Voces del Viejo Carnaval
En el aire de febrero flotan los recuerdos. Lejanas voces que se confunden con la muchachada de hoy. Todos unidos por el entusiasmo y la pasión carnavalera. Y si los recordamos con cariño, esos bohemios del ayer, canillitas, lustrabotas y obreros se nos acercarán con sus caras pintadas y cantando suavecito.
Llegan los primeros descendientes de la «Oxfor» y «Un Real al 69″, así es la troupe llamada «Todo a Viejo Verde».
Dirigida por José Vellozo, siempre al finalizar sus actuaciones regalaban decenas de fotos del conjunto sacadas por el gran fotógrafo Silva. De la mano del Loro Collazo ahí estaba la revista «Momento Musical», que se daba el lujo de tener a Víctor Soliño como letrista.
Si te gustaban las sociedades criollas, «Juan Cruz Tranquera y los suyos» subían al tablado con sus chinas y gauchos. Además, como era tradicional, te regalaban tortas fritas hechas a medida que actuaba esa mítica agrupación. Del barrio La Comercial salía «La Cocina entró en calor», un conjunto que mixturaba humorismo, parodismo y revista.
Los comienzos de un muy joven Rómulo Pirri, luego conocido como Tito Pastrana, fueron entre los cuadros internacionales de la revista «La Embajada del Buen Humor».
Por los inicios de 1950 ensayaban por Goes los muchachos de «La Milonga Nacional», con Pedro Sugo, Rodríguez Vargas y Luis Bermejo luchando para nunca faltar al Carnaval. Los recuerdos se llenan de tamboriles, candombes y milongones si se nos acercan los lindazos negros de los «Guerreros africanos» dirigidos por Luis Reyes y Juan Puglia. «Llega la alegría, las penas hay que olvidar, reina la algarabía, ya llega el Carnaval»…nos susurran al oído «Los Fígaros Armónicos» y el inolvidable acordeón de Johny resuena muy sentimental.
Siempre homenajeando al admirado Al Johnson en su vestimenta y en el cantar, así eran «Los Charoles» luciéndose con las letras del Finito Carballo. De Villa Muñoz era el genial parodismo de los «Destapa el tarro», que homenajeaban al ritmo del swing en sus polainas y bastones moviéndose al compás de las guitarras.
Las bromas del conjunto humorístico «¿Quién le pegó al perro?», dirigido por Julio Silva, se referían a la moda de las ligas femeninas y las polleras con dos tajos a la vez. Las voces murgueras de «Los curtidores de hongos» retumban en la noche y dirige Carlitos Céspedes; el letrista es el inolvidable Tornillo Gamero.
Tremenda murga fue también «La gran muñeca», dirigida por el inquieto Pepinito.
Desde el más remoto Carnaval de antaño también escuchamos el coro de «Los pichones de este año», una murga que los más veteranos de esos tiempos llegaron a comparar con la legendaria «Gitadina va» pues decían que se presentaban y cantaban igual. Alegría y sátira mordaz, así son los versos que estamos escuchando de «Los curtidores de diablos», dirigidos por Valentín Trasante. Gracia y picardía cubana en las guarachas, candombes y hasta carnavalitos que cantaban «Las follies marcianas» del gran Macho Lungo.
Inmortales bohemios que todos los años se acercan a darle sus fuerzas al eterno Carnaval. Con más recuerdos y música los esperamos en la 1410 AM LIBRE. *
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