Ultimos mozos de cordel van a seguro de paro
Mientras se espera la reglamentación presidencial de una ley que ya está aprobada, los últimos mozos de cordel del país, quienes trabajaban en el puerto de Carmelo, cesaron en sus funciones desde ayer, luego de que no pudieran lograr un acuerdo con la empresa que realiza el cruce Carmelo – Tigre. Estos trabajadores se suman a los de los puertos de Montevideo y Colonia, que aguardan la reglamentación correspondiente para la ley aprobada en noviembre por el Parlamento Nacional.
En efecto, a partir de ayer los trabajadores maleteros del puerto de Carmelo pasaron a engrosar las filas del seguro de paro, adonde fueron ya hace meses sus compañeros de Colonia y Montevideo. En total son más de 100 las familias que quedaron sin su fuente laboral, a la espera de la reglamentación que requiere la Ley 18.057, aprobada por el Parlamento el pasado 20 de noviembre. La ley establece la creación de una tasa que gravará el transporte marítimo y fluvial de pasajeros, aplicándose «sobre el precio del pasaje común de todo pasajero, por embarque o desembarque en puertos uruguayos».
Esta ley fue elaborada por el Parlamento nacional, luego de que el año pasado la empresa Buquebus lograra ante la Suprema Corte de Justicia la aprobación de un recurso para dejar de verter el 2% del precio del pasaje a la Unión de Mozos de Cordel. La empresa logró retener ese dinero del precio del boleto, y se deshizo de los costosos trabajadores, que se desempeñan en los puertos de Montevideo, Colonia, Carmelo y Nueva Palmira desde la década de los 60. Buquebus contrató personal propio para realizar la tarea que ejercían los maleteros de la Unión de Mozos de Cordel, pero la remuneración que perciben es mucho menor que la de aquéllos.
Hasta ayer, sólo los puertos de Carmelo y Nueva Palmira seguían siendo atendidos por los Mozos de Cordel. La situación cambió como consecuencia de que la empresa Cacciola SA, que opera en el puerto de Carmelo, no llegó a un acuerdo con los maleteros y también dejó de verterles el porcentaje de dinero retenido de los pasajes.
A pesar de la aprobación de la ley que los ampara, vigente a partir del 28 de noviembre, los mozos de cordel de Montevideo y Colonia no han podido reanudar sus labores. La falta de la reglamentación necesaria -que supuestamente se crearía de inmediato- también terminó afectando a los maleteros de Carmelo y Nueva Palmira. La Administración Nacional de Puertos, que es la encargada de retener el dinero que las empresas marítimas vierten a la Unión de Mozos de Cordel, tarea por la cual percibe un monto, también se ha visto perjudicada por la ausencia de reglamentación de la Ley 18.057.
Más de 100 trabajadores están en el Seguro de Paro debido a este hecho. El propio Tabaré Vázquez firmó la promulgación de la ley aprobada en el Parlamento nacional con carácter de grave y urgente, aunque aún no se ha concretado la reglamentación necesaria.
Mientras tanto, la situación beneficia a las empresas de transporte fluvial, especialmente a Buquebus, ya que han retenido el dinero que vertían a la Unión de Mozos de Cordel, sin que ello se refleje en pasajes más baratos para los usuarios. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad