Escrito por: Silanga Nsundú

La memoria visual y colectiva del pueblo uruguayo aparece en escena al levantarse el telón y la escenografía muestra el Cabildo, la Plaza Matriz y la puerta de la Ciudadela, por donde ingresan los personajes y el cuerpo de baile. Hay cinco tambores en escena más la orquesta y el coro.
Comienzan los parlamentos que resultan extensos donde se cuenta la evolución del Montevideo Colonial con cantos alusivos hasta evolucionar y llegar a 2007, donde el personaje es un uruguayo que regresa deportado de España por falta de papeles. Se interpreta entonces un tema que nos recordó una vieja canción cantada por Los Olimareños: “Caco, sálvanos”. Le cantan al barrio Puerto Rico, corazón de La Unión, de donde proviene la comparsa.
Capincho Boiani tenía la letra del tema pegado en su mano, sin embargo los cantantes interpretan bien sus temas que en lo musical tienen tendencia hacia la música tropical. El coro se escucha poco, mientras el cuerpo de baile se muestra algo estático y parece que hay un destaque más del bailarín que de las vedettes. Rescatamos el cuadro con todos los tambores y el vestuario negro y blanco. Los personajes típicos casi no aparecen en escena. No creemos que pese a su esfuerzo esta comparsa tenga otra oportunidad.
La murga se presenta de negro ya que se van a referir a la noche, hay una buena puesta en escena que resulta divertida con alguna mechita referida a Iemanyá. Con vestuario adecuado se suceden los temas, el bajón, los miedos, los sueños y el cuplé del control y el celular. Algunos tópicos ya los habían presentado en Murga Joven, de donde provienen. La actuación pasó rapidísimo y no sabemos definir si es porque nos entretuvo o porque esperábamos ver para dónde arrancaba la propuesta.
Tiene momentos de acierto y va creciendo sobre el final con una buena retirada algo gritada. Encontramos en la Japilong rasgos de La Mojigata. Esperábamos más de una murga que seguramente se superará.
Abren con un buena puesta en escena, con un vestuario de coloridos arlequines interpretando un tema con la música de “Yo soy aquel”, bien resuelto musicalmente, lo que dará la pauta de que en ese rubro la cosa irá bien.
Llega la humorada de la pensión del gallego que quiere ser clausurada por Z, aparece Mister Músculo interpretado por Carlos Cabral (ex Buby) que terminará todo maltrecho por los golpes que recibe.
Se suceden allí diferentes gags humorísticos que no encuentran eco en la tribuna. Rescatamos el chiste cuando llega el coreano que el gallego le dice como no va a conocer a Corega que hay 2, Corega del norte para los dientes de arriba y Corega del sur para los dientes de abajo.
Con la otra humorada levanta ostensiblemente el espectáculo, con un muy buen vestuario presentan un hormiguero apelando al humor de contenido social conocido de este viejo título de humoristas que incorporó muchos jóvenes.
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