El viento llevó a Cyranos a la liguilla
La Soberana
Con la voz particular de Pepe Veneno y un coro que mejoró mucho, cantando claramente y con buenos solistas, podemos afirmar que la murga se ajustó bien. La musicalidad está en función de los textos, aunque en ocasiones resulta algo monótona.
En cuanto a los textos e interpretación nos presentan una introducción con personajes antagónicos donde todo se explica directamente, para que a la gente no lo quede duda de qué se está queriendo decir. Su punto más alto es el cuplé de la bruja y la canción para Juan Gelman de parte de su nieta Macarena, que sigue buscando a su madre. Hay un descenso pronunciado en el cuplé del mutante carolo. Con otro texto, su intérprete, Carlitos Prado, se hubiera lucido más. El mensaje está siempre presente al estilo Soberana, pero Alanis utiliza un lenguaje que a veces resulta rebuscado.
La murga tiene sátira y crítica muy a su manera. En cuanto a la comunicación esta vez mejoró. La puesta en escena está bien resuelta en algunos momentos, pero por largos ratos la murga permanece parada, cantando de frente al público. El movimiento del director también es escaso; está demasiado tiempo sobre un costado. Lo más impactante que encontramos es el vestuario, con sus capas blancas y plateadas y un maquillaje acorde, complementado con unos antifaces plateados con nariz de bruja. Al levantarse el telón la murga se luce. Hay un gran trabajo de Douglas Alanis en el diseño. En este rubro la puntuación será muy alta.
La Soberana de Pepe Veneno se dio el lujo de decir las cosas a su manera en la dos ruedas del concurso. Creemos que deben estar satisfechos.
Cyranos
Hay buenísimas interpretaciones en un conjunto que tiene, además, un excelente trabajo coral y solistas con buenas voces, como Natalia y Lucía. La musicalidad está muy lograda, mientras los textos de las canciones colaboran con el desarrollo de las humoradas. Tienen músicas inéditas de Martín Brizzolara. En este rubro tendrán una gran puntuación.
Los textos son interesantes. Ofrecen humor de todo tipo, con una gran cuota de contenido político. Hay excelentes interpretaciones, por ejemplo las de Darío Sellanes y Federico Pereyra, pero debemos rescatar fundamentalmente su gran trabajo colectivo. Desde el comienzo, cuando se presentan detrás de los retratos cantando sobre Cyranolandia, ya notamos un gran trabajo de interpretación grupal.
En esta rueda lograron también una mejor elaboración de la segunda humorada. Era tanto lo que querían mostrar que se bajaron con el tiempo justo, después de una gran interpretación final donde recrearon de forma muy alegre una especie de comparsa.
La puesta en escena resultó agilísima, apoyada en una coreografía muy ingeniosa de principio a fin, mejorada para esta ocasión. El vestuario también se luce, con mucho colorido. El efecto del viento está muy bien logrado y también el baile de los cazadores. El humor que proponen es vertiginoso, frenético, alocado; lograron mucha efectividad y comunicación en una noche difícil por la poca concurrencia.
Cumplen con creces los requisitos de la categoría. Podemos afirmar que, en su totalidad, se trató de un magnífico trabajo. Impulsado por el viento, Cyranos estará en la liguilla.
La Soñada
En la anterior rueda ya había gustado, pero esta vez La Soñada se lució aún más, gracias a los arreglos corales de Rafa Antognazza, quien realizó un gran trabajo, también en lo escénico. La musicalidad de la murga permite disfrutar plenamente de los temas. Hay muy buenas voces solistas y todas se destacan: Gabriela Gómez, Alejandra Díaz, Fernando de Moraes y Pela Núñez, entre otros. El coro cantó maravillosamente.
Los textos son buenos y están escritos con mucho acierto. En las interpretaciones podemos destacar las labores de Bananita González en todas sus intervenciones (también en el canto, que realizó muy acertadamente) y Tiburón Martínez, con su soberbia imitación en el aviso de Caras y Caretas.
La batería se luce, aportando muchísimo en lo visual. La puesta y los movimientos escénicos también mejoraron en esta oportunidad. El vestuario alcanza puntos altos y el maquillaje está bien logrado, complementado por las falsas pelucas que sustituyen a los sombreros.
Debieron luchar contra la lluvia que se desató durante su actuación, mientras la gente se retiraba, pero le ganaron a la adversidad. Bananita metió una mecha cuando dijo que, en vez de cantar la retirada, iba a besar a cada uno de los espectadores, aludiendo a la poca gente que había sobre el final.
La murga tiene todo lo que debe tener para convertirse en un gran espectáculo murguero. Se trató de un trabajo estupendo; el que se lo perdió tendrá la oportunidad de verlo nuevamente en la liguilla. *
Lluvia
Asistimos a la etapa con menos público en lo que va del concurso. Sobre el comienzo de la actuación de La Soñada comenzó una lluvia persistente que a medida que avanzaba el espectáculo se iba incrementando. Nos acercamos al jurado para enterarnos si se suspendería o no la actuación. Hubo algunos cabildeos, pero finalmente se optó por dejar terminar a la murga. *
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