Un poco de historia

En 1924 un grupo de pescadores brasileños tuvo la iniciativa de ofrecer presentes a la madre de la creación por la escasez de peces que sufrían. Ese hecho es reconocido como el comienzo de un culto, y posteriormente, de una tradición popular del país norteño que luego se extendió por América, llegando al nuestro hace varios años, pero que en lo últimos 10 ha ganado muchos adeptos, por religión o por curiosidad. En el Uruguay existen dos corrientes que veneran a Iemanjá, la afrobrasileña, que se divide en Batuque, Kimbanda y Umbanda, y la tradicionalista. Iemanjá es reconocida -además de ser la Diosa de los Mares- como La madre de las aguas, La luz de luz entre las sombras, o la que «purifica nuestras almas y bendice nuestro hogar». *

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