Curtidores trajo la luz al teatro
La platense
Intentó superarse pero no lo logró, a pesar de lo mucho que metieron los muchachos, únicamente al principio se mostraron seguros. En los arreglos corales Yaya Pereira tuvo mucho trabajo durante toda la actuación. Es de destacar la participación del tenor Alberto Fernández y la batería de la murga. En cuanto a textos encontramos solo algunos momentos rescatables, otros son realmente malos, como el de la cumbre presidencial. La chatura de los textos no permite un mejor destaque de la murga. Héctor Marega, llevando el hilo conductor en una charla con un amigo «Paperoso» (un viejo murguista), demuestra su experiencia pero tampoco llegó al nivel de la primera rueda. La labor de Yaya Pereira al frente de la murga, como ya expresamos es de destacar, pero también comprobamos que de haber estado más tiempo en contacto con el grupo todo su aporte se hubiera notado más. Hubo preocupación por la puesta en escena y un buen movimiento escénico. En cuanto a comunicación fue poco lo logrado, al cantar el tema reflexivo con el estribillo «las almas no tienen color». Lo repiten innumerables veces, buscando una reacción de la gente que apenas logran. Recién en la despedida hay un levante de la actuación que ahí sí la gente premia con su aplauso, también el homenaje al viejo murguista logra comunicación, sobre todo en los veranos carnavaleros. El vestuario es correcto, los gorros con los espejos están bien realizados y el maquillaje estuvo mas cuidado que la vez anterior. La Platense estuvo mejor en la primera rueda, sin embargo nos gustaría que en el 2008 esté presente en el carnaval.
Antifaces
Sin sufrir los problemas técnicos de la rueda pasada, tuvieron una actuación destacada. La musicalidad está muy bien lograda, debemos destacar las voces e interpretación de Ricardo Gaitán, Diego Regio y Patricia Sapia. En textos tenemos una primer parodia que es una sumatoria de las canciones de Los Iracundos y parte de la vida de Eduardo Franco, su voz líder, hay solo un par de intervenciones jocosas a cargo de Pablo Coll interpretando a la marinera y la azafata. Un grupo de 6 bailarines acompañan todos los temas en una especie de contraescena. En esta oportunidad agregaron algunos elementos de utilería, como los instrumentos que acompañan en la representación de Los Iracundos que adornan la parodia. La vida de Juan Pablo II tiene si grandes momentos con mucho humor, aquí se da una participación más en equipo, hay contraescena y una gran interpretación de Pablo Coll en el personaje central. Sin duda es en esta parodia donde logran una total comunicación con la gente, que antes solo se había logrado a través de las canciones de Los Iracundos que eran tarareadas sobre todo por los más veteranos. La puesta y los movimientos escénicos están bien realizados. La coreografía y bailes tendrán alta puntuación. El vestuario cambia permanentemente resultando muy vistoso, el maquillaje es adecuado y la escenografía va cambiando de acuerdo a lo representado. Como visión global hemos visto un buen espectáculo que dejó satisfechos a sus intérpretes y que el público retribuyó en aplausos. Deseamos verlos en el próximo carnaval ya que es un grupo en ascenso.
Curtidores de hongos
Los caballeros de la noche nos regalaron Luz, un gran espectáculo. Muy buen trabajo de Martín Angiolini al frente de un coro que es de los mejores de la categoría, excelentes voces solistas, destacándose entre otros: Damián Salinas (a quien nos referimos aparte) Roque Pérez, Tony Hoaguy y Marcelo Pallarés. Una musicalidad perfecta aportada por una batería de las mejores. Se trata de textos muy buenos, que en algún pasaje no nos terminaban de convencer y pensamos que la cosa viene por el lado del humor, donde la murga solo arranca sonrisas jamás hace reír, pero esto obviamente tiene que ver con su planteo general. Hay una excelente interpretación de Hugo Arturo como el iluminado Magoya, quien en un momento le llama «gallineta loca» a la señora que ríe (a esta altura gran personaje del concurso ) y en otra mecha se refiere a Roque
Pérez aludiendo a su hermano Julio, ambas muy festejadas. Se destacan también los intérpretes de «sendero luminoso», Fredy González, el conejo Pintos como la «luciérnaga curiosa» y además haciendo maravillas al frente de la batería que se mueve muy bien y la representación de la ministra de Defensa a cargo de Pallarés. Hay por allí un «palito» para Tenfield que pocos conjuntos se animan a plantear, que resultó muy aplaudido por la gente. El cuplé de las papeleras es un punto alto de la actuación. La murga tiene sátira y crítica al por mayor, apostando en esta ocasión poco a la risa, la comunicación estuvo asegurada. En la puesta y movimiento escénico hay un gran trabajo de Fredy González. Decir que el vestuario de los Hongos es lujoso resulta redundante porque es como un sello de la murga, el maquillaje también es notable, en este rubro la puntuación será máxima. Destacamos la labor en iluminación a cargo de Luis Blanchet. Vimos un muy buen espectáculo de murga y estamos seguros que en la próxima descubriremos cosas nuevas. Con un sol iluminado a pleno, se retiraron ovacionados con el público de pie durante varios minutos. *
Suplente de lujo
Damián Salinas tuvo la enorme responsabilidad de suplantar a Emiliano Muñoz (de las principales voces de Curtidores) y lo hizo estupendamente. Ante de la actuación nos dijo: «Es una responsabilidad que se lleva muy gratamente, porque la murga no te lo hace sentir como un peso, sino como el orgullo que representa…»
Titular en el banco
Muñoz se vino rápidamente desde Atlántida, donde cantó con Jaime Roos, para llegar aunque sea a la retirada; lo logró y cuando la murga pasó ante la platea se sumó a ella muy emocionado y los acompañó cantando en la pasarela. Eso es querer al cuadro.
Hermano del alma
La voz de Roque Pérez destacándose en el coro hizo recordar a su hermano Julio ya que los registros son idénticos.
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