A Contramano en la dirección correcta; Nazarenos defendió su título
Una paleta de pintor, un antifaz, una mano y dos estrados componen la escenografía de esta revista que debuta en Carnaval. Su propuesta es acercarnos a vivir el recuerdo. Sus integrantes se presentan con capas negras, dando paso al primero de los temas musicales, una salsa.
El primer parlamento ya delatará que los parlamentos serán extensos y tediosos. Todos los diferentes temas musicales son precedidos por diálogos con poco valor textual. El tema dedicado a la educación arranca algún aplauso, aunque está precedido por un diálogo en el cual un ilustrado actor de teatro convence a un torpe e ignorante carnavalero de que debe estudiar.
¡Qué planteo totalmente equivocado, sobre todo en Carnaval!
Continúa la sucesión de temas musicales. Aparece el típico tango siempre se utiliza el mismo tema y de a poco vamos llegando al final de la actuación.
Rescatamos un homenaje a Benedetti y la mayor parte del vestuario. La revista se retiró con un tema pegadizo; queremos rescatar a la orquesta, que suena muy apoyada por una media pista.
D’Javú no convenció en su debut. Sabemos que llegaba sólo con tres tablas, que había hecho un gran esfuerzo previo, pero en el concurso las ganas y la voluntad no son suficientes.
Después reflexionaremos acerca de la existencia de esta categoría en el Carnaval.
A Contramano
Con muy buen maquillaje, una espectacular puesta en escena y un buen vestuario, la murga A Contramano, «a romper el silencio del tablado, volvió otra vez al Carnaval».
Su espectáculo se denomina «Por amor al arte» y nos dejará pequeñas historias artísticas a través de varios minicuplés. Con Criticarte aparece la dura crítica de la murga, con tono humorístico; en Aburguesarte la murga le canta a la «high» puntaesteña. Amarte es en realidad un viaje, ya que plantea la legalización de la marihuana. Como parten de un reclamo que hizo la juventud socialista, hablan del «porro marxista»; es un cuplé muy bien logrado, cómico, reflexivo, con una excepcional puesta en escena y en el cual se destacan sus dos personajes centrales, Pinocho Routín y Albino Almirón. Llega después el Quejarte, que es «lo más grande que hay para los uruguayos», con una muy buena caracterización del Sabalero.
Transformarte es un gran cuplé, donde se vuelven a lucir Pinocho y Albino, este último dándole vida a un gusano que evoluciona hacia una bella mariposa. Está muy bien resuelto y resulta sumamente reflexivo.
Para irse eligen el arte de murguear, mostrando el revés de la capa que lucen en el comienzo, causando un buen efecto de vestuario. La batería suena de maravillas.
Los textos de la murga son finos. Este año se presenta mucho más comunicativa, mas reidera, quizá más accesible, sin perder para nada su profundidad. La gente saluda de pie a la murga A Contramano, que va en la dirección correcta.
Nazarenos
Para la presentación y como hilo conductor de su gran espectáculo eligen un circo, con una escenografía y una coreografía que impresionan. Tenemos ante nosotros a acróbatas reales, malabaristas, equilibristas y payasos; es el circo de la vida.
La primera parodia, El conde de Montecristo, está muy bien lograda, con actuaciones desopilantes a cargo de Luis Alberto Carballo, Aldo Martínez y Carlos Viana, con los aportes del colorado Aulet y Leonardo Villalba, y un excelente plantel.
La impactante voz del interminable Miguel Villalba realza aún mas la muy buena parodia, que tiene muchísimo humor. Continúa la actuación del circo, dando paso a Olmedo, una parodia sobre la agitada vida del actor argentino, sensacionalmente recreado por Carballo. Las diferentes puestas en escena son impecables y los actores de primer nivel con que cuenta Nazarenos siguen destacándose. El jefe alemán de Rogelio Roldán, representado por Aldo Martínez, es excelente. La parodia, a pesar de centrarse en Olmedo, no es tan reidera como la anterior, y esto es así intencionalmente, pues hace una importante reflexión sobre la vida y la muerte de Alberto Olmedo.
El coro también tiene un papel destacado, así como la coreografía y el vestuario. Resaltan las voces de Fabián y Miguel Villalba.
El coro no quería que se fueran y los aplaudió a rabiar. Indudablemente Nazarenos vino a defender su título en una categoría que todavía tiene más para mostrar. *
Destaques
-El maestro de ceremonias realizó, desde el escenario, un merecido homenaje al recordado Dalton Rosas Riolfo.
-Mario Ríos aclaró lo sucedido la noche anterior, cuando intentó explicar la demora en la actuación de Jacquet´s diciendo que una madera del piso se había salido. En realidad, los parodistas comenzaron tarde debido a que demoró el camión que transportaba la escenografía. La gente tomó a bien la aclaración, aplaudiendo.
-El sonido finalmente parece haber encontrado su punto ideal.
-Estuvieron presentes las Reinas del Carnaval y las Llamadas. *
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