren la forma de crecer en un mundo de drogas sin que éstas los destruyan como personas, hacer lo posible por retardar la edad de inicio del consumo de alcohol y trabajar en una educación en valores y para la salud, intentando minimizar los riesgos».

Según Pittamiglio, para solucionar el consumo de alcohol entre adolescentes es necesario romper la relación que existe en el imaginario entre diversión y droga y lograr una mejor comunicación entre padres e hijos.

 

Responsabilidad del Estado

La edil nacionalista Patricia González manifestó también su preocupación por la situación, señalando que los representantes del Inau son quienes menos asisten a las reuniones de la comisión departamental que, entre otros temas, atiende el de la minoridad.

González pidió que viniera a sala un representante nacional del organismo, ya que dice no tenerle «confianza» a la departamental, Consuelo Raggio. La edila aseguró que la funcionaria de Inau fue citada varias veces pero no concurrió. Añadió que se desconoce cómo se fiscaliza y cómo se previene el consumo de alcohol en los jóvenes.

En referencia al artículo publicado en LA REPUBLICA el pasado mes (en que se denunciaba la presencia de menores de edad trabajando en las barras de los boliches de Carmelo), González dijo que había llamado al Inau haciéndose pasar por una madre con un hijo menor que comenzaría a trabajar en una discoteca y le respondieron que «después de las 9 de la noche, si era menor, no podía trabajar, y menos despachando alcohol en una barra». «Acá tenemos varios problemas», afirmó.

González se distanció de la opinión de Pittamiglio, al señalar que «el Estado es el principal responsable de este asunto, a través del Inau, el Ministerio del Interior y las intendencias. La familia muchas veces está ausente, entonces me pregunto ¿quiénes tutelan y cuidan a los gurises?». *

 

Decisiones

A raíz de la intervención de González, se realizó una moción conjunta de todas las bancadas en donde se decidió:

1) La junta departamental manifiesta su profunda preocupación por la venta ilegal de alcohol a menores de edad en comercios del departamento.

2) Invitar a una sesión de esta Junta Departamental a representantes de la Junta Nacional de Drogas y del Inau, así como al director departamental de Salud, con la finalidad de discutir posibles soluciones ante el problema del consumo de alcohol por parte de menores en todas las ciudades del departamento. *

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