Dos años de progresismo

Ayuda memoria

Escrito por: ENRIQUE RUBIO (*)

Martes 27 de febrero de 2007 | 4:17
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

El progresismo prometió en 2004 realizaciones en el Uruguay social, productivo, democrático, innovador e integrado en la región y en el mundo. Y en dos años los cambios han sido notables. Supongo que el Presidente hará su inventario en la Plaza Independencia. Por nuestra parte, y en sucesivas Contratapas, actualizamos un pequeño ayuda memoria. Puede que los grandes logros no se conviertan en portadas de diarios o de televisión. Puede que la crónica roja, los chisporroteos de la interna del FA o la necesaria investigación de los casinos copen hoy el flujo comunicacional. Puede que la anécdota ocupe más espacio que la sustancia. Pero a la hora de votar la gente evaluará cómo vive, cómo vivía y cómo espera vivir. Repasemos.

 

Uruguay Social

El Plan de Emergencia. El incremento del salario público y privado, en particular de los más bajos y del salario mínimo nacional. La mejora del empleo en cantidad y calidad y de las jubilaciones más sumergidas, incluida la prima por antigüedad, así como la caída de la pobreza y la indigencia. El funcionamiento de los Consejos de Salarios, la aprobación de la ley de libertad sindical, los esfuerzos realizados para prevenir o solucionar conflictos y acordar un compromiso nacional entre empresarios, trabajadores y Estado, y para crear un sistema de negociación colectiva en el marco de una política de concertación social.

 

Uruguay Productivo

El reperfilamiento de la pesada deuda externa heredada y la salida del FMI, el fuerte incremento del producto, la inversión, el consumo y las exportaciones. La reactivación del norte azucarero. La trazabilidad del ganado, el fondo lechero y el inicio de la entrega de tierras por el Instituto Nacional de Colonización. Las inversiones en obras públicas clave, en particular las inversiones viales, portuarias y en energía. El salvataje y el fortalecimiento de las empresas y bancos públicos. El fin del despilfarro en el Estado: recordemos el BHU, las quiebras bancarias, la OSE y el reciente pedido de procesamiento de cuatro ex directores, incluidos dos parlamentarios, Ancap en Argentina, o las cuantiosas pérdidas de la CND y de Pluna.

 

Uruguay Democrático

Los avances en la búsqueda de verdad y justicia, la adecuación de la legislación nacional al derecho internacional humanitario y la reparación a los expresos políticos, perseguidos y exiliados. Las inversiones y nuevas líneas de trabajo en materia de seguridad pública para enfrentar cuestiones críticas. El debate y la legislación que se prepara en defensa nacional y algunas inversiones estratégicas en capacidad de control y movilidad (radares y helicópteros). La aprobación del día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial. La democratización del acceso al trabajo en la administración pública, con miles de inscriptos en todos los llamados realizados, y el fin del clientelismo. La paciencia y flexibilidad que se ha tenido para procurar un acuerdo multipartidario para integrar la Fiscalía de Corte. El combate de la corrupción: ¿Alguien tiene alguna duda de que si este gobierno detecta algún foco de corrupción será implacable, no sólo destituyendo gente sino pasando los antecedentes a la Justicia penal?

Llama la atención que los 13 millones de dólares de los casinos ocupen más espacio que los dos mil millones de dólares que se llevó en cinco años, o lo hará, el BHU, o los centenares en los entes o en la CND. A la izquierda no se le ocurrió practicar el alpinismo de las responsabilidades jerárquicas, por considerarlo jurídicamente insostenible o políticamente desestabilizador, de lo contrario hubiera iniciado juicio político a Luis Alberto Lacalle o a Julio María Sanguinetti, por los negocios ruinosos y las corruptelas de los que dio cuenta el Poder Judicial con numerosos procesamientos, y que antes originaron múltiples comisiones investigadoras, o a Jorge Batlle por el acuerdo del Banco Comercial o la liquidación de las reservas del Banco Central.

 

Uruguay innovador

El impulso a la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación, con los nuevos recursos votados, la creación de la Agencia de la Investigación y la Innovación, el programa Ceibal de computadoras para todos los niños en las escuelas públicas, el respaldo al Instituto Pasteur, el programa de maestros comunitarios y uno equivalente que comienza para el eslabón más crítico del sistema educativo público ­los liceos, fundamentalmente de las áreas de pobreza­ apoyados desde el Mides. El empuje de las telecomunicaciones públicas. El respaldo a proyectos de inversión y promoción industrial. Las inversiones en hospitales públicos y el reordenamiento de instituciones mutuales. Los avances en materia de políticas de asentamientos y el reinicio de los créditos en vivienda. Las rebajas del boleto, y el boleto estudiantil. El respaldo a las Pymes en las compras públicas. El impulso de nuevos programas para fortalecer el turismo receptivo e interno. La nueva legislación, ya aprobada en materia tributaria, de trabajo doméstico, tercerizaciones, sociedades anónimas en el agro, o a punto de serlo, en usura, Fondo Nacional de Salud y descentralización de Asse (y ahora el pronto envío de la “ley grande” del sistema integrado de salud), BHU y Agencia de la Vivienda, unión concubinaria y otras cuestiones sociales. El fin de la discriminación política de las intendencias.

 

Uruguay integrado

El restablecimiento de las relaciones con Cuba y los buenos acuerdos con Venezuela y otros países, así como la firme defensa de la soberanía en el conflicto con Argentina. La ampliación y replanteo del Mercosur, colocando como cuestión central las asimetrías en perjuicio de los países pequeños, y los efectos negativos del bilateralismo argentino brasileño, y levantando una plataforma de demandas de sensatez básica centrada en las trabas paraarancelarias que perjudican la exportación de nuestros productos a la región, en los incentivos al capital extranjero que lo orientan a los países grandes, en el cambio de la regla de “origen Mercosur” disminuyendo el mínimo de integración de valor agregado nacional para que un producto pueda circular libremente en la región. Porque las economías pequeñas necesitan muchos insumos y componentes de extrazona para aplicarles mano de obra propia y exportarlos a la región, porque tienen poca integración vertical y carecen de economías de escala, y no quieren quedar prisioneras de los altos precios de las empresas proveedoras de los socios regiona- les. Y también demandando flexibilidad para realizar acuerdos comerciales fuera de la zona. El gobierno de Uruguay ha sido coherente con los lineamientos del FA, actualizados en el Plenario Nacional de julio de 2006: preservar el espacio privilegiado del Mercosur, como plataforma de un regionalismo abierto; y desarrollar un bilateralismo múltiple con acercamientos comerciales con todos los rincones del mundo para diversificar las exportaciones.

En esa línea ha negociado y continuará haciéndolo con Estados Unidos. ¿Alguien cree que la sensibilidad brasileña hacia el predominio de los capitales más fuertes de la región en perjuicio de los débiles hubiera sido posible sin la negociación de Uruguay con Estados Unidos? ¿Que habrían sido viables los acuerdos bilaterales en materia energética, las inversiones brasileñas en Uruguay o la negociación de un acuerdo de intercambio compensado automotriz? Está bien apelar a la sensibilidad antiimperialista de la izquierda uruguaya a la hora de la visita de Bush, pero así como nuestra afinidad con Lula no debe omitir las relaciones de dependencia en la región, tampoco nuestra más radical enemistad con la política internacional de Bush puede obviar la negociación de los vínculos económicos con Estados Unidos. ¿O no es un logro diplomático que el presidente pueda jugar sus cartas en Anchorena, que son las de los uruguayos, con ambos mandatarios a la vez? *

(*) Senador de la República, profesor.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Sabado 11 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Parcialmente nublado, 22 °C