La risa invadió el Teatro de Verano
Demimurga
Mucho más segura de sí misma, esta vez la murga demostró un gran trabajo coral, a la vez que las voces solistas rindieron y la musicalidad estuvo acorde a las propuestas planteadas. Desde la presentación notamos que había una franca mejoría en su trabajo.
Los textos tuvieron una mejor interpretación, confirmándose que son realmente interesantes. El rap estuvo muy bien realizado, generando una muy buena respuesta del público. El cuplé del ministro Astori, que nunca llegó, termina siendo el del bajista de Los Carlitos, que cuenta con un interesante remate y está muy bien interpretado por Christian Font.
Hay una cierta inflexión textual en el cuplé de los árboles, pero esta vez tuvo mucho mejor interpretación y descubrimos en él una fina crítica a los ambientalistas. Antes de la despedida, hay algunas palabras con mucha ironía de parte de Font. Sorprendió y fue muy acertado.
La murga también tuvo una gran mejoría en los fundamentos de la categoría, logrando esta vez una gran comunicación, que crecía a medida que avanzaba la actuación.
Dentro del repunte general también se ajustó la puesta en escena, mientras que el vestuario fue fino, complementado por un excelente maquillaje que alcanzaba hasta el cabello. Como visión global, podemos indicar que el espectáculo gustó, aunque algunas de sus propuestas que llegan más que otras, indudablemente.
La murga disfrutó y creemos que, si no hubiese dado tantas ventajas en la primera rueda, podría haberse «colado» en la liguilla.
Los Choby’s
Buena presencia, mejores arreglos corales y, para destacar, la voz solista de Lorena Ifrán. En cuanto a la interpretación, no podemos dejar de mencionar la figura de Leonardo Pacella: el espectáculo gira alrededor de él, tal como lo plantea el propio grupo en la primera humorada.
En algunos momentos no se sabe con certeza si los textos se están improvisando o no, pero están bien elaborados. Hay un gran trabajo en la segunda humorada, donde todo el equipo se luce. Allí presentan a «Los Pachelitas»: la locura es total, y una serie de equívocos logran gran respuesta de la gente. Pacella habla del vestuario y finge olvidar las letras; está sensacional.
En una categoría donde lo más importante es lograr la risa y la comunicación con el público, Los Choby’s lo consiguen en demasía. Hacen reír riéndose de ellos mismos, mientras que la gente disfruta plenamente.
Los momentos graciosos se multiplicaron. Por ejemplo, Pacella se dirigió a la abonada que se caracteriza por su risa, diciendo: «Cómo se ríe esta señora, la podemos llevar con nosotros. Bello (de La Margarita) le paga el abono y nosotros le pagamos el morfe».
La puesta y los movimientos escénicos mejoraron mucho. Incluso cuando son torpes, en la segunda humorada, logran divertir mucho. También hay buena coreografía y bailes.
La escenografía cambia de acuerdo a lo que se representa, y el vestuario es importante, sobre todo en la despedida, cuando se complementa con galera y bastón, al viejo estilo de la categoría. Hasta ese momento Pacella continuó haciendo reír.
Fue un sobresaliente trabajo humorístico, de gran comunicación con un público que se puso de pie en su totalidad para aplaudirlo. Merecen estar en la liguilla.
La Margarita
Esta vez el coro estuvo notable, y queremos resaltar especialmente las interpretaciones del canario Villalba, que con su actuación puede convertirse en la voz de la categoría. Además, lograron disimular mejor la ausencia de Darwin Díaz. La batería suena de manera excelente, también cuando utiliza accesorios, y acompaña el movimiento de la murga magníficamente.
En los textos, donde se apunta casi siempre al humor, notamos que el mensaje tiene también su lugar importante. La interpretación fue mucho más elaborada, destacándose una vez más Diego Bello, bien secundado por Alejandro Olmedo.
El popurrí es muy bueno, con un gran contenido, y el blues para García Pintos es de lo más destacado en cuanto a la interpretación.
Hay humor al por mayor, sátira, crítica y mensaje. Bello aprovechó una vez más para hablarle a la señora que ríe de modo particular. «Sé que me está engañando con Pacella», le dijo en una de sus mechas impagables, logrando mucha comunicación y gancho con la gente.
Por otra parte, hubo un mayor trabajo en la puesta en escena y los movimientos. El vestuario es destacable, y esta vez con un maquillaje resaltó mas.
Como visión global, creemos que es una murga muy definida, que realizó otro gran trabajo y logró una importante respuesta del público, haciendo reír mucho, aun con la contra de que habían actuado hacía cuatro días. Eso es muy meritorio.
La gente se paró para ovacionarla tres minutos antes del final. Nos merecemos verla en la liguilla. *
Catusa Silva
Estaba en la platea, recién llegado de España, y era saludado y felicitado por el triunfo de la Araka la Kana de Cádiz, que pudo presenciar personalmente. Hablamos con él y nos manifestó que vino impresionado de la forma en que los gaditanos viven el carnaval. Ya desde la mañana están disfrazados y hablan todo el día del tema. Nos contó que estando allí se dio cuenta de que «son nuestros hermanos mayores». *
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