La magia de hacer reír
En un lugar con una mística muy particular, donde mucho tiempo atrás hubo una marmolería y aún quedan restos de estatuas, tablones de madera y máquinas de hierro oxidado, transcurren los ensayos de una obra que se está guionando gracias a la improvisación y la creación artística.
Mientras los músicos tocan sus instrumentos hasta lograr una banda sonora apropiada para el espectáculo, los malabaristas practican su número con globos gigantes y las bailarinas hacen su parte en un rincón. Algunos artistas aprovechan el tiempo libre para confeccionar parte de la escenografía y del vestuario.
«Slip» se titula el espectáculo interactivo que se llevará a cabo los días 6 y 7 de marzo en el Teatro Solís, bajo la dirección del francés Pascal Wyrobnik. Artistas voluntarios franceses, integrantes de la filial CSF, y uruguayos como Los Juglares, Bosquimanos Koriak, Los Pibes Pepa, las bailarinas Andrea Arobba y Daniela Luna y el músico Luciano Supervielle, entre otros, se unieron para realizar una obra cuyo objetivo final es juntar fondos para los más necesitados.
Payasos sin fronteras
CSF es una asociación francesa integrada por más de 450 artistas voluntarios, tales como malabaristas, acróbatas, trapecistas, actores, payasos, magos, marionetistas y músicos que desarrollan su pasión -el arte- para alegrar a los sectores más marginados de la población.
Desde 1992 han realizado obras artísticas en hospitales, campos de refugiados, orfelinatos, prisiones, escuelas rurales, barrios carenciados y asentamientos de distintas partes del mundo. En Uruguay, la primera experiencia fue en el 2005; este año se llevará a cabo una nueva actividad y esperan que, de aquí en más, puedan poner en escena una obra por año en distintos puntos del país.
Si bien el trabajo se realiza pensando en los niños, los adultos también se entusiasman con las propuestas que presenta la asociación. CSF ofrece a grandes y chicos la posibilidad de asistir a un espectáculo que los aleje, aunque sea por un instante, de los problemas con los que tienen que convivir diariamente.
La propuesta nació en Francia y, debido al entusiasmo de los artistas voluntarios y la respuesta del público, sus obras han trascendido fronteras; CSF ha llegado actuar en países de los cinco continentes. En cada estado al que llegan, elaboran una obra distinta, que se adecúa a las necesidades y posibilidades del lugar. Además, los artistas locales se integran para trabajar con los voluntarios que llegan de Francia.
El proyecto se financia con donaciones que realizan empresas y particulares y con la venta de postales, remeras, videos y el libro de CSF. También reciben un apoyo económico fundamental de parte de las organizaciones estatales y no gubernamentales.
La venta de entradas para los espectáculos que presentan en los teatros, tiene un peso importante en la financiación. A modo de ejemplo, el dinero que se recaude con la venta de localidades para la obra que se realizará en el Teatro Solís -inspirada en las artes del circo- servirá para financiar la gira que llevarán a cabo durante el mes de noviembre. En esa ocasión, gran parte del grupo recorrerá barrios carenciados, asentamientos y escuelas rurales de nuestro país. A mediados de octubre el grupo se reunirá nuevamente para ensayar los espectáculos gratuitos que estarán dirigidos a los niños.
Franceses y uruguayos juntos
Casi todos los artistas voluntarios entrevistados por LA REPUBLICA coincidieron al decir que es «alucinante» la experiencia de trabajar franceses y uruguayos juntos.
Todos están aprendiendo de los otros. Eso quedó en evidencia cuando muchos artistas nacionales reconocieron que se estaban enriqueciendo con el intercambio de técnicas e ideas. El director de la obra resaltó que los que vienen de afuera también aprenden mucho: «Está muy bueno trabajar acá y ver que con pocos medios y ganas podemos hacer algo igual a lo que desarrollamos en Francia con más medios. Vemos que se pueden concretar grandes cosas con mínimos recursos».
Martín Luna, bandoneonista, es el integrante de más edad en la orquesta. Comentó que, además de valorar el intercambio cultural de música y sonido, también disfruta trabajar rodeado de jóvenes: «Para mí es muy lindo. Uno ya tiene experiencia pero con los jóvenes se aprenden otras cosas, que complementan el repertorio». Otro integrante de la banda, Andrés, destacó como «alucinante » la combinación que podrán hacer sobre el escenario, ya que en la obra «interactúa lo teatral con lo musical».
El viernes pasado la banda se completó cuando Luciano Supervielle se arrimó al ensayo, para ver donde instalaría su teclado y aportar un nuevo granito de arena al proyecto. «Me están contando cómo va el espectáculo, mientras me acoplo al resto de la banda. Me gustó la idea porque hay lugar para la improvisación», comentó antes de unirse al grupo. «Además el espectáculo es muy interesante desde el punto de vista visual».
El músico de Bajofondo Tango Club destacó también la causa de la obra. «Es una idea interesante y original, que transmite una visión optimista de la vida. Dar un toque de alegría es súper importante», afirmó.
Con respecto al mismo tema, Daniela Luna dijo que el proyecto «es muy lindo, porque te sentís útil a la sociedad; tu arte tiene sentido».
En cuanto a la calidad de los artistas nacionales, Pascal opinó que «hay mucho potencial. Sólo falta un poco de estimulo y, en algunas ocasiones, proponer otra manera de trabajar. Hay poca ayuda de parte de los países donde existe un gran desarrollo en las áreas plásticas». *
«Slip» de Payasos sin fronteras
Una obra multimedia, donde se conjuga el lenguaje audiovisual, la danza, el teatro negro, la acrobacia, las marionetas, la fotografía y la música. El elenco está integrado por uruguayos y franceses.
La función se llevará a cabo en el Teatro Solís, el 6 y 7 de marzo a las 21.00 horas. El costo de las entradas es $ 400 platea, $ 350 primera fila de la tertulia baja y $ 150 tertulia alta. Las entradas estarán a la venta a partir del 27 de febrero en el mismo teatro. *
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