Carnaval de Rio: la fiesta más lujosa del mundo
La tradicional escuela carioca Mangueira deslumbró al Sambódromo con su homenaje a la lengua portuguesa, y contagió su música al público, aun sin su principal interprete, Jamelão. El líder de Mangueira comandó los desfiles por el Sambódromo durante 50 años, pero esta vez no pudo participar por problemas de salud.
«Mangueira expuso en el Sambódromo fantasías lujosas y muy bien terminadas, destacándose entre los carros alegóricos una representación del Coliseo de Roma, donde nació el latín, origen de la lengua portuguesa», describió el diario brasileño O Globo.
La escuela Viradouro apostó a Paulo Barros, quien demostró porqué es considerado el principal innovador del carnaval carioca actual. Los temas de las alegorías trataron sobre diversos juegos. Por ejemplo, desfiló un carro sobre los Juegos Panamericanos.
Vila Isabel, por su parte, contó la historia de sus propias modificaciones. Uno de los elementos que más impresionaron al público fue un carro que mostraba la evolución de los primates y la metamorfosis de la raza humana.
La noche en el Sambódromo comenzó con el desfile de Estacio de Sá, que retornó este año al grupo especial luego de nueve años en el grupo de acceso. La segunda escuela en salir a la avenida fue Imperio Serrano, con el tema «Ser diferente es normal». En el caso de esta escola, fue la batería la que hizo la diferencia con las otras participantes.
La Mocidade Independente de Padre Miguel fue la quinta en salir, y tuvo la difícil tarea de entrar a la avenida luego de las dos grandes, Mangueira y Viradouro. *
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